
Jueza federal rechaza frenar redadas masivas del ICE en Minnesota
Tribunal niega medida cautelar contra la operación “Metro Surge” pese a múltiples muertes y protestas en todo EE. UU.
Una decisión que permite que continúe la ofensiva migratoria del gobierno
Una jueza de distrito de Estados Unidos rechazó el pedido del estado de Minnesota —junto con las ciudades de Minneapolis y Saint Paul— de suspender de inmediato las redadas masivas del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en ese estado del norte del país. La solicitud buscaba una orden judicial urgente que detuviera la operación federal conocida como Operation Metro Surge, pero fue denegada porque los funcionarios estatales no demostraron que cumplieran con los requisitos legales exigidos para una medida cautelar.
La jueza Katherine Menendez escribió que, aunque Minnesota presentó pruebas de “consecuencias profundas y desgarradoras” por la presencia de miles de agentes federales, el tribunal consideró que el balance de perjuicios no favorece de forma decisiva una suspensión inmediata de la operación. Menendez —designada por el presidente Joe Biden— aclaró que esta decisión no resuelve el fondo del caso, es decir, no determina si las acciones del ICE son legales o no, sino solo si corresponde frenar el operativo ahora.
Minnesota sostiene que las redadas violan derechos estatales
El gobierno estatal —liderado por el fiscal general demócrata Keith Ellison— presentó la demanda alegando que la agresiva campaña de agentes federales viola la autonomía del estado y afecta derechos constitucionales, incluidas las protecciones del Décimo Enmienda de la Constitución de EE. UU., que resguarda las competencias de los estados frente al poder federal.
Según el comunicado oficial del fiscal general, Minnesota considera que la operación del Departamento de Seguridad Nacional ha tenido y seguirá teniendo “consecuencias profundas” en la vida cotidiana de los residentes, impactando servicios como educación, salud y seguridad pública.
Protestas masivas y tensiones sociales
La operación federal, lanzada en diciembre de 2025, ha generado un clima de fuerte tensión y protestas no solo en Minnesota sino en varias ciudades de Estados Unidos. En Minneapolis y Saint Paul miles de personas han salido a las calles para exigir el fin del despliegue del ICE, que también ha sido duramente criticado por organizaciones civiles.
El malestar estalló tras la muerte de dos personas durante los operativos: Renée Good y Alex Pretti, ambos de 37 años. Según múltiples informes, los tiroteos fueron realizados por agentes federales, lo que provocó una ola de indignación y protestas nacionales.
Opiniones divididas: autoridades estatales vs. federales
Autoridades democráticas estatales:
- Jacob Frey, alcalde de Minneapolis, expresó su decepción tras el fallo y calificó la operación como una fuente de miedo, perturbación y daño para la comunidad.
- Minnesota asegura que el operativo es una intromisión injustificada que pone en riesgo tanto a inmigrantes como a residentes legales.
Gobierno federal y justicia conservadora:
- La secretaria de Justicia Pam Bondi celebró la decisión como una “gran victoria legal”, afirmando que ni políticas de santuario ni litigios sin fundamento impedirán la aplicación de la ley federal.
- El Departamento de Justicia sostuvo en documentos judiciales que la presencia del ICE en Minnesota es parte de un esfuerzo legítimo por hacer cumplir la ley de inmigración.
Aspectos legales clave
Aunque la jueza negó la solicitud de una medida cautelar, no descartó que Minnesota pueda ganar en etapas posteriores del juicio. La decisión actual se basa en que la demanda aún no ha probado con certeza que se infringieron la Constitución o la ley federal, y porque frenar ahora las acciones del ICE podría causar “un daño significativo al gobierno”, dada la autoridad federal sobre inmigración.
Además, otras acciones judiciales relacionadas han mostrado diferencias en cómo se evalúan distintas partes de la operación: autoridades han cuestionado el uso de fuerza, el racismo institucional y las detenciones sin causa probable, pese a que el tribunal no ha resuelto todavía esos temas.
Contexto más amplio de la operación Metro Surge
Operation Metro Surge fue lanzada por el gobierno federal para intensificar la aplicación de las leyes migratorias en Minnesota —estado con políticas consideradas “bajo santuario” para inmigrantes— enviando aproximadamente 3,000 agentes federales al área de las Ciudades Gemelas (Minneapolis–Saint Paul).
La Administración Trump mantiene que este despliegue busca combatir la inmigración ilegal y proteger la seguridad pública, mientras que críticos argumentan que se trata de una estrategia coercitiva que excede las competencias federales tradicionales y afecta desproporcionadamente a comunidades latinas, somalíes y migrantes.
La decisión de la jueza Menendez mantiene en marcha las redadas del ICE en Minnesota, al considerar que no se ha demostrado que la suspensión inmediata sea legalmente necesaria o apropiada ahora mismo. Sin embargo, el caso aún continúa en los tribunales, y los argumentos sobre constitucionalidad, autoridad federal, derechos civiles y la respuesta a protestas podrían influir en futuros fallos.