EE.UU. hunde el histórico USS Juneau con un misil de largo alcance durante un ejercicio militar en el Pacífico
Estados Unidos llevó a cabo un ejercicio militar en el océano Pacífico en el que hundió al histórico USS Juneau, un buque que participó en la Guerra de Vietnam y la Guerra del Golfo. La operación incluyó, por primera vez, el lanzamiento de un misil antibuque LRASM desde un bombardero furtivo B-2 Spirit.

Estados Unidos realizó una nueva demostración de sus capacidades militares al hundir el USS Juneau, un histórico buque de transporte anfibio que sirvió durante la Guerra de Vietnam y la Guerra del Golfo. La operación formó parte del ejercicio multinacional Valiant Shield 2026, desarrollado frente a las costas de Guam con la participación de fuerzas estadounidenses y países aliados.
El ejercicio tuvo como objetivo poner a prueba la integración de sistemas de combate en operaciones de alta intensidad, reforzando la preparación militar de Washington en una región considerada estratégica por el creciente escenario de tensión en el Indo-Pacífico.
Un ataque coordinado por aire, mar y submarinos
El hundimiento del USS Juneau se produjo a más de 200 millas náuticas de Guam mediante una ofensiva coordinada que involucró aeronaves de combate, buques de superficie y submarinos.
Las maniobras permitieron evaluar la capacidad de las distintas fuerzas para actuar de manera conjunta ante un eventual conflicto de gran escala, simulando operaciones similares a las que podrían desarrollarse en escenarios reales.
El B-2 Spirit estrenó una nueva capacidad de ataque
Uno de los aspectos más destacados del ejercicio fue la participación de un bombardero furtivo B-2 Spirit, que lanzó por primera vez un misil antibuque de largo alcance LRASM (Long Range Anti-Ship Missile) contra un objetivo naval.
Este tipo de misil fue diseñado para localizar y destruir embarcaciones a grandes distancias, incluso cuando cuentan con sofisticados sistemas de defensa electrónica y antiaérea.
La combinación entre la capacidad furtiva del B-2 y el alcance del LRASM representa un importante avance en la estrategia militar estadounidense, permitiendo atacar objetivos marítimos sin exponer las aeronaves a las defensas enemigas.
El USS Juneau, un veterano de dos guerras
El buque utilizado como blanco fue el USS Juneau (LPD-10), perteneciente a la clase Austin y botado en 1966.
Durante más de cuatro décadas de servicio participó en operaciones durante la Guerra de Vietnam y posteriormente intervino en la Operación Desert Storm, desarrollada durante la Guerra del Golfo.
La embarcación fue retirada oficialmente del servicio en 2008 y permaneció preservada hasta ser seleccionada como objetivo para este ejercicio militar.
Hundimiento bajo estrictos controles ambientales
Antes de la operación, el USS Juneau fue sometido a un amplio proceso de descontaminación para retirar combustibles, materiales tóxicos y otros elementos potencialmente contaminantes.
Las autoridades estadounidenses informaron que el hundimiento cumplió con todas las normas ambientales exigidas por la Agencia de Protección Ambiental (EPA) y otras regulaciones destinadas a proteger la fauna marina y el ecosistema del Pacífico.
Además, la zona donde se desarrolló el ejercicio fue previamente inspeccionada para minimizar cualquier impacto sobre especies marinas y sobre el tráfico de embarcaciones.
Un mensaje estratégico para el Indo-Pacífico
Las autoridades militares estadounidenses señalaron que ejercicios como Valiant Shield buscan fortalecer la capacidad de respuesta conjunta frente a posibles amenazas en el Indo-Pacífico, una región que se ha convertido en uno de los principales focos de atención para la política de defensa de Washington.
El comandante de las Fuerzas Aéreas del Pacífico, general Kevin B. Schneider, aseguró que las operaciones de ataque marítimo de largo alcance serán fundamentales para garantizar la capacidad de disuasión y la libertad de navegación en la zona.
Por su parte, el contraalmirante Eric Anduze destacó que la integración entre fuerzas aéreas, navales y submarinas permite mejorar la preparación de Estados Unidos y sus aliados para enfrentar escenarios de combate cada vez más complejos.
Un ejercicio que cobra mayor relevancia en el contexto internacional
La demostración militar se desarrolla en un momento de creciente tensión global y en medio del fortalecimiento de la presencia estadounidense en el Pacífico.
Con el empleo de nuevas tecnologías, bombarderos estratégicos y misiles de última generación, Washington busca reforzar su capacidad operativa en una región considerada clave para el equilibrio geopolítico y la seguridad internacional.
Fuente: EL DEBATE