
El mensaje clave del pediatra
Carlos González, reconocido pediatra y autor de libros como Mi niño no me come, asegura que insistir de forma constante en que los niños coman alimentos saludables puede generar un efecto adverso: el rechazo. “Insistiendo en que tu hijo coma cosas sanas, lo único que consigues es que las odie”, declaró en una entrevista reciente.
Para González, la clave no está en forzar, sino en educar a través del ejemplo. “Lo que tienes que hacer es comer tú cosas sanas. Mientras tu hijo sea pequeño, en casa no va a haber más que lo que tú hayas comprado”, afirma. El entorno familiar —lo que se compra, lo que se prepara, lo que se celebra en la mesa— es determinante en la formación de hábitos.
Estrategia recomendada: ejemplo y ambiente controlado
González propone una estrategia basada en la coherencia. En lugar de presionar para que los hijos coman frutas o verduras, sugiere simplemente no comprar productos ultraprocesados y ofrecer una variedad saludable desde el inicio. Evitar conflictos a la hora de comer también es una prioridad. Las tensiones constantes durante las comidas pueden provocar una relación negativa con la comida, incluso en la adultez.
Además, el pediatra desmitifica la idea de que una galleta o un dulce ocasional pueda arruinar una dieta: lo importante, según él, es que el entorno general sea saludable y que no haya luchas de poder en la mesa.
A largo plazo: madurez y elecciones propias
A medida que los niños crecen, entran en juego otras preocupaciones más complejas como el consumo de alcohol, tabaco o drogas. En ese contexto, obsesionarse con que un niño no quiera comer espinaca puede resultar insignificante. González recomienda confiar en que los niños, si crecen en un entorno saludable y sin presiones, adoptarán mejores decisiones alimenticias cuando tengan la madurez suficiente.
Apoyos de otros expertos
Luis Alberto Zamora, nutricionista y colaborador en medios de comunicación, coincide con esta perspectiva. En lugar de centrarse en prohibiciones tajantes, sugiere enseñar a los niños a distinguir “cuánto y cuándo” comer ciertos productos. Este enfoque, según Zamora, permite que los niños desarrollen una relación más equilibrada con la comida.
Otros expertos también sostienen que permitir pequeñas libertades y dar ejemplo desde la adultez resulta más efectivo a largo plazo que imponer normas alimenticias sin sentido pedagógico.
Conclusión y recomendaciones prácticas
Modificar el entorno familiar, predicar con el ejemplo, evitar presionar y permitir un margen de libertad con moderación son claves para fomentar una relación saludable con la comida. Forzar nunca es la solución. La educación alimentaria no empieza en el plato, sino en el ejemplo diario.
Fuentes:
- https://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2025-07-16/pediatra-insistir-hijo-comer-sano-conseguir-odio_4171531
- https://www.lavanguardia.com/cribeo/estilo-de-vida/20250313/10474922/carlos-gonzalez-pediatra-insistimos-hijos-comer-cosas-gustan-resultado-odiaran-mmn.html
- https://elpais.com/mamas-papas/actualidad/2025-02-09/luis-alberto-zamora-nutricionista-es-mejor-educar-a-los-ninos-en-cuanto-y-cuando-comer-ciertos-alimentos-que-en-el-si-o-no.html
- https://www.huffingtonpost.es/life/hijos/un-pediatranala-gran-error-padres-quieren-hijos-coman.html
- https://www.lavozdegalicia.es/noticia/lavozdelasalud/tribu/2023/05/01/carlos-gonzalez-pediatra-nino-come-fruta-coma-pasa-/00031682932951302137247.htm