El pulso migratorio entre España e Italia sacude el espacio Schengen

España controló a 8.216 viajeros de países no comunitarios llegados desde Italia durante dos semanas, después de que Roma suspendiera temporalmente la libre circulación con territorio español. La Comisión Europea analiza ahora si la respuesta de Madrid respeta las normas comunitarias.

España desplegó 1.219 policías en 14 aeropuertos y controló a 8.216 viajeros de países no pertenecientes a la Unión Europea que llegaron desde Italia durante las últimas dos semanas.

La medida respondió a la decisión del Gobierno de Giorgia Meloni de suspender temporalmente la libre circulación con España tras la llegada masiva de migrantes a Ceuta. Durante el mismo periodo, Italia rechazó el ingreso de 21 personas.

Bruselas examina la respuesta española

Los controles españoles se aplican a vuelos y conexiones marítimas procedentes de Italia. Incluyen verificaciones de identidad, pasaporte y visado para ciudadanos de terceros países.

La Comisión Europea confirmó que analiza si estas medidas vulneran el derecho comunitario. La revisión ocurre mientras los controles continúan provocando demoras entre pasajeros que viajan desde territorio italiano.

La crisis de Ceuta originó la disputa

Entre 60.000 y 80.000 personas habrían cruzado desde Marruecos hacia Ceuta entre el 30 y el 31 de julio. El Gobierno español informó de al menos 72 fallecidos por ahogamiento, mientras una organización marroquí elevó la cifra a 141.

Meloni consideró que la situación representaba una amenaza para la seguridad europea y suspendió Schengen con España el 31 de julio. Madrid respondió restableciendo controles temporales para las conexiones procedentes de Italia.

España activa un mando único

Pedro Sánchez convocó por primera vez al Consejo de Seguridad Nacional para abordar específicamente la crisis. El Gobierno declaró a Ceuta en situación de interés para la Seguridad Nacional.

También creó un mando único encabezado por el ministro Ángel Víctor Torres, con participación de la Delegación del Gobierno, el Centro Nacional de Inteligencia y las autoridades ceutíes.

El efecto bumerán alcanza a Italia

La normativa europea establece que el primer país de entrada debe gestionar la solicitud de asilo del migrante. Alemania, Suiza, Austria, Finlandia, Suecia, Países Bajos e Irlanda preparan devoluciones de solicitantes hacia Italia bajo ese mismo criterio.

Austria y Suecia ya habrían realizado las primeras devoluciones. La presión aumenta sobre Roma, que ahora enfrenta la aplicación de una norma similar a la utilizada para justificar sus medidas contra España.

Una crisis que afecta a los viajeros

España mantendrá los controles hasta el 7 de septiembre, según la información proporcionada. La medida coincide con una temporada turística en la que el país buscaba superar por primera vez los 100 millones de visitantes anuales.

Miles de pasajeros procedentes de Italia enfrentan revisiones adicionales y posibles retrasos. Mientras tanto, ambos gobiernos mantienen sus medidas y la disputa continúa bajo la vigilancia de las instituciones europeas.

Fuente: xataka

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