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Contexto y situación actual

Nueva York enfrenta una abrupta caída en el turismo internacional: se proyecta la llegada de 2 a 3 millones menos de visitantes extranjeros en 2025, lo que representa una disminución cercana al 17 % respecto a lo previsto. Esta baja es atribuida a un conjunto de factores, entre ellos las políticas migratorias y comerciales más estrictas, tensiones diplomáticas y una imagen internacional debilitada de Estados Unidos.


Impacto económico directo

Las autoridades estiman una pérdida de más de 4.000 millones de dólares en ingresos, principalmente en los sectores de hospitalidad, entretenimiento y gastronomía. Los turistas internacionales representan una fuente de ingreso clave, ya que su estadía promedio es más larga y su nivel de gasto es casi el doble que el de los visitantes nacionales.

El descenso ha sido más marcado entre los turistas canadienses, uno de los mercados más importantes para Nueva York, como consecuencia del deterioro en las relaciones bilaterales. Air Canada reportó una baja del 4,6 % en ingresos y del 7 % en número de pasajeros hacia Estados Unidos durante el primer trimestre de 2025.


Repercusiones en sectores locales

Atracciones icónicas como el Empire State Building y la Estatua de la Libertad reportaron una caída de entre 4 % y 5 % en el flujo de turistas. Empresas de tours guiados informaron reducciones de hasta el 25 % en la cantidad de pasajeros internacionales.

Este panorama afecta no solo a grandes operadores sino también a miles de trabajadores del sector servicios, incluyendo hoteles, restaurantes, guías turísticos y comercios minoristas, especialmente en Manhattan y zonas de alto tránsito turístico.


Estrategias ante la crisis

Para mitigar el impacto, la organización NYC Tourism + Conventions lanzó la campaña internacional «With Love + Liberty, New York City», con difusión en más de 17 países. Esta iniciativa busca reposicionar a Nueva York como un destino acogedor y culturalmente vibrante.

Además, se están evaluando medidas fiscales como la reducción del impuesto a la ocupación hotelera, actualmente en 5,875 %, para volver más competitiva la oferta frente a otras ciudades globales como París o Tokio.


Perspectivas futuras

Si bien el turismo doméstico muestra señales de recuperación, con proyecciones de alcanzar los niveles de 2019 hacia 2026, se estima que el turismo internacional no se recuperará completamente hasta 2028 o 2029.

El éxito de las estrategias dependerá, en gran medida, de factores externos como la estabilidad política global, la percepción de seguridad en Estados Unidos y la evolución de la economía mundial.


Fuentes consultadas:

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