
La medida permitirá al Departamento de Seguridad Nacional de los Estados Unidos (DHS) recopilar huellas dactilares, fotografías y otros datos biométricos en entradas y salidas
¿Qué cambia exactamente?
A partir del 26 de diciembre de 2025, todas las personas que no sean ciudadanos estadounidenses –incluyendo visitantes, trabajadores temporales, titulares de visa, residentes temporales, menores y personas mayores– estarán sujetas a un nuevo sistema obligatorio de control biométrico al ingresar o salir del país, según la norma publicada por el DHS.
Este reglamento autoriza a la U.S. Customs and Border Protection (CBP) a exigir fotografías y otros datos biométricos de todos los extranjeros al momento de entrada y salida, sin limitaciones a puerto o vía (aérea, marítima o terrestre).
Previamente, existían exenciones para menores de 14 años y mayores de 79, así como limitaciones para ciertos puertos y programas piloto; esta nueva norma elimina esas excepciones.
¿Por qué se adopta esta medida?
Según el DHS, el objetivo es mejorar la verificación de identidad, facilitar la comparación biométrica entre entrada y salida, y con ello reducir los riesgos vinculados a terrorismo, documentos de viaje fraudulentos, salidas no registradas y estadías no autorizadas (visa overstays).
Las autoridades estiman que con este sistema podrán “cerrar lagunas de información” que actualmente permiten que algunos extranjeros entren o permanezcan en el país sin que su salida esté documentada.
Ámbito de aplicación y fases de implementación
- La regla entra en vigencia el 26 de diciembre de 2025.
- Se aplicará en todos los modos de transporte y puntos de salida/entrada: aeropuertos, puertos marítimos, cruces terrestres –incluyendo aquellos que no sean puertos designados–.
- Aunque la norma será obligatoria desde esa fecha, se espera que la implementación completa —es decir, que esté operativa en todos los puertos y modalidades— se dé en un plazo de 3 a 5 años, según estimaciones de la CBP.
Implicaciones prácticas para viajeros y residentes
- Cualquier extranjero que ingrese o salga de Estados Unidos deberá esperar que se tomen su fotografía y posiblemente otros datos biométricos (como huellas dactilares u otros) cuando se aplique el control.
- Para residentes con permiso, poseedores de “green card” o visas, la norma también aplica: ya no habrá categorías de excepción basadas en edad o modo de transporte.
- Se recomienda prever tiempos adicionales en los controles de inmigración/border, ya que la ampliación del sistema puede generar demoras mientras todos los puntos se adaptan.
- Quienes viajen frecuentemente, o tengan estatus especial, deberían asegurarse de tener su documentación de viaje en regla y mantenerse informados sobre la operatividad del sistema en los puertos por los que entran o salen.
Reacciones, preocupaciones y debates
La medida ha sido apoyada por el gobierno como un avance en seguridad fronteriza. Sin embargo, también ha generado críticas y preocupaciones en el ámbito de derechos civiles, privacidad e impacto diferencial:
- Grupos defensores de los derechos civiles advierten que el uso sistemático de reconocimiento facial y recopilación biométrica puede conllevar riesgos como identificación errónea, vigilancia masiva o discriminación.
- Existen también cuestionamientos técnicos y logísticos: por ejemplo, cómo se manejarán los puntos de salida no tradicionales (marinas, aeródromos privados, cruces terrestres no integrados) y cómo se garantizará la precisión del reconocimiento en menores, personas mayores u otros grupos poblacionales.
- Para algunos expertos la norma representa la materialización del sistema de “entrada‑salida” biométrico que el Congreso de EE.UU. ordenó en 1996 pero nunca se había implementado de modo completo.
¿Qué debe tener en cuenta Paraguay o viajeros desde/o hacia Sudamérica?
Aunque la norma es de EE.UU., tiene impacto global:
- Ciudadanos latinoamericanos que viajen a EE.UU., así como residentes en EE.UU. con nacionalidad latinoamericana, deberán cumplir con este nuevo sistema a partir de la fecha indicada.
- Es prudente que los viajeros revisen si su aeropuerto de salida/entrada opera ya el sistema federal ampliado de biometría, y consideren tiempo adicional para trámites de migración.
- Para agentes de viajes, empresas turísticas o estudiantes que planifican estadías en EE.UU., conviene alertar sobre este cambio para evitar sorpresas y facilitar la planificación.
En resumen
El DHS implementará desde el 26 de diciembre de 2025 un régimen obligatorio de recolección biométrica para todos los extranjeros que entren o salgan de Estados Unidos. Esta medida marca un paso importante hacia un control fronterizo más tecnificado, pero también abre interrogantes en torno a la privacidad, la equidad y la operatividad del sistema en todos los puertos.