Rubio cierra su gira europea con pedidos de mayor defensa y una advertencia sobre Ucrania
El secretario de Estado terminó en Portugal una gira por tres países y reclamó aliados capaces de asumir su defensa. También promovió la compra de aviones estadounidenses, mientras la Fiscalía portuguesa investiga la autorización para utilizar la base de Lajes en la guerra contra Irán.

El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, cerró este jueves en Lisboa su gira por Islandia, Grecia y Portugal, con un llamado a fortalecer la defensa europea. El recorrido, realizado del 5 al 8 de octubre, coincidió con la presión de Washington para aumentar el gasto militar de sus aliados.
En Portugal, Rubio abordó la guerra en Ucrania, la posible compra de aviones F-35 y el uso estadounidense de la base de Lajes, en las Azores. Esta última cuestión está bajo investigación de la Fiscalía portuguesa por su vinculación con la ofensiva contra Irán.
Un llamado a fortalecer la defensa europea
“Queremos una Europa fuerte”, afirmó Rubio antes de viajar de Atenas a Lisboa. Sostuvo que la alianza será más sólida si sus integrantes fortalecen sus capacidades sociales, económicas y militares, y en Portugal añadió una dimensión cultural a su mensaje.
El canciller portugués, Paulo Rangel, recordó que su país alcanzó en 2025 el 2 % del PIB en gasto militar. Los aliados acordaron llegar al 5 % en 2035, una exigencia de inversión que Rubio defendió como parte del fortalecimiento de la alianza.
Islandia y Grecia fueron las primeras escalas
La visita a Reikiavik fue la primera de un secretario de Estado estadounidense desde 2021. Islandia no tiene fuerzas armadas y su defensa depende de la OTAN y de un tratado bilateral con Estados Unidos firmado en 1951.
En Grecia, Rubio anunció un acuerdo para intercambiar información sobre narcotráfico y terrorismo. El Gobierno griego también informó de ventas de material militar estadounidense por USD 4.000 millones, aunque no detalló públicamente los sistemas incluidos.
Rubio advierte sobre una escalada en Ucrania
En Lisboa, Rubio calificó la guerra como “extremadamente peligrosa” y sostuvo que el estancamiento debe resolverse mediante negociaciones. Advirtió que una escalada podría involucrar a otros países e incluir acciones de sabotaje en vecinos pertenecientes a la OTAN.
Washington, señaló, sigue dispuesto a facilitar un acuerdo, pero no quiere invertir en procesos que considere inútiles. Por su parte, Kiev había anunciado que preparaba una nueva ronda de conversaciones trilaterales para octubre, sin precisar fecha ni sede.
La autorización para usar Lajes está bajo investigación
La base de Lajes funciona como un punto de tránsito para las fuerzas estadounidenses. El Gobierno portugués sostiene que autorizó su uso bajo condiciones públicas, después de que Washington lo solicitara tras el inicio de la ofensiva contra Irán.
Una denuncia del Bloco de Esquerda llevó a la Fiscalía a abrir una investigación sobre la legalidad de esa autorización. Rubio aseguró que Estados Unidos cumple los protocolos vigentes, mientras Rangel aclaró que no se discutió ampliar la presencia estadounidense ni el futuro de la instalación.
Portugal todavía no decidió si comprará el F-35
Rubio respaldó la adquisición del F-35 y lo describió como el mejor avión del mundo, aunque reconoció que la decisión corresponde a Portugal. Rangel confirmó que su Gobierno analiza la propuesta junto con otras opciones y que todavía no existe una resolución.
El jefe de la Fuerza Aérea portuguesa había señalado ese modelo como su alternativa preferida para sustituir a los F-16. Estos podrían seguir operando hasta 2030, y la adquisición de sus reemplazos se situaría después de esa fecha.
Advertencias sobre China y protestas en Lisboa
Rubio también alertó contra una dependencia excesiva de un solo país y las inversiones que comprometan sectores estratégicos, como telecomunicaciones y biotecnología. Rangel anunció una ley para reforzar el control de inversiones bajo el marco europeo, sin dirigirla contra un país específico.
La visita estuvo acompañada por una protesta de unas 300 personas en Lisboa. También hubo un enfrentamiento verbal con Amnistía Internacional, que había pedido evitar el uso de Lajes para crímenes de guerra; Rubio descalificó a la organización y cuestionó sus prioridades.
Fuente: Infobae