PETA pide al Crystal Palace que deje de utilizar un águila viva como mascota
La organización solicitó al club inglés que termine con las apariciones de Phoenix en Selhurst Park y renuncie a utilizar animales vivos como mascotas. Su reclamo señala el posible impacto del ruido y las multitudes sobre el ave.

La organización defensora de los animales PETA pidió al Crystal Palace que retire definitivamente a Phoenix, el águila calva americana que aparece como mascota en sus partidos. El colectivo sostiene que el ruido y las multitudes de un estadio pueden provocar estrés, desorientación y miedo en estas aves.
El reclamo fue presentado mediante una carta dirigida a Sharon Lacey, directora ejecutiva del club, a la que tuvo acceso The Guardian, según recoge Infobae. La organización también solicitó un compromiso para no volver a utilizar animales vivos con esa función.
El reclamo apunta al entorno del estadio
PETA considera que las condiciones de Selhurst Park son incompatibles con los comportamientos naturales de una rapaz. Argumenta que las águilas recorren amplios territorios y que incluso los ejemplares criados en cautiverio conservan necesidades que pueden verse limitadas durante las exhibiciones.
Carys Bennett, responsable de proyectos corporativos de la organización, cuestionó que Phoenix sea utilizada como un accesorio para entretener a los aficionados. También señaló que el equipo ya dispone de una mascota interpretada por una persona para animar al público.
El planteamiento corresponde a la evaluación de PETA sobre los riesgos de estas apariciones. La información difundida no incluye una evaluación veterinaria específica del estado de Phoenix.
Phoenix debutó con cuatro meses de vida
El águila apareció por primera vez como mascota del Crystal Palace en agosto de 2024, antes de un encuentro contra West Ham, cuando tenía aproximadamente cuatro meses.
En aquella presentación estuvo en la zona de aficionados y salió durante el entretiempo acompañada por su cuidador. Phoenix reside en la Eagle Heights Wildlife Foundation, en Kent, cuya página web señala que fue preparada desde su nacimiento para desempeñar ese papel.
Según la publicación, ni el club ni la fundación habían respondido a las consultas realizadas sobre el reclamo animalista.
Una tradición vinculada a la identidad del club
La relación del Crystal Palace con las águilas comenzó en 1973, cuando el entonces entrenador Malcolm Allison impulsó el cambio de apodo de Glaziers, o vidrieros, a Eagles.
La incorporación de un ave viva llegó en 2010 con Kayla, un águila calva que realizaba vuelos sobre el campo antes de los partidos. Durante una década se convirtió en uno de los símbolos del equipo, hasta su muerte en 2020.
Phoenix asumió posteriormente ese rol, aunque no participa en todos los encuentros del conjunto londinense.
PETA cita antecedentes de incidentes
La carta menciona episodios con aves rapaces en escenarios deportivos, incluidos choques contra paredes y ventanas, además de un halcón que hirió a un espectador al posarse sobre su cabeza.
También recuerda un incidente de 2015, cuando un aficionado del Charlton Athletic fue declarado culpable de intentar golpear a Kayla durante un partido de la Copa de la Liga.
La organización utiliza esos antecedentes para respaldar su petición de terminar con las exhibiciones de animales vivos en los estadios.
Un vuelo previsto fue cancelado esta temporada
Según The Guardian, existían planes para que Phoenix realizara su primer vuelo sobre el césped antes del inicio de un partido. La exhibición fue cancelada durante la presente temporada, aunque no se precisaron los motivos.
La información publicada no vincula esa cancelación con la carta de PETA ni anuncia una decisión definitiva del Crystal Palace sobre el futuro de su mascota.
Fuente: Infobae