
Un giro estratégico en el tablero internacional
En un movimiento que redefine las relaciones de poder en el norte de África y Oriente Medio, el Reino de Marruecos, bajo el liderazgo del rey Mohamed VI, se ha convertido en uno de los miembros fundadores de la Junta de Paz de Gaza (o Consejo de Paz), la ambiciosa y controvertida organización internacional impulsada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Este paso se formalizó durante el Foro Económico Mundial en Davos, consolidando a Marruecos como un aliado indispensable para los planes de la Casa Blanca, a pesar de las críticas que sugieren que este organismo busca eclipsar a las Naciones Unidas.
Paz por Armamento: El beneficio para Marruecos
La premisa de «paz por armamento» no es casual. La adhesión de Marruecos a esta junta no solo responde a una búsqueda de estabilidad regional, sino que está intrínsecamente ligada a la obtención de tecnología militar avanzada y al fortalecimiento de su posición en el conflicto del Sáhara Occidental. Al sumarse a la iniciativa de Trump, Rabat asegura un canal directo de cooperación militar con Washington, garantizando el flujo de armamento de última generación necesario para mantener su superioridad defensiva en la región. A cambio, Marruecos ofrece legitimidad árabe a un plan que muchos países europeos y organismos internacionales ven con escepticismo.
El desafío a la gobernanza global y a la ONU
La creación de la Junta de Paz ha sido recibida con reticencias internacionales. Mientras que países como Marruecos, Baréin y Argentina han aceptado la invitación, potencias como Francia han mostrado su rechazo. Críticos y analistas internacionales señalan que la estructura de la Junta, presidida por el propio Trump, establece un sistema de «membresía por pago» (con cuotas que pueden alcanzar los 1.000 millones de dólares para membresías a largo plazo) y un enfoque de «paz mediante la fuerza».
El secretario general de la ONU, António Guterres, ha calificado la iniciativa como «amorfa», mientras que medios internacionales advierten que este consejo podría ser el inicio de un orden mundial paralelo donde las decisiones de seguridad ya no pasen por el Consejo de Seguridad de la ONU, sino por un club selecto de aliados de Washington.
El futuro de Gaza y la reconstrucción
El plan de Trump, que Marruecos apoya activamente, incluye una segunda fase centrada en la creación del Comité Nacional para la administración de Gaza. Este organismo transitorio busca desplazar la gobernanza actual en la Franja y promover una reconstrucción al estilo de «un nuevo Dubái». Para Marruecos, participar en este comité refuerza su rol como mediador histórico en la cuestión palestina (a través del Comité Al-Quds), aunque ahora lo haga bajo un marco marcadamente estadounidense que prioriza la inversión inmobiliaria y la seguridad militar sobre los procesos diplomáticos tradicionales.
Fuentes
- El País: Paz por armamento: Marruecos se apresura a sumarse a la Junta de Trump
- Atalayar: Marruecos se suma al Consejo de Paz de Trump como miembro fundador
- Swissinfo: El rey de Marruecos acepta la invitación de Trump para la Junta de Paz
- The Times of Israel: Bahrain, Morocco are first to sign Board of Peace charter
- The Hindu: Morocco accepts Trump’s invitation to join Gaza peace board
- RTVE: Trump avanza en su Junta de la Paz para Gaza