La Fed considera otra subida de tasas antes de fin de año por la persistencia de la inflación
Las actas de septiembre muestran que la mayoría de los participantes considera probable un nuevo aumento. La inflación ronda el 3,4 % y sigue por encima de la meta del 2 %, aunque las próximas decisiones dependerán de los datos económicos.

La mayoría de los participantes de la Reserva Federal de Estados Unidos considera que podría ser apropiado volver a subir las tasas antes de terminar el año. Así lo muestran las actas de la reunión de septiembre, difundidas este miércoles, según la información publicada por El País.
La persistencia de la inflación es la principal preocupación del organismo. Los precios aumentan en torno al 3,4 % y llevan más de cinco años por encima del objetivo del 2 %, mientras las tensiones energéticas añaden presión sobre la economía.
Septiembre marcó el primer aumento en tres años
En la última reunión, los 12 miembros con derecho a voto del Comité Federal del Mercado Abierto (FOMC) aprobaron por unanimidad una subida de 0,25 puntos porcentuales. La decisión dejó las tasas en un rango de entre el 3,75 % y el 4 %.
Fue el primer aumento en tres años y buscó reforzar el compromiso de la Fed con la estabilidad de precios. Según las actas, los participantes consideraron que la medida favorecería un retorno más oportuno de la inflación hacia su objetivo.
La próxima decisión dependerá de los datos
Aunque la mayoría contempla otro incremento antes de fin de año, no se trata de una decisión definitiva. Varios participantes insistieron en evaluar cada reunión con una postura abierta y atender la nueva información económica.
Las futuras medidas dependerán de cómo evolucionen la inflación, la actividad y los riesgos. El documento señala que en los últimos meses no se observó un progreso suficiente en la reducción de las presiones sobre los precios.
El petróleo y los combustibles aumentan la presión
Las actas atribuyen parte de las tensiones inflacionarias a los acontecimientos geopolíticos, que elevaron los precios del crudo y los combustibles refinados. El texto relaciona ese encarecimiento con la guerra contra Irán y el bloqueo del estrecho de Ormuz.
Los participantes también señalaron el auge de las inversiones vinculadas con la inteligencia artificial como otro factor de presión. La combinación de estos elementos complicó el panorama que analiza la Fed para definir su política monetaria.
Warsh respaldó la subida pese a las críticas de Trump
El presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, votó a favor del incremento junto con los demás miembros del FOMC. Lo hizo pese a los reclamos de Donald Trump, quien pide tasas más bajas para impulsar la economía.
Trump cuestionó al organismo y afirmó que habría votado contra la subida. La discrepancia mantiene la tensión entre la Casa Blanca y la Fed a pocas semanas de las elecciones de medio término de noviembre.
La actividad económica mantiene su crecimiento
Según las actas, la tasa de desempleo permaneció prácticamente sin cambios, mientras la actividad siguió creciendo y el gasto interno mostró resistencia. Ese escenario convivió con una inflación todavía elevada frente al objetivo del comité.
Los miembros reafirmaron su compromiso con el doble mandato de la institución y destacaron la necesidad de garantizar la estabilidad de precios. La evaluación combina, por tanto, la evolución del empleo con las dificultades para contener la inflación.
Preocupa el efecto sobre salarios y precios
Algunos participantes advirtieron que una inflación superior al 2 % durante más de cinco años podría influir en las expectativas de hogares y empresas. La preocupación es que esa persistencia termine afectando las decisiones sobre salarios y fijación de precios.
Ese riesgo refuerza el debate sobre una nueva subida, aunque el resultado dependerá de la información disponible en las próximas reuniones. Las actas reflejan una mayoría inclinada a endurecer nuevamente la política monetaria, sin cerrar todavía el próximo paso.
Fuente: EL PAÍS