Versitos del Corazón… Mi pañuelo viejo

«Mi pañuelo viejo»

Hoy vamos a recordar a mi viejo pañuelo. Sí, un pañuelo mío, viejo y desteñido. Ese pañuelo que fue testigo fiel de toda mi historia.

Y le digo a ese pañuelito, viviste en mi bolsillo escondido. Guardando en silencio mi memoria. Cruzaste conmigo mares y montañas en aquel avión que me trajo lejos.

Dejando atrás risas, hazañas y los rostros queridos de mis familiares y amigos. Pañuelito viejo y desteñido, secaste mis lágrimas de añoranza, absorbiste el sudor del camino largo. Fuiste mi refugio, fuiste mi esperanza en los momentos que se hicieron pesados y tristes.

Pañuelito viejo y desteñido, conociste mis alegrías calladas, mis noches largas, lejos del hogar. Mis madrugadas desesperadas y ese nudo que no puedo nombrar. Mi pañuelito viejo y desteñido, guardaste secretos que nadie supo, historias compartidas en silencio.

Fuiste lo más cercano que tuve cuando la distancia era una sentencia. Pero hoy, pañuelito viejo y desteñido, te puse a lavar, no para borrarte ni olvidar lo vivido, sino porque es hora de comenzar con todo lo hermoso que está por venir. Que el agua se lieve lo que ya pasó, que salgas limpio, fresco y renovado.

Y que así como vos, mi pañuelito viejo y desteñido, también yo empiece esta nueva etapa liberada. Porque la vida sigue su camino y hay páginas nuevas por escribir. Tú y yo, viejitos, viejitos, con otro destino, pero listos para volver a vivir.

Este es un versito del corazón que le escribí a mi pañuelito viejo y desteñido, que hoy lo planché con amor y cariño y lo volví a guardar en un viejo bolsillo. Cerramos nuestro bloquecito de versitos compartidos, aquí en gotitas, gotitas de amor, gotitas, gotitas en abundancia.

Comentarios

Aún no hay comentarios. ¿Por qué no comienzas el debate?

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *