Republicanos retiran fondos de cuatro campañas y refuerzan la defensa de su mayoría
El Congressional Leadership Fund reasignó unos USD 10 millones de publicidad prevista para distritos de Iowa, Nueva Jersey, Ohio y Michigan. Los recursos reforzarán otras 16 campañas, mientras los demócratas buscan aprovechar el escenario para recuperar el control de la Cámara de Representantes.

El principal comité externo de publicidad republicana para la Cámara de Representantes canceló inversiones previstas en cuatro distritos y redistribuyó unos USD 10 millones. La decisión afecta a campañas de Iowa, Nueva Jersey, Ohio y Michigan, a menos de tres semanas de las elecciones del 3 de noviembre.
El movimiento del Congressional Leadership Fund (CLF), alineado con el presidente de la Cámara, Mike Johnson, concentra recursos en otras 16 contiendas. Dos de los distritos afectados están actualmente en manos republicanas y los otros dos eran objetivos que el partido esperaba arrebatar a los demócratas.
Dos congresistas pierden respaldo publicitario
En Iowa, el recorte afecta a Mariannette Miller-Meeks, quien busca conservar el escaño que ganó por apenas 799 votos en 2024. Su rival demócrata vuelve a competir y, según la información publicada, Cook Political Report le concede ventaja.
En Nueva Jersey, la decisión alcanza a Tom Kean Jr., que ganó la elección anterior por 5,4 puntos. El congresista afronta esta campaña después de una ausencia de casi cuatro meses por una hospitalización relacionada con una depresión y enfrenta a una candidata demócrata que fue piloto de helicópteros de la Marina.
El dinero pendiente cambia de destino
El CLF ya había gastado USD 13,3 millones en esas cuatro contiendas hasta el 13 de octubre. Los diez millones redistribuidos corresponden a publicidad que todavía estaba pendiente, no a recursos ya utilizados.
Las nuevas prioridades incluyen defender representantes republicanos en Pensilvania, Texas, Virginia y otro distrito de Michigan. Los candidatos afectados conservan sus propios fondos y pueden recibir otros apoyos, aunque pierden un respaldo publicitario importante en la recta final.
Vance rechaza que el partido esté renunciando
El vicepresidente JD Vance intentó restar importancia a los cambios y aseguró que los republicanos no están renunciando a competir. Explicó que la estrategia consiste en concentrar los esfuerzos donde consideran que tienen mayores posibilidades de ganar.
La redistribución también alcanza otras apuestas. En Texas, el fondo retiró tres millones de dólares destinados a anuncios contra el demócrata Henry Cuellar para reforzar dos distritos vecinos. En Nevada, otro comité del entorno de Trump canceló cerca de un millón en publicidad para una ofensiva republicana.
El Senado también exige nuevos recursos
La revisión de prioridades se extiende a la Cámara Alta. En Nebraska, el senador republicano Pete Ricketts enfrenta al independiente Dan Osborn, dirigente sindical respaldado por los demócratas, en una contienda que requiere más inversión de la prevista.
El Senate Leadership Fund anunció ocho millones de dólares adicionales para defender ese escaño, que se suman a siete millones ya gastados. El fondo también presta atención a Kansas y Carolina del Sur, mientras reduce inversiones en Georgia y Carolina del Norte.
Los demócratas buscan ampliar su ofensiva
Para recuperar la Cámara de Representantes, los demócratas necesitan ganar tres escaños respecto al resultado de 2024 y alcanzar los 218. Su comité de campaña busca recaudar 17 millones de dólares antes del 22 de octubre para competir en más distritos.
Entre sus objetivos figura un escaño de Ohio que los republicanos ganaron por 18 puntos en la elección anterior. Cook Political Report proyecta una ganancia demócrata de entre nueve y diecinueve puestos, aunque el resultado dependerá de la participación y del desempeño electoral efectivo.
El costo de vida pesa sobre la campaña
El malestar económico complica la defensa del balance de Trump. La información recoge una inflación interanual del 3,7% en septiembre y un aumento mensual del 9,1% en la gasolina, dos factores que presionan sobre la promesa presidencial de abaratar la vida.
La elección definirá el margen político del mandatario durante los dos últimos años de su gestión. Perder la Cámara Baja dificultaría la aprobación de su agenda legislativa y ampliaría la supervisión sobre la Casa Blanca, lo que explica la concentración de recursos en las contiendas consideradas decisivas.
Fuente: Yahoo