EEUU acelera la ofensiva contra las pandillas y pide apoyo internacional para reforzar la misión en Haití
Estados Unidos solicitó apoyo internacional para agilizar el traslado aéreo de tropas y equipos destinados a la Fuerza de Supresión de Pandillas en Haití. Washington advirtió que los retrasos en el despliegue permiten a las organizaciones criminales fortalecer su control sobre el país.

Estados Unidos pidió a los países con capacidad de transporte aéreo colaborar para acelerar el envío de tropas y equipos hacia Haití, donde la Fuerza de Supresión de Pandillas continúa operando con un número de efectivos muy inferior al autorizado por el Consejo de Seguridad de la ONU.
La solicitud fue presentada por el embajador estadounidense ante Naciones Unidas, Mike Waltz, quien sostuvo que el traslado por vía aérea permitirá reforzar la misión con mayor rapidez que el transporte marítimo.
El despliegue avanza más lento de lo previsto
Aunque algunos contingentes internacionales ya llegaron al país, la misión aún está lejos de alcanzar la capacidad aprobada por la ONU. Actualmente, poco más de mil efectivos participan en la operación, muy por debajo del máximo autorizado de 5.500 militares y policías.
Las autoridades consideran que la limitada disponibilidad de transporte estratégico es uno de los principales obstáculos para completar el despliegue.
La violencia de las pandillas sigue creciendo
El llamado de Washington se produce mientras Haití atraviesa una de las peores crisis de seguridad de su historia. Diversas organizaciones criminales mantienen el control de carreteras, puertos y amplias zonas urbanas, dificultando tanto las operaciones de seguridad como la distribución de ayuda humanitaria.
Según Naciones Unidas, cada retraso en el fortalecimiento de la misión permite a las bandas ampliar su presencia territorial, incrementar su capacidad operativa y reclutar nuevos integrantes.
Una misión con mayores atribuciones
La Fuerza de Supresión de Pandillas reemplazó a la anterior misión multinacional y cuenta con un mandato más amplio para ejecutar operaciones ofensivas, recuperar territorios controlados por grupos armados y proteger infraestructuras estratégicas.
Además de apoyar a la Policía Nacional y a las Fuerzas Armadas de Haití, la operación busca garantizar el ingreso seguro de asistencia humanitaria para millones de personas afectadas por la violencia.
La ONU definirá el futuro de la misión
El Consejo de Seguridad deberá decidir en septiembre si renueva el mandato de la fuerza internacional. Mientras tanto, Estados Unidos y otros países insisten en completar cuanto antes el despliegue para impedir que las organizaciones criminales continúen consolidando su poder en Haití.
Fuente: Diario Libre