Tribuna Abierta

Condado de Nassau prohíbe el uso de mascarillas en público, con excepciones por salud y religión


09/08/24 – 19:05 P.M

El condado de Nassau, una comunidad suburbana ubicada en Long Island, Nueva York, ha dado un paso decisivo al aprobar una nueva ley que prohíbe a los ciudadanos usar mascarillas en espacios públicos, excepto cuando lo hacen por razones de salud o religiosas. Esta legislación, conocida como la «Ley de Transparencia de Mascarillas», establece que cubrirse el rostro en público sin una razón válida se considerará un delito menor, lo que podría resultar en hasta un año de cárcel y una multa de $1,000 para los infractores.

Argumentos a favor de la ley: Combate al crimen y respuesta a incidentes recientes
Los defensores de esta medida, como el legislador Howard Kopel, argumentan que la prohibición es necesaria para mejorar la seguridad pública, especialmente en el contexto de protestas donde se han registrado incidentes violentos. Kopel mencionó que la ley fue introducida en respuesta a un aumento en los «incidentes antisemitas, a menudo perpetrados por personas con máscaras» tras la reciente guerra entre Israel y Hamás. Según Kopel, la ley ayudará a las fuerzas del orden a identificar a los individuos durante situaciones potencialmente peligrosas y a prevenir actos delictivos que podrían cometerse bajo el anonimato que proporciona una máscara.

Excepciones a la ley y poderes otorgados a las autoridades
A pesar de la prohibición general, la ley incluye importantes excepciones. Aquellos que utilizan cubiertas faciales por razones religiosas o de salud no estarán sujetos a las sanciones establecidas. No obstante, la ley también otorga poderes significativos a las autoridades locales, permitiéndoles exigir que una persona se quite la máscara durante una parada de tráfico o si un oficial de policía tiene una «sospecha razonable de actividad delictiva y/o intención de participar en una actividad delictiva». Este aspecto de la ley ha sido uno de los más criticados, ya que podría dar lugar a interpretaciones subjetivas y potencialmente discriminatorias por parte de las fuerzas del orden.

Críticas y preocupaciones por derechos civiles: Riesgos para la protesta anónima y la salud pública
La aprobación de esta ley no ha estado exenta de controversia. La Unión de Libertades Civiles de Nueva York (NYCLU) ha sido una de las voces más críticas, calificando la medida como un ataque a los derechos de los manifestantes que desean expresar sus opiniones de manera anónima. Susan Gottehrer, directora regional de la NYCLU, emitió un comunicado en el que condenaba la prohibición, describiéndola como un «peligroso uso indebido de la ley para ganar puntos políticos y atacar a los manifestantes». Gottehrer advirtió que la ley podría llevar a una «aplicación selectiva», facilitando la vigilancia y posibles represalias contra quienes participan en protestas.

Además de las preocupaciones sobre los derechos civiles, los críticos también han destacado los riesgos que esta ley podría representar para la salud pública. En un momento en que los casos de COVID-19 están aumentando en Estados Unidos, con un incremento de más del 16 % reportado por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) entre finales de julio y principios de agosto, la prohibición del uso de mascarillas en público podría poner en peligro la vida de los residentes. «Los cubrimientos faciales son fundamentales para proteger la salud de un individuo, su familia y su comunidad», subrayó Gottehrer, advirtiendo que los agentes de policía «no son profesionales de la salud ni expertos religiosos capaces de decidir quién necesita una mascarilla y quién no».

División política y la firma del ejecutivo del condado
La votación para aprobar la «Ley de Transparencia de Mascarillas» reflejó una clara división política en el condado de Nassau. Doce legisladores republicanos apoyaron la medida, mientras que siete demócratas votaron en contra, argumentando que la ley es innecesaria y peligrosa en el contexto actual de la pandemia. A pesar de la oposición, el proyecto de ley fue aprobado y ahora se encuentra en manos del ejecutivo del condado de Nassau, Bruce Blakeman, quien ha indicado su apoyo a la medida.

Blakeman, en declaraciones posteriores a la votación, defendió la ley diciendo que «a menos que alguien tenga una condición médica o un imperativo religioso, no se debería permitir a las personas cubrirse el rostro de una manera que oculte su identidad cuando están en público». Según Blakeman, la medida es un paso necesario para garantizar la seguridad de la comunidad.

Contexto nacional: Debates sobre el uso de mascarillas en medio del aumento de COVID-19
La controversia en Nassau es parte de un debate más amplio sobre el uso de mascarillas en Estados Unidos, especialmente en un momento en que el país está experimentando un nuevo aumento de casos de COVID-19. La gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, también ha considerado la posibilidad de prohibir el uso de mascarillas en el transporte público de la ciudad de Nueva York, con el apoyo del alcalde de la ciudad, Eric Adams. Hochul ha afirmado que «en el metro, la gente no debería poder esconderse detrás de una máscara para cometer delitos», lo que refleja preocupaciones similares a las que impulsaron la legislación en Nassau.

Sin embargo, estas propuestas han sido recibidas con escepticismo por parte de expertos en salud y defensores de derechos civiles, quienes temen que tales prohibiciones puedan tener consecuencias no deseadas, tanto en términos de salud pública como de derechos individuales. A medida que las autoridades locales y estatales continúan navegando el delicado equilibrio entre seguridad y libertad personal, la ley de Nassau podría servir como un caso de estudio sobre los desafíos y las implicaciones de las restricciones al uso de mascarillas en la era post-pandemia.

Fuente: ABC NEWS
Foto: Tribuna Abierta

WP Radio
WP Radio
OFFLINE LIVE
Scroll al inicio