El régimen de Teherán advierte que aún no ha desplegado su arsenal más letal, mientras la región se sumerge en una incertidumbre estratégica tras los recientes ataques aéreos y la muerte de figuras clave.

La República Islámica de Irán ha enviado un mensaje contundente a la comunidad internacional: el país no solo anticipaba un conflicto abierto, sino que se ha preparado meticulosamente para una confrontación extensa y de desgaste. Tras los bombardeos conjuntos ejecutados por Israel y Estados Unidos el pasado 28 de febrero, que alcanzaron objetivos estratégicos y centros de poder en Teherán, las autoridades iraníes aseguran que su capacidad de resistencia permanece intacta.
La estrategia del «arma guardada»
El gobierno iraní, a través de portavoces oficiales y diplomáticos como el embajador ante la ONU en Ginebra, Ali Bahreini, ha subrayado que hasta el momento solo se ha visto una fracción de su capacidad defensiva. Según Teherán, las «armas más efectivas» de su arsenal aún no han sido utilizadas, sugiriendo que poseen tecnología misilística y drones de última generación que podrían cambiar el rumbo de la contienda si el conflicto escala hacia una fase de invasión terrestre o ataques sostenidos a infraestructuras críticas.
Un vacío de poder y la respuesta regional
La situación es especialmente tensa tras los informes que confirman la muerte del Líder Supremo, el ayatolá Alí Jameneí, durante los ataques. Este hecho ha forzado la creación de un triunvirato provisional para dirigir el país, mientras figuras como Ali Larijani, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, insisten en que Estados Unidos ha cometido un «error de cálculo» al pensar que la decapitación del liderazgo político desmoronaría la voluntad nacional.
En el ámbito regional, Irán ha comenzado a activar sus mecanismos de respuesta. Se han reportado ataques contra bases que albergan tropas estadounidenses en el Golfo Pérsico y amenazas directas sobre el Estrecho de Ormuz, una vía vital para el suministro global de petróleo. Por su parte, el presidente de EE. UU., Donald Trump, ha afirmado que la campaña busca una resolución rápida, aunque los analistas advierten que la geografía y el fervor patriótico iraní podrían convertir esta operación en un conflicto de años.
Impacto global y crisis energética
La declaración de una «guerra larga» ya está teniendo repercusiones económicas. Los precios del petróleo y el gas han experimentado subidas drásticas tras el cierre parcial de instalaciones en el Golfo. Mientras tanto, potencias como China han condenado los ataques, calificándolos como una violación a la soberanía y advirtiendo sobre el riesgo de una desestabilización total que afecte las rutas comerciales entre Asia y Europa.
Fuentes
- Última Hora (Paraguay): Irán dice que ya estaba preparado para una «guerra muy larga»
- Agencia EFE (España): Irán dice estar listo para una «guerra muy larga»
- RTVE (España): Cronología de la escalada de tensiones entre Irán e Israel
- Infobae (Argentina/Internacional): Tensión en Medio Oriente: Netanyahu y el conflicto contra el régimen iraní
- Democracy Now!: Irán afirma que no hay fugas radiológicas tras ataque a planta nuclear