FIFA negó que busque vender el Mundial y respondió a las duras críticas de UEFA y Concacaf
La FIFA respondió oficialmente a las críticas de la UEFA y la Concacaf por el proyecto FIFA Forward Enterprise (FFE), asegurando que la iniciativa no contempla vender el fútbol ni privatizar la Copa del Mundo. El organismo presidido por Gianni Infantino afirmó que el objetivo es aumentar los ingresos para distribuir más recursos entre sus 211 asociaciones miembro, sin ceder el control de las competiciones.

A través de un comunicado, la FIFA salió al paso de las críticas que surgieron tras conocerse los detalles del proyecto FIFA Forward Enterprise (FFE), una propuesta que busca incorporar inversión externa para potenciar el desarrollo comercial de sus torneos.
El organismo aclaró que la iniciativa no implica vender la Copa del Mundo ni transferir la gobernanza del fútbol a empresas privadas, como denunciaron en los últimos días varias confederaciones internacionales.
«Nadie está vendiendo fútbol. Esto no es algo que la FIFA jamás consideraría», sostuvo la entidad en su pronunciamiento.
Respuesta directa a UEFA y Concacaf
La FIFA aseguró que respeta las opiniones expresadas por la UEFA y la Concacaf, aunque lamentó que, según su versión, la difusión de información «errónea» en distintos medios interrumpiera el proceso de consulta previsto con las federaciones.
Además, lanzó un mensaje dirigido especialmente al fútbol europeo al señalar que ninguna organización puede atribuirse la representación de las 211 asociaciones nacionales que integran la FIFA.
El organismo insistió en que cada federación tendrá la posibilidad de analizar la propuesta y decidir su posición antes de cualquier votación.
Qué propone el proyecto FIFA Forward Enterprise
Según explicó la FIFA, la creación de FIFA Forward Enterprise tiene como finalidad mejorar la gestión comercial de los torneos internacionales para incrementar los ingresos del organismo.
La entidad sostiene que esos recursos adicionales serán redistribuidos entre las 211 asociaciones miembro mediante programas de desarrollo, fortaleciendo el crecimiento del fútbol en todos los continentes.
Infantino y su equipo aseguran que el proyecto permitirá aumentar la capacidad de inversión sin perder el control sobre las principales decisiones deportivas.
Más recursos para las federaciones
Dentro del plan presentado por la FIFA, cada asociación nacional recibiría 20 millones de dólares a través del programa FIFA Forward correspondiente al período 2027-2030.
Además, se contempla un programa adicional denominado Fast Forward, también por un valor de 20 millones de dólares para cada federación que decida adherirse voluntariamente.
La FIFA explicó que este segundo programa sería financiado mediante inversión externa, aunque reiteró que ello no implicará ceder el control institucional ni comercial del organismo.
La FIFA asegura que mantendrá el control del fútbol
En su comunicado, la organización remarcó que continuará siendo la única autoridad responsable de definir los calendarios internacionales, los reglamentos, las competiciones y todas las decisiones deportivas relacionadas con el fútbol mundial.
Asimismo, precisó que el proyecto solo podrá avanzar si obtiene el respaldo de la mayoría de las asociaciones miembro durante el próximo Congreso de la FIFA.
De esta manera, el organismo busca transmitir que cualquier decisión será adoptada mediante un proceso democrático de votación entre todas las federaciones afiliadas.
El rechazo internacional continúa creciendo
Las aclaraciones de la FIFA llegan después de una fuerte reacción de varias confederaciones. La UEFA anunció que sus 55 federaciones miembros rechazan de manera unánime el proyecto y advirtió que podría retirar a todas sus selecciones de las competiciones organizadas por la FIFA si la iniciativa avanza.
La Concacaf también expresó oficialmente su oposición mediante un comunicado independiente, sumándose a las críticas de dirigentes, federaciones y exfuncionarios del organismo.
En los últimos días, además, uno de los principales asesores de Gianni Infantino, Carlos Cordeiro, presentó su renuncia al considerar que el proyecto representa «un mal negocio para el fútbol» y para el futuro del deporte.
Un debate que marcará el futuro de la FIFA
La polémica en torno al FIFA Forward Enterprise se ha convertido en uno de los mayores desafíos políticos que enfrenta actualmente Gianni Infantino.
Mientras la FIFA sostiene que la iniciativa permitirá fortalecer financieramente a las federaciones y ampliar los programas de desarrollo, sus detractores consideran que abrir la puerta a inversores privados puede comprometer la independencia del organismo y modificar el modelo de gestión del fútbol mundial.
El futuro del proyecto dependerá ahora del debate que mantengan las 211 asociaciones miembro antes de la votación definitiva prevista para el próximo Congreso de la FIFA.
Fuente: DEPORTES