Paraguay, entre China y Taiwán: el debate que definirá el futuro de su economía y su política exterior

Mientras China concentra más de un tercio de las importaciones paraguayas sin mantener relaciones diplomáticas con Asunción, Taiwán sostiene una alianza histórica basada en cooperación, inversiones y acceso preferencial para productos nacionales. El debate trasciende la política exterior y plantea una pregunta de fondo: ¿qué modelo de desarrollo busca Paraguay para las próximas décadas?

Paraguay vive una situación singular en el escenario internacional. Aunque mantiene relaciones diplomáticas con Taiwán desde hace más de seis décadas y es el único país de Sudamérica que reconoce oficialmente a Taipéi, China se ha consolidado como su principal proveedor de bienes y uno de sus socios comerciales más importantes.

Vehículos, teléfonos celulares, electrodomésticos, maquinaria, textiles y una amplia variedad de productos que llegan diariamente al mercado paraguayo provienen de la potencia asiática. Incluso parte del mobiliario escolar adquirido recientemente por el Estado fue fabricado en China.

Sin embargo, esta fuerte presencia comercial contrasta con la ausencia de relaciones diplomáticas entre ambos países, una situación que limita el acceso de los productos paraguayos al mercado chino.


China domina las importaciones paraguayas

Las cifras del Banco Central del Paraguay muestran el crecimiento sostenido del comercio con China durante las últimas dos décadas.

A comienzos de los años 2000 las importaciones desde ese país eran prácticamente inexistentes. En cambio, durante 2025 alcanzaron un récord superior a los USD 6.100 millones, mientras que entre enero y mayo de 2026 ya representaban más del 36% de todas las importaciones paraguayas.

En otras palabras, uno de cada tres dólares destinados por Paraguay a la compra de bienes en el exterior termina financiando productos fabricados en China.

Especialistas atribuyen este crecimiento a la enorme capacidad industrial china, su competitividad y el desarrollo tecnológico alcanzado en sectores como la electrónica, la industria automotriz y la fabricación de maquinaria.


Una balanza comercial profundamente desigual

Mientras Paraguay importa bienes manufacturados y tecnología, las exportaciones hacia China siguen siendo muy reducidas.

Durante abril de 2026, por ejemplo, Paraguay importó productos chinos por unos USD 292 millones, mientras que las exportaciones apenas superaron los 2,9 millones de dólares, generando un fuerte déficit comercial.

El economista Jorge Garicoche considera que el debate no debe limitarse a abrir relaciones diplomáticas con Pekín, sino analizar qué productos puede ofrecer realmente Paraguay en un mercado altamente competitivo.

Según explica, acceder al mercado chino no garantiza automáticamente mayores exportaciones si el país continúa dependiendo principalmente de materias primas y no desarrolla industrias con mayor valor agregado.


La postura de China: abrir relaciones diplomáticas

Desde el Consulado General de China sostienen que la falta de relaciones diplomáticas representa el principal obstáculo para ampliar el comercio bilateral.

Las autoridades chinas consideran que Paraguay constituye una excepción dentro de la comunidad internacional y afirman que un reconocimiento diplomático permitiría fortalecer el intercambio comercial y las inversiones.

No obstante, hasta el momento Pekín no detalló qué sectores productivos paraguayos tendrían acceso preferencial ni qué proyectos concretos de inversión podrían desarrollarse en caso de un cambio de política exterior.


La defensa de la industria nacional

El crecimiento de las importaciones provenientes de China también abrió un intenso debate dentro del sector industrial paraguayo.

Uno de los casos más polémicos fue la adquisición de mobiliario escolar por parte de Itaipú Binacional, una licitación cuestionada por fabricantes locales que aseguraban contar con capacidad suficiente para producir esos bienes dentro del país.

Representantes del sector metalúrgico sostienen que Paraguay debe fortalecer su industria antes de depender cada vez más de productos importados, promoviendo políticas que permitan competir en igualdad de condiciones.

Además, el proceso estuvo rodeado de denuncias e investigaciones relacionadas con presuntos vínculos políticos y posibles irregularidades administrativas, que actualmente continúan siendo analizadas por la Justicia.


La visión del sector empresarial

Desde la Unión Industrial Paraguaya (UIP) consideran que el principal problema no radica únicamente en el volumen de las importaciones, sino en la falta de reciprocidad comercial.

Su presidente, Enrique Duarte, sostiene que mientras Paraguay mantiene completamente abierto su mercado para productos chinos, los exportadores paraguayos no cuentan con las mismas oportunidades para ingresar al mercado asiático.

Al mismo tiempo, destaca los beneficios obtenidos gracias a la cooperación con Taiwán, especialmente en formación tecnológica, intercambio académico e inversiones vinculadas a sectores de innovación.


Taiwán apuesta por la cooperación y la tecnología

Frente al avance económico de China, Taiwán busca diferenciar su relación con Paraguay mediante proyectos de cooperación de largo plazo.

El embajador Iván Lee sostiene que el desarrollo del país no depende únicamente de abrir nuevos mercados, sino de fortalecer la industria nacional, incorporar tecnología y formar capital humano.

Actualmente, Taiwán mantiene programas de becas universitarias, cooperación sanitaria, desarrollo tecnológico e inversiones en sectores estratégicos.

Uno de los proyectos más importantes es el Parque Tecnológico Inteligente Taiwán-Paraguay, ubicado en Minga Guazú, destinado a atraer empresas vinculadas a innovación, manufactura avanzada, movilidad eléctrica e inteligencia artificial.

Además, Taiwán continúa siendo uno de los principales destinos para la carne bovina y porcina paraguaya, productos que ingresan con condiciones arancelarias favorables.


Más que una disputa diplomática

Especialistas internacionales advierten que el debate trasciende el comercio.

La creciente influencia económica china despierta interrogantes sobre la dependencia financiera, tecnológica y estratégica que podrían desarrollar los países que profundicen su relación con Pekín.

Diversos analistas sostienen que las decisiones en materia comercial también pueden tener consecuencias sobre la soberanía tecnológica, la protección de datos, la infraestructura crítica y la capacidad de los Estados para definir políticas independientes.


El verdadero desafío de Paraguay

Más allá de elegir entre China o Taiwán, el desafío para Paraguay consiste en definir un proyecto de desarrollo de largo plazo.

Mientras China ofrece un mercado gigantesco, una enorme capacidad industrial y productos altamente competitivos, Taiwán apuesta por la cooperación, la innovación tecnológica y la formación de profesionales.

La discusión ya no gira únicamente en torno a la política exterior. También involucra el futuro de la industria paraguaya, la generación de empleo, la atracción de inversiones, la incorporación de tecnología y el papel que el país quiere desempeñar en la economía global.

Por ahora, la realidad muestra dos escenarios paralelos: China ya ocupa un lugar central en el comercio paraguayo sin contar con relaciones diplomáticas, mientras Taiwán continúa siendo uno de los aliados políticos más importantes del país, impulsando proyectos estratégicos en áreas como salud, educación, tecnología e innovación.

La decisión que Paraguay adopte en los próximos años no solo marcará el rumbo de su política internacional, sino también el modelo económico sobre el cual buscará construir su crecimiento y desarrollo en las próximas décadas.

Fuente: ULTIMA HORA

WP Radio
WP Radio
OFFLINE LIVE
Scroll al inicio