
Nueva York avanza hacia la legalización del suicidio asistido médico tras acuerdo impulsado por Kathy Hochul
La gobernadora anunció que firmará la ley el próximo año, luego de incorporar nuevas salvaguardias médicas, psicológicas y legales. La norma permitiría a pacientes terminales acceder a una muerte asistida bajo estrictas condiciones.
Nueva York está a un paso de convertirse en uno de los últimos estados de Estados Unidos en autorizar el suicidio asistido médicamente para personas con enfermedades terminales. La gobernadora Kathy Hochul confirmó que alcanzó un acuerdo con los líderes legislativos estatales para avanzar con la Ley de Asistencia Médica para Morir, un proyecto largamente debatido que, de concretarse, entrará en vigor seis meses después de su firma, prevista para el próximo año.
El anuncio fue realizado tras la publicación de un artículo de opinión de Hochul en el Albany Times Union, donde explicó los motivos personales, éticos y políticos que la llevaron a respaldar la iniciativa, al tiempo que subrayó la incorporación de nuevas salvaguardias para evitar abusos o presiones indebidas sobre los pacientes.
Una decisión marcada por el debate ético y el sufrimiento humano
Hochul, quien se identifica como católica, reconoció que la decisión fue particularmente compleja. Señaló que escuchó testimonios de neoyorquinos que atraviesan “dolor y sufrimiento insoportables” debido a enfermedades terminales, así como a familiares que acompañan esos procesos. Al mismo tiempo, dijo haber considerado seriamente las objeciones de sectores religiosos y de personas de distintas creencias que consideran que acortar deliberadamente la vida vulnera la santidad de la existencia humana.
En ese contexto, la gobernadora sostuvo que la compasión debe ser un eje central de la acción pública. Argumentó que permitir una opción médica para quienes enfrentan el final de su vida bajo condiciones extremas no implica desvalorizar la vida, sino ofrecer alivio y dignidad en los últimos meses de existencia.
¿Qué establece la Ley de Asistencia Médica para Morir?
El proyecto de ley fija criterios estrictos para acceder al suicidio asistido médicamente. Solo podrán solicitarlo personas diagnosticadas con una enfermedad terminal cuya expectativa de vida sea de seis meses o menos. El paciente deberá presentar una solicitud escrita para recibir los medicamentos que pondrán fin a su vida, la cual deberá estar firmada por dos testigos que certifiquen que no existe coacción.
Además, la solicitud deberá ser aprobada por el médico tratante y por un médico consultor independiente. Como parte de las modificaciones acordadas, se exigirá también la confirmación adicional de que el diagnóstico y el pronóstico son correctos, reforzando el control médico del proceso.
Nuevas salvaguardias: control psicológico y plazos obligatorios
Entre los cambios clave incorporados al proyecto se encuentra la evaluación obligatoria por parte de un psicólogo o psiquiatra, quien deberá certificar que el paciente tiene plena capacidad para tomar la decisión y que no actúa bajo presión externa o alteraciones mentales que afecten su juicio.
Asimismo, la ley establecerá un período de espera obligatorio de cinco días entre la solicitud y la administración de los medicamentos. También se requerirá una solicitud oral grabada, además de la documentación escrita, con el objetivo de confirmar el libre albedrío del paciente en múltiples instancias.
Los centros ambulatorios vinculados a hospitales religiosos podrán optar por no ofrecer este servicio, respetando objeciones de conciencia institucionales. Hochul también manifestó su intención de que la ley se aplique exclusivamente a residentes del estado de Nueva York, siguiendo precedentes judiciales recientes en otros estados.
Un camino legislativo largo y resistido
La iniciativa fue presentada originalmente en 2016, pero permaneció bloqueada durante años debido a la fuerte oposición de la Conferencia Católica del Estado de Nueva York y otros grupos religiosos y conservadores. Estos sectores sostienen que la ley podría devaluar la vida humana y alterar el rol tradicional del médico como sanador.
Tras el anuncio de Hochul, el cardenal Timothy Dolan y los obispos del estado emitieron un comunicado crítico, en el que advirtieron que la medida podría enviar un mensaje peligroso a personas enfermas o con discapacidad, sugiriendo que su vida es prescindible o que el suicidio es una opción promovida por el Estado.
Apoyo de defensores y contexto nacional
Los defensores de la ley argumentan que permitirá reducir el sufrimiento extremo de pacientes terminales y les dará mayor autonomía para decidir sobre el final de su vida. Señalan, además, que Nueva York se sumaría a una tendencia ya existente en Estados Unidos: alrededor de una docena de estados y el Distrito de Columbia cuentan actualmente con leyes que permiten la muerte asistida médicamente, bajo distintos marcos regulatorios.
Entre los antecedentes más recientes se destaca la ley aprobada en Illinois, firmada la semana pasada, que entrará en vigor el próximo año y refuerza la idea de un cambio gradual en la postura de varios estados frente a este tema.
Próximos pasos
Según confirmó la gobernadora, la firma de la ley está prevista para el próximo año, una vez incorporadas formalmente las modificaciones acordadas con los legisladores. A partir de ese momento, la normativa entraría en vigor seis meses después, marcando un cambio profundo en la legislación sanitaria y ética del estado de Nueva York.
Fuentes:
- The Associated Press
- Albany Times Union
- Telemundo 47 / NBC New York
- Legislatura del Estado de Nueva York
- Comunicados de la Conferencia Católica del Estado de Nueva York
- Información pública sobre leyes de muerte asistida en EE. UU.