La ONU aumenta la presión sobre Rusia y exige que Yábloko pueda participar en las elecciones
La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos expresó su preocupación por la exclusión de Yábloko de los comicios parlamentarios de septiembre. La formación opositora mantiene una postura contraria a la invasión de Ucrania y anunció que apelará la decisión del Tribunal Supremo ruso.

La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH) reclamó a las autoridades rusas que reviertan la decisión que dejó al partido opositor Yábloko fuera de las elecciones parlamentarias previstas para septiembre.
El organismo encabezado por Volker Turk manifestó su profunda preocupación por la exclusión de una de las fuerzas políticas más antiguas de Rusia y pidió que pueda mantenerse en la papeleta electoral.
La decisión adquiere especial relevancia porque Yábloko era la única formación política abiertamente contraria a la invasión de Ucrania que continuaba camino a participar en los próximos comicios.
El Tribunal Supremo dejó a Yábloko fuera de las elecciones
La exclusión se produjo después de que el Tribunal Supremo de Rusia prohibiera la participación del partido tras una demanda presentada por la formación Rodina por una supuesta financiación irregular.
El actual líder de Yábloko, Nikolai Ribakov, rechazó las acusaciones y anunció que recurrirá la resolución judicial.
Ribakov aseguró que el partido dispone de cinco días para actuar y que hará todo lo posible para mantenerse en la papeleta electoral.
El dirigente ya había sido inhabilitado anteriormente bajo acusaciones de “extremismo” después de expresar apoyo y condolencias por la muerte del opositor Alexéi Navalny.
Rusia queda sin partidos abiertamente contrarios a la invasión
Con la decisión del Supremo, las próximas elecciones parlamentarias rusas quedarían sin representación de partidos que se manifiesten abiertamente contra la invasión de Ucrania.
Ante esta situación, el organismo de Naciones Unidas insistió en la necesidad de garantizar la pluralidad política y el respeto de los derechos civiles durante el proceso electoral.
La exclusión profundiza además la presión que enfrenta una formación que durante décadas se caracterizó por mantener posiciones contrarias a las intervenciones militares rusas.
Más de tres décadas de oposición a las guerras
Yábloko fue fundado en 1993, menos de dos años después de la desaparición de la Unión Soviética. Su nombre significa “manzana” en ruso y nació como una alianza integrada por democristianos, socialdemócratas, verdes y feministas.
Con una orientación liberal y occidental, el partido defendió históricamente la economía de mercado, los derechos humanos y la supremacía de la ley.
Su fundador y dirigente histórico es el economista Grigori Yavlinski, quien creó la formación junto con Vladimir Lukín y Yuri Bóldirev.
Durante sus primeros años, Yábloko consiguió mantener representación en la Duma, la cámara baja del Parlamento ruso.
La llegada de Putin redujo su influencia
A partir de la llegada de Vladimir Putin a la Presidencia en 2000, el peso político de Yábloko comenzó a disminuir. En 2003 perdió su fracción parlamentaria y cuatro años después quedó sin escaños.
Pese a ese retroceso electoral, continuó funcionando como espacio político para figuras opositoras al Kremlin, entre ellas Alexéi Navalny e Iliá Yashin.
Uno de sus principales rasgos durante más de tres décadas fue su posición pacifista. El partido se manifestó contra las campañas militares en Chechenia y posteriormente rechazó otras intervenciones rusas.
Del rechazo a Crimea a la oposición a la invasión de Ucrania
En 2014, Yábloko publicó la declaración “¡No a la guerra!”, en la que defendió la integridad territorial de Ucrania y cuestionó el conflicto en el Donbás.
También manifestó su rechazo a la intervención rusa en Siria en 2015 y posteriormente se posicionó contra la invasión a gran escala de Ucrania iniciada en 2022.
Aunque perdió representación nacional, la fuerza consiguió conservar presencia local en circunscripciones de Moscú, San Petersburgo, Pskov y Carelia.
Aumenta la presión contra sus dirigentes
Según la información proporcionada, la situación de los integrantes del partido se deterioró especialmente después del comienzo de la guerra en Ucrania.
Ocho dirigentes fueron encarcelados y otros catorce fueron inhabilitados por “extremismo”, entre ellos su actual líder, Nikolai Ribakov.
Las restricciones también alcanzaron expresiones públicas relacionadas con la guerra, denuncias sobre la violencia contra civiles ucranianos y publicaciones vinculadas con Navalny.
Ahora, con las elecciones parlamentarias de septiembre cada vez más cerca, la ONU reclama que Rusia revierta la exclusión de Yábloko y permita que la formación opositora pueda competir en los comicios.
Fuente: Infobae