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La Era del Gran Agotamiento: El Trabajo y su Impacto en Nuestra Vida

El Trabajo Extiende sus Tentáculos al Ocio y Agota a los Trabajadores
El 44% de los trabajadores afirma sentirse estresado, un récord histórico que indica que el síndrome del trabajador quemado es más un problema estructural que psicológico. Beatriz Serrano, mientras enfrentaba las restricciones por la covid-19, comenzó a escribir sobre esta realidad, inspirada por su propia experiencia de agotamiento laboral. Su novela, «El Descontento», se ha convertido en un fenómeno editorial, resonando con muchos que comparten la desilusión de su protagonista, Marisa. Serrano, ahora escritora y periodista en EL PAÍS, recibe mensajes de lectores que se identifican con la historia, destacando la universalidad del cansancio y la insatisfacción laboral.

La Cultura del Gran Agotamiento y sus Raíces
El escritor e informático Carl Newport denomina esta era como el «gran agotamiento», donde la sensación de cansancio y la falta de tiempo afectan a todos. Una encuesta reciente de 40dB para EL PAÍS reflejó que la salud mental, la familia y el tiempo libre son las prioridades para muchos, relegando el trabajo a un lugar secundario. La crisis de 2008 y la pandemia han marcado puntos clave que obligaron a la sociedad a repensar su relación con el trabajo. Fenómenos como la gran renuncia y el quiet quitting reflejan un cambio de paradigma donde los trabajadores ya no desean sobrecargarse.

La Nueva Realidad Laboral y sus Consecuencias
La pandemia aumentó exponencialmente el uso de herramientas digitales como Zoom y Slack, difuminando las fronteras entre el trabajo y la vida privada. Tras la pandemia, aunque los trabajadores regresaron a las oficinas, la comunicación digital se mantuvo alta, contribuyendo al estrés. Un informe de Microsoft indica que el tiempo dedicado a reuniones en línea ha aumentado más del 350%, y muchos empleados dedican gran parte de su tiempo a la comunicación digital.

Esto ha afectado la satisfacción laboral, como refleja un informe de Gallup que indica que el 44% de los trabajadores se sienten estresados. Yolanda García Rodríguez, de la Universidad Complutense de Madrid, explica que las exigencias laborales actuales son mayores, lo que contribuye al agotamiento y a síndromes como el del impostor.

El Ocio También Contribuye al Agotamiento
El agotamiento no se limita al trabajo; también afecta al ocio. La lógica capitalista del trabajo ha permeado otras esferas de la vida, convirtiendo el tiempo libre en otra fuente de estrés. El filósofo Juan Evaristo Valls Boix observa que el ocio se ha convertido en una extensión de la dinámica laboral, con actividades planificadas y un culto a la productividad. Esto crea una sociedad constantemente sobreestimulada y agotada.

La Paradoja del Tiempo Libre y su Gestión
A pesar de trabajar menos horas en comparación con décadas pasadas, el agotamiento persiste. Hal E. Hershfield, de la Universidad de California, investigó la relación entre el tiempo libre y el bienestar. Sus estudios indican que tanto tener poco como mucho tiempo libre puede aumentar el malestar. Encontrar un equilibrio es crucial, y actividades sociales pueden mejorar el bienestar.

En resumen, el gran agotamiento refleja una realidad en la que el trabajo y sus dinámicas han invadido todas las facetas de la vida, creando una cultura de estrés constante. La tecnología ha facilitado la conectividad, pero también ha borrado los límites entre lo laboral y lo personal, dejando a muchos en un estado perpetuo de agotamiento.

Fuente: EL PAÍS
Foto: Unsplash

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