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Científicos de Estados Unidos impulsan el reconocimiento formal de un grave trastorno gastrointestinal que produce intensos episodios de vómito y dolor abdominal en consumidores habituales, logrando que la OMS le asigne un código diagnóstico internacional.

Investigadores, principalmente de la Universidad de Washington (UW Medicine), han advertido a la comunidad médica y al público sobre el crecimiento de una condición de salud poco conocida, pero potencialmente grave, vinculada al uso prolongado y frecuente del cannabis: el Síndrome de Hiperémesis Cannabinoide (SHC).

Este trastorno, que ha visto un aumento en los casos que llegan a las salas de emergencia en la última década, se caracteriza por episodios recurrentes y extenuantes de náuseas, vómitos y dolor abdominal intenso.

El Reconocimiento Internacional: Un Hito en el Diagnóstico

Un avance crucial para la identificación y el seguimiento del SHC se materializó recientemente con su incorporación en la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE) de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Desde el 1 de octubre de 2025, el síndrome cuenta con un código diagnóstico específico, el R11.16. Esta inclusión es fundamental, ya que permite a los profesionales de la salud a nivel global clasificar, agrupar y rastrear la incidencia real de la afección de manera uniforme. Expertos como la Dra. Beatriz Carlini de la Universidad de Washington señalan que este código proporciona la «evidencia dura» necesaria para monitorear la tendencia de la enfermedad y avanzar en su investigación.

Antes de esta formalización, muchos pacientes eran diagnosticados incorrectamente con un síndrome de vómitos cíclicos o pasaban por múltiples visitas a urgencias sin un diagnóstico certero, lo que implicaba miles de dólares en gastos médicos innecesarios.

Características Clínicas y Criterios Diagnósticos

El SHC es un trastorno crónico de la interacción entre el intestino y el cerebro, siendo considerado por el consenso de Roma IV como un trastorno gastrointestinal funcional. Se desarrolla casi exclusivamente en personas con un consumo crónico y abundante de cannabis, lo que generalmente se define como uso diario o semanal durante un año o más.

La afección transcurre en tres fases clínicas:

  1. Fase Prodrómica: Meses o años antes del inicio severo, el paciente puede experimentar náuseas y malestar abdominal matutino.
  2. Fase de Hiperémesis: Esta es la fase aguda y más grave, caracterizada por:
    • Vómitos cíclicos y severos.
    • Dolor abdominal (a menudo en el centro del abdomen).
    • Un síntoma distintivo: La necesidad compulsiva de tomar duchas o baños muy calientes, ya que el calor proporciona un alivio temporal notable de las náuseas y el dolor.
  3. Fase de Recuperación: Inicia tras la cesación total del consumo de cannabis. Los síntomas suelen desaparecer en el plazo de uno a dos días, aunque la recuperación completa puede tardar semanas.

Desafíos en el Tratamiento y Fisiopatología

Paradójicamente, el cannabis es bien conocido por sus propiedades antieméticas (para prevenir náuseas), un efecto que es útil en tratamientos contra el cáncer o el VIH. Sin embargo, en el SHC, el consumo crónico invierte este efecto. Se cree que la sobrecarga de THC (tetrahidrocannabinol) en los receptores del sistema endocannabinoide (principalmente CB1) en el sistema digestivo altera la motilidad gastrointestinal, llegando a provocar la parálisis estomacal y, finalmente, los vómitos.

El tratamiento de los episodios agudos de SHC es complicado, ya que los antieméticos convencionales como el ondansetrón y la metoclopramida suelen ser ineficaces. Los médicos de urgencias han encontrado mejores resultados con:

  • Hidratación intravenosa para contrarrestar la deshidratación severa causada por los vómitos.
  • Antipsicóticos atípicos como el Haloperidol (o droperidol), que han demostrado ser altamente efectivos para controlar las náuseas y los vómitos intratables del SHC.
  • Crema de Capsaicina: Aplicada al abdomen, esta pomada provoca una sensación de calor al activar el receptor TRPV1, un mecanismo que parece replicar el efecto de alivio de las duchas calientes.

Los especialistas concuerdan en que el único tratamiento curativo es el cese completo del consumo de cannabis. Sin embargo, la dependencia o la negación por parte del paciente (quienes a menudo utilizan la planta con fines terapéuticos y no asocian sus malestares con ella) complica la abstinencia, lo que lleva a la cronicidad y recurrencia del cuadro.


Fuentes

  1. Científicos estadounidenses detectaron un síndrome estomacal severo ligado al consumo de cannabis
  2. Síndrome de hiperémesis cannabinoide: una revisión (Criterios de Roma IV y tratamiento)
  3. Síndrome de hiperemesis cannabinoide (CHS) – Health Library (Información para pacientes)
  4. Síndrome de hiperémesis por cannabinoides: caso clínico (Fases clínicas)
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