La NASA acelera su regreso a la Luna: Artemis III toma forma con un nuevo cohete y astronautas en entrenamiento

La NASA intensifica los preparativos de Artemis III, una misión tripulada programada para mediados de 2027 que representa un paso fundamental en el objetivo estadounidense de regresar a la superficie de la Luna.

(NASA/Cory S Huston)

Los trabajos incluyen el ensamblaje del cohete Space Launch System (SLS) en Florida, la fabricación de componentes de la nave Orion y un amplio programa de entrenamiento para los cuatro astronautas seleccionados.

A diferencia de lo que podría suponerse, Artemis III no aterrizará en la Luna. Su objetivo será realizar pruebas en órbita terrestre baja, especialmente las maniobras de encuentro y acoplamiento entre Orion y los sistemas comerciales de aterrizaje lunar desarrollados por SpaceX y Blue Origin.

Estas operaciones permitirán comprobar tecnologías y procedimientos necesarios para futuras expediciones. El objetivo final es que Artemis IV, prevista para 2028, lleve nuevamente astronautas a la superficie lunar.

El poderoso cohete SLS comienza a completar su estructura

En el Centro Espacial Kennedy, ubicado en Florida, los ingenieros avanzan con la integración de las distintas partes del cohete SLS, diseñado para transportar a la tripulación fuera de la Tierra.

Este vehículo cuenta con un núcleo central que contiene combustible y cuatro motores principales, además de dos grandes propulsores sólidos instalados a sus costados. Estos últimos proporcionan más del 75 % del empuje necesario durante el despegue.

El 30 de septiembre de 2026, especialistas de la NASA completaron la instalación de los conos aerodinámicos sobre los propulsores sólidos, una operación importante para mejorar el comportamiento del cohete durante su ascenso.

Los técnicos también trabajan en los sistemas electrónicos que controlan las diferentes etapas del lanzamiento y en los mecanismos que permiten separar los propulsores una vez agotado su combustible.

Entre los próximos pasos figura la instalación de un túnel de sistemas destinado a proteger y organizar el cableado utilizado para realizar desconexiones rápidas y controladas durante el vuelo.

Cuando finalice esta etapa, el cohete será trasladado a la plataforma de lanzamiento para realizar ensayos de carga de combustible y comprobar los procedimientos que se utilizarán el día de la misión.

La nave Orion incorpora nuevas piezas y sistemas de energía

Mientras los trabajos avanzan en Florida, otros centros de investigación y fabricación participan en el desarrollo de los componentes que utilizará Artemis III.

En el Centro de Vuelo Espacial Marshall, en Alabama, los especialistas completaron la soldadura de los anillos delantero y trasero de una estructura denominada espaciador.

Esta pieza reemplaza el espacio que normalmente ocuparía la etapa superior del cohete, utilizada para proporcionar el impulso adicional necesario en las misiones hacia la Luna.

Como Artemis III permanecerá en órbita terrestre baja, no necesitará ese sistema de propulsión adicional. Sin embargo, el espaciador permitirá conservar la configuración estructural y el equilibrio del vehículo durante el lanzamiento.

Paralelamente, ingenieros de la Agencia Espacial Europea (ESA) y de la empresa Airbus inspeccionaron los paneles solares del módulo de servicio de Orion.

Según la información difundida por la NASA, cada panel puede generar 11 kilovatios de energía, destinados a alimentar los sistemas eléctricos, el control térmico, la propulsión y otros servicios esenciales para la tripulación.

Cuatro astronautas se preparan para una misión de alta complejidad

La tripulación de Artemis III estará integrada por Randy Bresnick, Frank Rubio, Andre Douglas y Luca Parmitano, este último perteneciente a la Agencia Espacial Europea.

Los cuatro astronautas participan en entrenamientos destinados a familiarizarlos con la nave, los procedimientos operativos y las situaciones de emergencia que podrían presentarse durante el vuelo.

Uno de los ejercicios más importantes consiste en practicar la evacuación de una cabina de helicóptero sumergida y colocada boca abajo dentro de una piscina.

Esta preparación busca desarrollar las habilidades necesarias para escapar de una aeronave en caso de un accidente durante las operaciones de recuperación o traslado.

Los tripulantes también realizaron prácticas con los trajes de supervivencia de Orion, verificaron los sistemas de comunicación y ensayaron procedimientos para responder ante posibles contingencias.

Durante una visita conjunta a Florida en septiembre, pudieron observar el avance de los propulsores del SLS, recorrer la nave Orion y reunirse con representantes de SpaceX y Blue Origin.

Desde la alimentación hasta el ejercicio físico: así será la vida en el espacio

La preparación de Artemis III no se limita a las maniobras técnicas. La NASA también trabaja en aspectos relacionados con la salud, la alimentación y el rendimiento físico de los astronautas.

En el Laboratorio de Sistemas Alimentarios Espaciales, ubicado en Houston, los integrantes de la misión probaron cerca de 200 opciones de alimentos para seleccionar el menú que consumirán durante su permanencia en el espacio.

El objetivo es garantizar una nutrición adecuada, teniendo en cuenta las necesidades energéticas y las condiciones particulares de una misión espacial.

Los astronautas también entrenaron con un dispositivo compacto de ejercicio que utiliza poleas y mecanismos de resistencia para reproducir movimientos similares a los de una máquina de remo.

Este equipo permitirá realizar actividades aeróbicas y ejercicios de fuerza, fundamentales para reducir los efectos que la falta de gravedad puede provocar sobre los músculos y la condición física.

Además, antes del lanzamiento, la tripulación participará en simulaciones completas de la jornada de despegue, incluyendo los desplazamientos hacia la plataforma y el reconocimiento de las rutas de evacuación de emergencia.

Artemis IV buscará llevar nuevamente seres humanos a la superficie lunar

El programa Artemis comenzó en noviembre de 2022, cuando la NASA lanzó Artemis I, una misión no tripulada destinada a comprobar el funcionamiento del cohete SLS y de la nave Orion.

La siguiente etapa fue Artemis II, lanzada en abril de 2026 con cuatro astronautas: Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen, de la Agencia Espacial Canadiense.

Durante una misión de casi diez días, la tripulación realizó un recorrido alrededor de la Luna y alcanzó una distancia máxima de 406.970 kilómetros de la Tierra, estableciendo un nuevo récord para los vuelos espaciales tripulados, según la información de la agencia.

Ahora, Artemis III buscará validar los procedimientos de acoplamiento entre Orion y los vehículos comerciales que permitirán descender a la superficie lunar en las siguientes expediciones.

El plan contempla que Artemis IV, prevista para 2028, realice el primer alunizaje tripulado del programa. Los astronautas deberán transferirse desde Orion a un módulo de aterrizaje que los transportará hasta la superficie.

La NASA también proyecta avanzar hacia una mayor frecuencia de vuelos, con Artemis V incluida en su planificación para 2028 y la intención de establecer posteriormente un ritmo de misiones anuales.

El desarrollo de estas operaciones representa un desafío tecnológico y logístico de enorme magnitud. Cada prueba, entrenamiento y componente integrado busca reducir los riesgos de las futuras expediciones.

El regreso a la Luna no dependerá de un único lanzamiento, sino de una serie de misiones destinadas a construir una capacidad de exploración humana más sostenida y segura.

Fuente: Infobae

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