
La crisis política que atraviesa Paraguay tras el inicio del juicio político contra el presidente Santiago Peña comenzó a generar reacciones en distintos países de la región.
El proceso abierto contra el mandatario se desarrolla en medio de la crisis provocada por la situación de ueno bank y luego de una jornada en la que la Cámara de Diputados aprobó por unanimidad el libelo acusatorio contra el jefe de Estado.
Posteriormente, el intento de tratar la renuncia presentada por Peña quedó sin una definición, luego de que la sesión conjunta del Congreso perdiera el cuórum. Tras este escenario, el mandatario anunció que se someterá al juicio político y ejercerá su derecho a la defensa.
Brasil sigue la situación, pero evita un pronunciamiento oficial
En Brasil, la situación política paraguaya es seguida de cerca por la diplomacia de Itamaraty.
De acuerdo con información recogida por medios brasileños, el Gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva monitorea la crisis, aunque hasta el momento mantiene una posición cautelosa y no ha emitido un pronunciamiento oficial sobre el proceso que enfrenta Santiago Peña.
La postura brasileña responde a una tradicional cautela diplomática frente a asuntos internos de otros países, por lo que la situación es observada, por ahora, como una cuestión que corresponde resolver a las instituciones paraguayas.
Chile evita tomar posición sobre el proceso
El presidente de Chile, José Antonio Kast, también fue consultado sobre el juicio político contra Santiago Peña durante una actividad en España.
El mandatario chileno evitó adoptar una posición sobre el proceso y señaló que cada país atraviesa sus propias circunstancias. En ese sentido, sostuvo que no le corresponde determinar qué camino debe seguir otra nación ante una situación política de estas características.
Sus declaraciones reflejan una postura de no intervención frente a las decisiones que deberá adoptar Paraguay a través de sus mecanismos institucionales.
Bolivia pide respeto a la soberanía y la institucionalidad
Desde Bolivia, el presidente Rodrigo Paz Pereira expresó su respeto por la soberanía paraguaya en medio de la crisis.
El mandatario boliviano sostuvo que la situación debe ser resuelta dentro del marco institucional del país y remarcó la importancia de que prevalezcan los mecanismos establecidos por las instituciones paraguayas.
Su pronunciamiento se produjo luego de la renuncia presentada por Santiago Peña y en medio de la continuidad del proceso de juicio político en el Congreso Nacional.
Una crisis con repercusión regional
Las reacciones internacionales se producen mientras Paraguay atraviesa una de las jornadas políticas más intensas de los últimos años.
El proceso contra Santiago Peña mantiene en expectativa a la ciudadanía y concentra la atención de gobiernos y medios de comunicación de la región.
Luego del fracaso del tratamiento de su renuncia en el Congreso, Peña confirmó que comparecerá en el marco del juicio político para presentar su defensa.
La evolución de la crisis no solo tendrá consecuencias en el escenario político interno, sino que también continuará siendo seguida de cerca por los países vecinos, especialmente por el impacto institucional que pueda tener el desenlace del proceso.
Por el momento, las principales reacciones conocidas coinciden en un punto: la situación debe resolverse respetando la soberanía, las leyes y la institucionalidad de Paraguay.