
El glaciar Hektoria rompe récords de deshielo y alerta a la comunidad científica internacional
Un colapso acelerado en la Península Antártica
El glaciar Hektoria, ubicado en la península Antártica y con una extensión de 295 km², ha protagonizado uno de los episodios de retroceso glaciar más rápidos registrados. Según una investigación publicada en Nature Geoscience y dirigida por la Universidad de Colorado Boulder, esta masa de hielo perdió aproximadamente 25 kilómetros de superficie en apenas 15 meses, una velocidad de deshielo hasta diez veces mayor que la observada en la mayoría de los glaciares de la región.
El seguimiento satelital realizado entre 2022 y 2024 reveló un proceso abrupto de fracturas internas, desprendimientos masivos de hielo y generación de icebergs que alteraron de forma radical la línea costera antártica. Aunque Hektoria es más pequeño que gigantes como Lambert (40.000 km²), supera ampliamente la superficie de ciudades como Barcelona y sirve como un caso de estudio clave sobre la fragilidad de las plataformas de hielo.
La pérdida de la barrera natural que lo mantenía estable
El colapso del glaciar comenzó cuando una amplia extensión de hielo marino se desprendió de su frente. Esta capa actuaba como una barrera protectora y permitía que el glaciar mantuviera su estabilidad estructural. Sin ella, la parte frontal de Hektoria quedó expuesta a tensiones internas, lo que desencadenó un efecto dominó: grietas que avanzaron rápidamente hacia el interior, una aceleración en su desplazamiento y un notable incremento en la producción de icebergs.
Investigadoras como Naomi Ochwat, autora principal del estudio, explican que el glaciar avanzaba sobre una zona plana del lecho marino. Este tipo de superficie hizo que la base comenzara a flotar de manera repentina, debilitando aún más su integridad estructural. Esto favoreció un retroceso súbito comparable solo con eventos ocurridos al final de la última Edad de Hielo hace más de 15.000 años.
Un ritmo de retroceso sin precedentes
Entre noviembre y diciembre de 2022, Hektoria retrocedió más de 8 kilómetros, una cifra que sorprendió incluso a los investigadores más experimentados. En promedio, entre febrero de 2022 y agosto de 2023, el glaciar perdió 134 metros diarios, con picos que alcanzaron los 800 metros por día.
Estas cifras reflejan un fenómeno extremo que no solo afecta a Hektoria, sino que podría anticipar comportamientos similares en glaciares mucho más grandes y estratégicos para la estabilidad global, como el glaciar Thwaites, conocido popularmente como el glaciar del juicio final.
Posturas encontradas entre especialistas
A pesar de la contundencia de las imágenes satelitales, no todos los expertos coinciden en la interpretación del colapso. Científicos de las universidades de Leeds y Newcastle argumentan que el glaciar ya se encontraba parcialmente flotando antes del desprendimiento del hielo marino, por lo que el retroceso podría no ser tan excepcional como señalan los autores del estudio.
Sin embargo, la mayoría concuerda en que este evento confirma la vulnerabilidad extrema de las capas de hielo antárticas frente al calentamiento global. La península Antártica es una de las regiones que más se ha calentado en las últimas décadas, y su estabilidad es clave para la regulación del nivel del mar.
Advertencias para el futuro
Los datos obtenidos en el sobrevuelo realizado en 2024 reforzaron la magnitud del fenómeno. Los científicos observaron un paisaje transformado: bloques enormes de hielo dispersos, fracturas ingentes y una costa completamente redibujada.
Ochwat advirtió que lo ocurrido en Hektoria podría replicarse en glaciares más grandes si las temperaturas continúan aumentando. Este tipo de colapsos no solo genera pérdida de hielo, sino que también puede elevar el nivel del mar y alterar ecosistemas completos.
Otros estudios que refuerzan la preocupación
Diversas instituciones vienen alertando sobre el deterioro acelerado en la Antártida:
- La NASA ha reportado una pérdida acelerada en la capa de hielo occidental.
- El British Antarctic Survey ha documentado el adelgazamiento progresivo de plataformas de hielo en el mar de Amundsen.
- Investigaciones del Instituto Alfred Wegener han demostrado que la temperatura del océano antártico es uno de los principales motores de la inestabilidad en los glaciares.
Los efectos combinados de las temperaturas oceánicas cálidas, la pérdida de hielo marino y el calentamiento atmosférico están llevando a la Antártida a una etapa de cambios abruptos.
Fuentes consultadas
https://www.nationalgeographic.com
https://www.nature.com
https://www.nasa.gov
https://www.awi.de
https://www.bas.ac.uk
https://www.copernicus.eu