Las megaciudades de China se hunden por décadas de extracción de agua subterránea
El extraordinario crecimiento urbano de China dejó una consecuencia que hoy preocupa a los científicos. Décadas de extracción intensiva de agua subterránea provocaron el hundimiento progresivo de numerosas ciudades, aumentando el riesgo de daños en infraestructuras e inundaciones.

El rápido proceso de urbanización que convirtió a China en una potencia económica también dejó un problema de enormes dimensiones bajo la superficie. La extracción intensiva de agua de los acuíferos durante varias décadas ha provocado que numerosas ciudades comiencen a hundirse de manera gradual, según investigaciones realizadas mediante imágenes satelitales.
Aunque el fenómeno avanza lentamente y muchas veces pasa desapercibido, los especialistas advierten que representa un riesgo creciente para millones de personas y para parte de la infraestructura más importante del país.
Un crecimiento urbano con alto costo
En apenas unas décadas, China construyó algunas de las ciudades más grandes del mundo. La expansión de edificios, carreteras, puentes y sistemas de transporte multiplicó la demanda de agua, obligando a extraer enormes volúmenes desde el subsuelo.
Con el paso del tiempo, la disminución del agua en los acuíferos redujo la capacidad del terreno para sostener el peso de las construcciones, provocando una lenta compactación del suelo.
Millones de personas viven en zonas afectadas
Estudios realizados sobre las principales ciudades del país revelan que una parte importante de las áreas urbanas registra hundimientos constantes. En algunos sectores, el descenso supera los diez milímetros por año, una cifra suficiente para incrementar el riesgo de grietas, deformaciones en carreteras, daños en edificios e inundaciones.
Los expertos sostienen que la extracción prolongada de agua subterránea es el principal factor detrás de este fenómeno, aunque también influyen aspectos geológicos y el desarrollo de grandes infraestructuras.
El cambio climático agrava la situación
La preocupación aumenta en las ciudades costeras, donde el hundimiento del terreno coincide con el aumento del nivel del mar provocado por el calentamiento global.
Esta combinación incrementa la vulnerabilidad de importantes centros urbanos e industriales como Shanghái, Shenzhen y Hong Kong, donde el riesgo de inundaciones podría crecer en los próximos años si no se adoptan nuevas medidas de prevención.
Hay experiencias que muestran un camino posible
A pesar de la gravedad del problema, especialistas destacan que el proceso puede desacelerarse. Shanghái logró reducir significativamente el ritmo del hundimiento mediante restricciones a la extracción de agua subterránea y programas de recarga de acuíferos.
Casos similares se registraron anteriormente en ciudades como Tokio, donde políticas de gestión del agua permitieron frenar el descenso del terreno. Para los investigadores, el desafío de China será aplicar estas soluciones a una escala mucho mayor para evitar que el problema continúe avanzando.
Fuente: XATAKA