Sangre en las favelas: el enfrentamiento más mortífero con el Comando Vermelho revela su poder y los límites del Estado brasileño

1. El operativo que sacudió Río de Janeiro: cifras, métodos y consecuencias

Este martes, la ciudad de Río de Janeiro fue escenario de un operativo policial sin precedentes: la operación diseñada para desarticular estructuras del grupo criminal Comando Vermelho en las favelas de Penha y Alemão.

Cifras oficiales y reporte de muertes

  • El gobierno del estado de Río reporta más de 100 muertos, incluyendo cuatro policías.
  • Por su parte, defensores públicos locales estiman que la cifra podría ser aún mayor.
  • Se registraron 81 personas detenidas y más de 100 armas incautadas.
  • Cerca de 2.500 agentes de seguridad participaron en el operativo, apoyados por vehículos blindados, helicópteros y unidades especiales.

El choque dejó escenas violentas: cuerpos tendidos en calles, habitantes atrapados en medio del fuego cruzado, comercios cerrados y transporte colapsado.

Método de ataque y críticas

La operación fue planeada durante al menos dos meses y buscaba encerrar a los sospechosos en un terreno difícil de escapar. Sin embargo, organismos de derechos humanos y gobiernos locales han manifestado alarma por el uso excesivo de la fuerza y la alta letalidad. Brasil enfrenta presión internacional para garantizar rendición de cuentas.

El gobernador de Río, Cláudio Castro, defendió el operativo como una respuesta al “narcoterrorismo”, señalando que los muertos eran criminales armados que enfrentaron a la policía.


2. ¿Quién es el Comando Vermelho? Orígenes, estructura y expansión

Orígenes en la prisión y vínculo con la dictadura

El Comando Vermelho (CV) nació en la década de 1970 dentro del sistema penitenciario brasileño, específicamente en la prisión Cândido Mendes, ubicada en la Isla Grande, en Río de Janeiro.

Durante la dictadura militar, presos comunes y presos políticos fueron mezclados en las cárceles. En ese contexto, algunos reclusos comenzaron a organizarse para mejorar condiciones y ayudarse mutuamente frente al régimen represivo.

Una de las primeras denominaciones fue “Falange Vermelha” (Falange Roja). Con el tiempo, evolucionó hacia Comando Vermelho como la prensa terminó llamándolo. Uno de los fundadores más citados es William da Silva Lima, alias “El Profesor”, quien postulaba reglas de convivencia interna y cierto liderazgo carcelario.

Tras la amnistía de 1979, muchos presos políticos fueron liberados, pero el CV ya estaba en marcha entre los presos comunes, que continuaron sus operaciones fuera de las cárceles.

Estructura y modo de operación

El CV opera con una estructura de franquicia: varios “dueños del morro” gestionan territorios locales, coordinados con líderes del grupo principal.

Sus actividades principales incluyen:

  • Tráfico de drogas nacional e internacional
  • Tráfico de armas y producción artesanal, incluso armas impresas en 3D
  • Extorsión, secuestro y cobros coercitivos
  • Uso de tecnología avanzada como drones armados

Expansión y rivalidades

Originalmente centrado en el estado de Río de Janeiro, el CV ha expandido su presencia a decenas de estados en Brasil, incluso en zonas fronterizas y en la Amazonía.

Ha mantenido rivalidades históricas con otras facciones como el Primeiro Comando da Capital (PCC), Terceiro Comando Puro (TCP) y Amigos dos Amigos (ADA). Según datos recientes, el CV fue la única facción que amplió su control territorial entre 2022 y 2023 en Río, creciendo un 8,4 % y dominando el 51,9 % de las áreas de grupos armados en la región metropolitana. Se le estima una membresía de hasta 30.000 integrantes.


3. El poder del CV frente al Estado: armas, territorio y redes

Armas sofisticadas y producción interna

En años recientes, el CV no solo depende de la importación o el desvío de armas, sino que también desarrolla armamento internamente, incluyendo impresoras 3D para ensamblaje de armas metálicas. Durante el reciente operativo, se confirmó el uso de drones armados por el grupo.

Según un estudio del Instituto Sou da Paz, en el sureste brasileño el 50 % de las armas incautadas provienen de desvíos legales, 30 % de armas ensambladas y 20 % de coleccionistas y civiles armados.

Control territorial y “gobierno alternativo”

El CV ejerce control efectivo en barrios enteros de favelas: regula normas, cobra cuotas de protección, decide quién puede entrar o salir del territorio e interviene en disputas locales. En lugares donde el Estado no tiene presencia consistente, el CV actúa como autoridad paralela.

Infraestructura de redes criminales

Además del tráfico de drogas, el CV ha incursionado en minería ilegal, contrabando de combustible y cigarrillos, y otros mercados ilegales. Sus vínculos transnacionales le permiten colaborar con otras organizaciones criminales en rutas internacionales.

Su capacidad para sostener múltiples operaciones criminales simultáneas —incluso enfrentamientos armados con el Estado— lo convierte en una amenaza compleja.


4. Qué implican estas masacres para la seguridad y los derechos humanos en Brasil

Un patrón letal en operaciones policiales

Las masivas operaciones contra el crimen organizado en Brasil se caracterizan por alta letalidad y controversia en derechos humanos. El “Mapa de Grupos Armados” señala que las zonas dominadas por narcotráfico tienen 3,71 veces más probabilidad de registrar enfrentamientos policiales que aquellas dominadas por milicias.

A pesar de las acciones estatales, no se observa una devolución del control territorial firme: las zonas recuperadas frecuentemente vuelven a manos criminales.

Debate político y presión internacional

La operación generó alarma dentro de Brasil y en organismos internacionales. La ONU y defensores de derechos humanos han exigido investigaciones rápidas y efectivas.

El hecho de que el Estado haya desplegado un operativo de tal magnitud sin coordinación con el gobierno federal causó tensión política entre el gobernador del estado y la administración federal.

¿Hacia una militarización del conflicto interno?

Algunos analistas advierten que Brasil camina hacia la militarización de la seguridad urbana, donde el enfrentamiento armado se vuelve la respuesta predilecta al crimen, sin estrategias de prevención o reinserción social.

Retos estructurales

  • Debilidad institucional en zonas vulnerables
  • Sistema penitenciario que funciona como semillero del crimen
  • Desigualdad social que facilita el reclutamiento de jóvenes por organizaciones criminales

La operación más letal de la historia de Río de Janeiro expone las profundas fallas estructurales del Estado en Brasil. El Comando Vermelho ha construido un poder paralelo en zonas marginadas, capaz de desafiar al Estado con armas, territorio y redes criminales complejas.

El reto no es solo reducir cifras de muertes o arrestos, sino replantear la estrategia de seguridad: fortalecer instituciones locales, garantizar derechos humanos y combatir la desigualdad. Solo así Brasil podría aspirar a un control estatal efectivo en territorios que hoy son gobernados por el crimen.


Fuentes consultadas

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