Operativo federal deja decenas de detenidos y desata protestas violentas

El pasado 6 de junio, agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) realizaron redadas simultáneas en tres puntos del centro de Los Ángeles, específicamente en Cypress Park, el distrito de la moda y varios estacionamientos de Home Depot y almacenes textiles. Según reportes oficiales y de medios locales, al menos 44 personas fueron arrestadas, entre ellas el presidente del sindicato SEIU California, David Huerta, quien habría intentado obstruir el accionar de los agentes federales y resultó herido.

Los operativos, que involucraron la participación de vehículos blindados y agentes fuertemente armados, fueron rápidamente respondidos por manifestantes que denunciaron el uso excesivo de fuerza y la aparente violación de las leyes de protección migratoria en la ciudad.

Choques entre agentes y manifestantes agravan la tensión

Grupos de activistas bloquearon vehículos de ICE, lanzaron objetos y gritaron consignas en rechazo a las redadas. Las autoridades respondieron con gases lacrimógenos, balas de goma y granadas aturdidoras. Los enfrentamientos se intensificaron cuando más de 300 personas se dirigieron a pie hacia el edificio federal Roybal, exigiendo la liberación de los detenidos. Según varios testimonios, en ese lugar también se mantuvo a menores de edad retenidos durante horas sin acceso a agua ni alimentos.

La respuesta policial fue contundente. Agentes declararon ilegal la reunión, establecieron perímetros de contención y realizaron nuevas detenciones, lo que fue denunciado por organizaciones civiles como una criminalización del derecho a la protesta.

Autoridades locales repudian la operación

La alcaldesa de Los Ángeles, Karen Bass, calificó la redada como “caótica”, “cruel” y generadora de “terror innecesario” en las comunidades migrantes. El gobernador de California, Gavin Newsom, también condenó la operación y cuestionó su legalidad y oportunidad política. “Esto no tiene que ver con seguridad pública, sino con intimidación”, declaró.

En tanto, la congresista Sydney Kamlager-Dove y el representante Jimmy Gomez exigieron una investigación inmediata sobre el accionar de ICE y denunciaron abusos contra familias migrantes, incluyendo la presunta detención de niños en condiciones inadecuadas.

Ciudad santuario bajo ataque

Desde 1979, con la orden especial 40, y mediante legislaciones recientes, Los Ángeles se ha consolidado como ciudad santuario. En 2024 se reforzaron los límites de colaboración entre autoridades locales y agentes federales de inmigración, prohibiendo el uso de recursos municipales para labores de deportación. Sin embargo, los operativos del 6 de junio han puesto en duda la efectividad de estas medidas frente a acciones directas del gobierno federal.

El presidente Joe Biden se ha mantenido en silencio sobre los hechos, mientras líderes republicanos como Stephen Miller y el exdirector de ICE, Tom Homan, defendieron las redadas y pidieron incluso el despliegue de la Guardia Nacional para controlar futuras protestas.

Legisladores y organizaciones exigen medidas

Ante la gravedad de los hechos, legisladores estatales han impulsado nuevas iniciativas para proteger escuelas, hospitales y albergues de cualquier redada federal sin orden judicial. Organizaciones como CHIRLA y LULAC exigen una investigación federal y demandan que se respeten los derechos civiles y humanos de las personas migrantes.

La coalición de defensa de los derechos de los inmigrantes ha convocado a una serie de protestas y vigilias en distintos puntos de California, mientras se preparan recursos legales para impugnar el operativo.


Fuentes consultadas

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