Rusia enfrenta escasez de combustible tras ataques a refinerías y crecen las filas en las gasolineras
Los ataques con drones contra refinerías e infraestructura energética comenzaron a afectar el abastecimiento de combustible en Rusia. Las autoridades reconocieron problemas en varias regiones, mientras largas filas en las estaciones de servicio reflejan el impacto que el conflicto empieza a tener sobre la vida cotidiana.

Vehículos hacen fila para cargar combustible en una estación Rosneft de Rostov del Don, en medio de la escasez de nafta en Rusia (Sergey Pivovarov/Reuters)
La ofensiva con drones lanzada por Ucrania contra refinerías e instalaciones estratégicas comenzó a tener efectos visibles en el abastecimiento de combustible en distintas regiones de Rusia.
Durante los últimos días se registraron largas filas en estaciones de servicio de Moscú y otras ciudades, donde numerosos conductores debieron esperar varios minutos, e incluso horas, para poder cargar combustible.
El escenario representa uno de los impactos internos más notorios que ha generado el conflicto desde el inicio de la invasión rusa a Ucrania en 2022.
Ataques contra infraestructura estratégica
Las operaciones ucranianas se han concentrado en instalaciones consideradas clave para el suministro energético ruso, incluyendo refinerías, depósitos de combustible, terminales petroleras y otras infraestructuras vinculadas a la industria energética.
El objetivo de estos ataques es reducir la capacidad logística y afectar recursos considerados esenciales para sostener el esfuerzo militar ruso.
En las últimas semanas también se registraron numerosos ataques con drones en distintas regiones del país, varios de ellos dirigidos contra objetivos ubicados lejos de la línea del frente.
Filas y dificultades para conseguir combustible
La escasez comenzó a reflejarse en estaciones de servicio de diferentes ciudades, donde conductores reportaron demoras y problemas para abastecerse.
En algunos sectores hubo estaciones que agotaron completamente sus reservas, mientras que en otras las filas se extendieron durante varias cuadras.
Conductores consultados por distintos medios señalaron que comenzaron a modificar sus recorridos habituales para ahorrar combustible o evitar trasladarse hacia zonas donde el abastecimiento resulta más complicado.
Putin reconoce el problema
El presidente ruso, Vladimir Putin, admitió públicamente que existen dificultades en el suministro de combustible y confirmó que el Gobierno trabaja para normalizar la situación.
Durante una reunión con funcionarios, el mandatario reconoció que persisten problemas tanto para particulares como para empresas, y confirmó que las autoridades analizan nuevas medidas para garantizar el abastecimiento interno.
Entre las alternativas estudiadas figura la posibilidad de restringir temporalmente las exportaciones de diésel con el objetivo de priorizar el mercado doméstico.
La presión continúa sobre la infraestructura rusa
Mientras las autoridades intentan estabilizar el suministro, Ucrania mantiene su estrategia de ataques contra instalaciones consideradas estratégicas.
En una de las ofensivas más recientes, cientos de drones fueron lanzados contra diferentes regiones rusas, incluidos sectores cercanos a Moscú y otras zonas fronterizas.
Según las autoridades rusas, gran parte de los aparatos fueron interceptados por los sistemas de defensa aérea, aunque algunos ataques alcanzaron infraestructura considerada sensible.
Las redes sociales reflejan el descontento
La escasez también comenzó a generar numerosas reacciones en internet.
Videos de largas filas en estaciones de servicio y publicaciones de ciudadanos celebrando cuando logran encontrar combustible disponible se viralizaron en redes sociales durante los últimos días.
Además, circularon memes y comentarios irónicos relacionados con la situación, reflejando el creciente malestar de parte de la población frente a las dificultades para abastecerse.
Un nuevo desafío para Rusia
Aunque las autoridades insisten en que trabajan para resolver la situación, la escasez de combustible evidencia el impacto que los ataques sobre la infraestructura energética pueden tener en la economía y en la vida cotidiana.
Especialistas consideran que el abastecimiento energético seguirá siendo uno de los frentes más sensibles del conflicto, mientras ambas partes mantienen operaciones militares y continúan los ataques sobre objetivos estratégicos.
La evolución del suministro de combustible será uno de los indicadores que marcarán el alcance de los efectos internos que la guerra comienza a generar dentro del territorio ruso.
Fuente: Infobae