El fútbol chileno se queda sin su sede por una clausura municipal y una deuda millonaria
La Municipalidad de Peñalolén cerró el edificio por falta de recepción definitiva y señaló una deuda cercana a los USD 172.000. El personal debió retirarse. Pablo Milad, presidente de la ANFP, anunció acciones legales y sostuvo que la entidad no debe pagar una patente comercial por tratarse de un recinto deportivo y educacional.

La Municipalidad de Peñalolén clausuró este miércoles la sede de la Asociación Nacional de Fútbol Profesional de Chile, al señalar que el edificio mantiene trámites de construcción pendientes. La alcaldía también informó una deuda por obligaciones municipales cercana a los USD 172.000.
La medida obligó al personal a abandonar las instalaciones, ubicadas en Santiago. El presidente de la ANFP, Pablo Milad, rechazó parte de los argumentos municipales y anunció que la asociación emprenderá acciones legales.
El municipio denuncia la falta de un trámite obligatorio
El alcalde Miguel Concha Manso explicó que el edificio, inaugurado hace más de 30 años, no cuenta con la recepción definitiva, un trámite que, según indicó, es obligatorio por ley para completar el proceso de construcción.
La municipalidad añadió que la sede tampoco dispone de una patente comercial para su funcionamiento. Concha informó además una deuda de 172 millones de pesos chilenos, equivalente a unos USD 172.000 según la cifra difundida.
La ANFP cuestiona que deba pagar una patente comercial
Milad sostuvo que no corresponde exigir ese pago por las actividades que se desarrollan en las instalaciones. “Este no es un lugar comercial, sino un recinto deportivo y educacional”, declaró ante la prensa.
El dirigente anunció que la asociación recurrirá a acciones legales frente a la clausura. La controversia enfrenta así la posición del municipio sobre las obligaciones del edificio con la interpretación que defiende la entidad deportiva.
Milad asegura que existe un proceso de regularización
Respecto de los antecedentes de construcción, el presidente de la ANFP afirmó que el sector cuestionado cuenta con permiso de edificación. También señaló que en 2023 comenzó un proceso para regularizar otras áreas del recinto.
Según explicó, esas gestiones buscan ajustar las instalaciones a las exigencias legales. Mientras la asociación prepara su respuesta judicial, la clausura municipal impide el funcionamiento habitual de la sede afectada.
Fuente: AFP