Bueno señoras y señores como siempre iniciamos nuestra tarea con todos ustedes al aire y iniciamos siempre con una oración y en esta oportunidad quiero pedirle a Dios por la salud mental de todos los seres humanos. Por esa salud mental que demuestra mucha carencia de atención, de afecto, de cariño, de comprensión y de cuidado médico y cuidado emocional.Hay muchas mentes heridas, heridas pero brutalmente que a pesar de los años no pueden cicatrizar, no pueden curar. Por eso hoy desde Gotitas de Amor vamos a pedirle al Todopoderoso por la salud mental del mundo entero y quiero decirle a ese Dios misericordioso que esta oración es urgente.
Por eso queremos que esta oración toque el timbre del cielo para que el Señor escuche.Es una oración que sinceramente me sale desde lo más profundo del corazón porque en este mundo en el cual estamos viviendo hoy sinceramente nos duele, nos asusta, nos desconcierta, esa es la verdad. Cada día que amanece trae noticias que nos dejan sinceramente sin palabras. Personas que explosionan sin control, que atacan a inocentes, que se destruyen a sí mismas y naturalmente que arrastran consigo al caer a quienes más les aman, eso es cierto.Hay personas que gritan con violencia lo que nunca pidieron pero que pensaban que la gente debía entender y se le debía dar. Hay otras que gritan con violencia lo que nunca pudieron decir con palabras. Hay almas rotas, mi Dios.Hay almas destruidas que nadie vio el estado calamitoso en que se encontraban porque el estado y el dolor mental, mi Dios, es silencioso, no sangra por fuera y nadie ve hasta que ya es demasiado tarde.
Por eso, Señor del Cielo, hoy aquí, en Gotitas de Amor, queremos pedirte por esta necesidad de sanidad en el mundo. Te lo pedimos, Dios, de todo, todo, todo corazón y pedimos por todas las personas que hoy están librando una batalla adentro de su mente que nadie puede ver y nadie puede escuchar.Te pedimos por los que se levantan cada mañana cargando un peso invisible que los aplasta, por los que sonríen en público y lloran en silencio cuando están solos. Te pedimos por los que han perdido la capacidad de ver salida a sus problemas. Te pedimos por los que viven atrapados en pensamientos.Terribles, que los atormentan sin descanso, mi Dios. Te pedimos, Señor, desde los micrófonos de Radio Tribuna, por los que no saben que están enfermos y por los que saben que están enfermos, pero tienen miedo también de pedir ayuda.
Te pedimos, mi Dios, por los que pidieron ayuda y nadie les escuchó y nadie les tendió la mano.Por todos ellos, mi Dios, te pedimos que los sanes, que toques esas mentes heridas, Señor, con esa mano poderosa que tienes que entra a cualquier lugar y pone luz en cualquier oscuridad. Entra, Señor, en esos lugares oscuros donde la razón se perdió y donde el dolor desesperado Señor tomó control. Devuélveles la paz que no encuentran por ningún lado, mi Dios, esa paz que el mundo no puede dar, solamente Tú, mi Dios.Te pedimos también en esta tarde, Señor, por los que están al borde, por los que esta noche están pensando en hacerse daño, por los que mañana podrían tomar una decisión sin retroceso, irreversible. Te pedimos, mi Dios Todopoderoso, por los que sienten que su presencia en este mundo es una carga para los demás. Diles, Señor, que son amados, que importan, que hay salida aunque a veces pareciera ser que no la hay.Y envíales, Señor, a todos y cada uno de ellos un ángel, con nombre y con apellido, con manos y con voz, y que lleguen a tiempo, mi Dios, que digan la palabra exacta, que abra la puerta a ese corazón que está tan dolido y bajo llave. Señor
te pedimos por todas las familias que están en estos momentos conviviendo con el dolor y que es el pan de cada día para ellos. Te pedimos, Señor, por las familias que ven perder el sentido y la razón a familiares sin poder hacer nada.Te pedimos por las mamás, por los papás que no duermen de preocupación, por los hijos que no entienden por qué su papá o su mamá ya no es la misma persona que era, por los esposos, por las esposas que aman profundamente pero que ya no saben cómo ayudar. Te pedimos, mi Dios, fortaleza para esa gente, paciencia, sabiduría, para que puedan acompañar a sus seres queridos sin romperse ellos también en el intento. Señor, te pedimos por este mundo, mi Dios, por este mundo, mi Dios, que olvidó cómo cuidar el alma, cuidan más el auto, cuidan más la joya que se compraron, cuidan más cualquier cosa menos el alma, mi Dios.Construyen rascacielos y se olvidan del corazón, mi Dios. La tecnología avanza, Señor, pero la humanidad está en retroceso. La tecnología tiene respuesta para casi todo, pero menos para el sufrimiento interior de los seres humanos.Señor, por todas estas tragedias que te acabo de exponer, te pido, Señor, que escuches esta oración y que procedas, Señor, en consecuencia con bendiciones, con salud, con cuidado, con amor, con cariño, con ternura, con fuerza y con paz en todos y cada uno de los oyentes de Radio Tribuna y Radio Oñondivepa, Paraguay y de toda la gente que polula por diversos lugares en este planeta Tierra.
Ten, Señor, misericordia de todos nosotros y haz que en nuestros sentimientos profundos y en nuestras mentes y corazones reine la paz, la tranquilidad, la armonía y los profundos deseos de estar mejor y de ayudar a los demás. Te pedimos esto, Señor, con todo el alma y con todo nuestro corazón hinchido de necesidad de ver cambios en este mundo, mi Dios.Y el único que lo puede hacer eres Tú. Escúchanos, Señor, por favor. Escucha Radio Tribuna, por favor.Amén. Ha llegado el momento de despedirnos por hoy, pero antes de hacerlo queremos expresar nuestras más profundas gratitudes por habernos acompañado en este tiempo de reflexión, de adoración y de comunicación en el Señor.
En cada palabra pronunciada, en cada canción cristiana que compartimos con ustedes, en cada oración elevada hemos sentido la presencia viva de nuestro Dios entre nosotros.Es nuestro deseo que las semillas de fe sembradas en este programa Gotitas de Fe encuentren tierra fértil en sus corazones y que las bendiciones del Altísimo continúen guiándonos a todos, fortaleciéndonos en nuestro caminar diario. Recuerden siempre que en cada dificultad, en cada alegría, en cada momento de nuestras vidas, Jesús está con nosotros, derramando su amor y su gracia sobre todos. Hasta la próxima.Te adoro mi Señor, no hay nada alrededor, sólo estamos tú y yo, sólo estamos tú. Te adoro mi Señor, se acaban las palabras, sólo me queda calma para cantarte. Te adoro mi Señor, no hay nada alrededor, sólo estamos tú y yo, sólo estamos tú.
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