La reunión de la Fed puede cambiar el rumbo del dólar, Wall Street y las monedas latinoamericanas
El mercado asigna una probabilidad superior al 90% a un aumento de 25 puntos básicos. La principal incógnita es si la Reserva Federal anunciará un ajuste limitado o el comienzo de un nuevo ciclo de endurecimiento monetario.

La Reserva Federal llega a una reunión decisiva para los mercados con una subida de tasas prácticamente incorporada en los precios de los activos.
La atención de los inversores no estará solamente en el movimiento anunciado, sino en las señales sobre las decisiones que podrían adoptarse durante los próximos meses. Bloomberg Línea
La trayectoria que marque el banco central estadounidense puede modificar las expectativas sobre Wall Street, el dólar, los bonos del Tesoro y las monedas de América Latina.
El mercado espera una subida de 25 puntos básicos
La probabilidad implícita de un aumento de 25 puntos básicos supera el 90%. Los mercados también descuentan casi cuatro incrementos de tasas durante el próximo año.
Este cambio de expectativas impulsó los rendimientos de los bonos del Tesoro y obligó a los inversores a revisar sus estrategias. Meses atrás, las previsiones apuntaban hacia una dirección diferente.
Bank of America espera un incremento de 25 puntos básicos y considera que las nuevas proyecciones podrían contemplar otros 50 puntos básicos de endurecimiento durante 2026.
Goldman Sachs y Citi, en cambio, creen que el movimiento podría tener un alcance más limitado.
Wall Street no necesariamente debe caer
Los antecedentes muestran que la primera subida de tasas no siempre representa una señal negativa para las acciones estadounidenses.
UBS analizó 16 ciclos de endurecimiento monetario desde 1954 y encontró que el S&P 500 ganó un promedio del 10,8% durante los 12 meses posteriores al primer incremento. En ninguno de esos periodos ingresó en un mercado bajista dentro de ese plazo.
Goldman Sachs observó siete ciclos iniciados desde 1988. El índice perdió un promedio del 2% durante los primeros tres meses, pero acumuló una subida del 9% al completar el primer año.
El único resultado negativo en ese periodo de 12 meses se registró en 2022.
El crecimiento puede pesar más que las tasas
Los analistas de UBS consideran que el comportamiento de la actividad económica ha tenido mayor influencia sobre las acciones que las propias subidas de tasas.
El episodio de 2022 mostró esa relación. El S&P 500 perdió un 9% durante los 12 meses posteriores al comienzo de las subidas, mientras el indicador de nuevos pedidos manufactureros pasó de una fuerte expansión a una situación de contracción.
El escenario actual es diferente. UBS observa señales de crecimiento en la actividad manufacturera y espera que las inversiones relacionadas con la inteligencia artificial continúen impulsando las ganancias empresariales.
El banco mantiene un objetivo de 8.100 puntos para el S&P 500 al cierre de 2026 y de 8.400 puntos para mediados de 2027.
Las acciones ya absorbieron parte del ajuste
Las valoraciones de Wall Street ya reflejan una parte de la subida de los rendimientos.
El múltiplo precio-beneficio esperado del S&P 500 descendió desde aproximadamente 22 veces a comienzos del año hasta cerca de 19,5 veces. Durante el mismo periodo, el rendimiento del bono del Tesoro a diez años pasó del 4,2% a cerca del 5%.
Goldman Sachs también considera que las ganancias empresariales continúan siendo el principal respaldo de las acciones, especialmente entre las grandes compañías estadounidenses con balances sólidos.
Bank of America conserva una visión técnica favorable mientras el S&P 500 se mantenga por encima de los 7.500 puntos, aunque reconoce los riesgos provocados por los rendimientos, el petróleo y la debilidad estacional de septiembre y octubre.
El dólar llega fortalecido
El dólar llega a la reunión en una posición más sólida, pero los antecedentes indican que una subida de tasas no garantiza una apreciación posterior.
En ciclos anteriores, los rendimientos de los bonos estadounidenses a dos años subieron alrededor del primer aumento, mientras la reacción del dólar fue menos uniforme.
En 1994 y 1999, cuando la Fed comenzó a endurecer su política desde niveles cercanos a la neutralidad, los rendimientos continuaron avanzando, pero el índice DXY retrocedió inicialmente.
Actualmente existe una relación estrecha entre el dólar y las tasas estadounidenses. Nuevas subidas de los rendimientos podrían favorecer a la moneda, aunque gran parte del endurecimiento ya se encuentra descontada.
La Fed deberá superar las expectativas
Bank of America considera que la reacción del dólar dependerá de si la Reserva Federal adopta un tono más restrictivo que el esperado por los mercados y por los otros bancos centrales del G10.
El dólar también recibe apoyo de las tasas de corto plazo, los elevados precios del petróleo y la reducción del apetito por activos de riesgo.
Si el discurso de la Fed no supera las expectativas, la reacción de la moneda estadounidense podría ser limitada pese al incremento de tasas.
Las monedas latinoamericanas enfrentan riesgos diferentes
En América Latina, el impacto dependerá más del mensaje de la Reserva Federal que de la subida inicial.
Las monedas regionales están expuestas al fortalecimiento del dólar y a la reducción de las diferencias entre las tasas estadounidenses y las latinoamericanas. Sin embargo, los riesgos no son iguales para todos los países.
El peso chileno aparece entre las monedas más vulnerables después de depreciarse más de 30 pesos frente al dólar durante las últimas dos semanas.
Chile también enfrenta una tasa de desempleo del 9,5%, un margen reducido para utilizar las tasas y una elevada dependencia del precio del cobre.
Brasil y Colombia también están expuestos
El real brasileño enfrenta presiones relacionadas con el déficit fiscal y con los recortes de tasas realizados durante el año, que redujeron parte de la ventaja ofrecida por sus rendimientos.
El peso colombiano mantiene una exposición importante a las variaciones del petróleo, mientras que el real brasileño y el peso mexicano concentran una proporción considerable de las operaciones conocidas como carry trade.
Para Chile y Perú, el efecto directo de la subida podría ser menor por la reducida diferencia entre sus tasas y las de Estados Unidos. Sin embargo, el peso chileno podría sufrir si el endurecimiento monetario provoca una caída del cobre.
El carry trade será determinante
El carry trade consiste en financiarse en una moneda con tasas más bajas para invertir en otra que ofrece rendimientos superiores.
Cuando la Fed sube las tasas mientras los bancos centrales latinoamericanos las reducen, la diferencia disminuye y estas operaciones pierden atractivo.
Ese cambio puede provocar la salida de capitales, fortalecer al dólar y aumentar la presión sobre determinadas monedas regionales.
El mercado espera el gráfico de puntos
La principal referencia será el nuevo gráfico de puntos de la Reserva Federal, conocido como dot plot, que muestra las expectativas de los integrantes del organismo sobre el rumbo de las tasas.
Los inversores también observarán las nuevas previsiones de inflación y crecimiento y el lenguaje utilizado por el presidente de la Fed, Kevin Warsh.
De esas señales dependerá si la subida se interpreta como un ajuste aislado o como el comienzo de un ciclo más extenso capaz de alterar el equilibrio de los mercados estadounidenses y latinoamericanos.
Fuente: CNN