Descubren 15 ciudades de hace 2.500 años escondidas bajo la Amazonía

El sistema LiDAR permitió identificar en Ecuador 15 asentamientos conectados por extensos caminos y organizados alrededor de plazas. La red comenzó a desarrollarse hace unos 2.500 años y pudo albergar entre 10.000 y 30.000 habitantes.

Una avanzada tecnología de exploración aérea reveló una extensa red de asentamientos construida hace aproximadamente 2.500 años bajo la actual selva amazónica de Ecuador.

El hallazgo incluye caminos rectos, grandes plataformas, plazas, áreas agrícolas y sistemas de drenaje distribuidos a lo largo del valle del río Upano.

Las estructuras muestran que la región estuvo habitada por una sociedad numerosa y organizada, capaz de transformar y administrar una amplia extensión del territorio.

Quince asentamientos en 300 kilómetros cuadrados

Los investigadores localizaron 15 asentamientos distribuidos en una superficie aproximada de 300 kilómetros cuadrados.

Cinco fueron clasificados como centros de gran tamaño. Entre los más importantes aparecen Kilamope y Sangay, cuyos diseños revelan una planificación previa.

No se trataba de poblados aislados, sino de núcleos conectados que integraban un mismo paisaje urbano.

Cerca de 6.000 plataformas de tierra

Los arqueólogos identificaron alrededor de 6.000 plataformas rectangulares construidas con tierra.

Sobre estas estructuras se habrían levantado viviendas y edificios destinados posiblemente a reuniones, ceremonias u otras actividades comunitarias.

Las plataformas estaban agrupadas siguiendo patrones definidos y se organizaban alrededor de plazas.

Caminos de hasta 20 kilómetros

Los diferentes asentamientos estaban unidos mediante una extensa red de vías.

Algunos caminos alcanzaban aproximadamente diez metros de ancho y recorrían distancias de entre diez y veinte kilómetros en líneas notablemente rectas.

Su construcción habría requerido numerosos trabajadores, una coordinación prolongada y acuerdos entre las distintas comunidades de la región.

El LiDAR permitió atravesar la vegetación

La tecnología decisiva para conocer la magnitud del sitio fue el LiDAR, un sistema que emite pulsos láser desde una aeronave.

Aunque muchos de esos pulsos chocan contra las copas de los árboles, otros atraviesan los espacios entre las hojas y alcanzan el suelo.

Un programa procesa después millones de mediciones y elimina digitalmente la vegetación para crear un modelo detallado del relieve oculto.

Una visión completa del paisaje

El LiDAR permitió distinguir caminos, zanjas, plataformas, terrenos agrícolas y sistemas de drenaje que resultaban casi imposibles de reconocer desde el suelo.

Las raíces, los árboles y siglos de crecimiento vegetal habían cubierto las huellas visibles de los antiguos asentamientos.

La tecnología no mostró solamente ruinas aisladas, sino una infraestructura conectada y planificada como un conjunto.

Hasta 30.000 personas pudieron habitar la zona

Las ciudades del valle de Upano comenzaron a ser ocupadas alrededor del año 500 antes de Cristo y permanecieron activas durante cerca de un milenio.

Los investigadores calculan que la red pudo concentrar entre 10.000 y 30.000 habitantes, aunque todavía resulta difícil establecer una cifra exacta.

La magnitud estimada contradice la antigua idea de que la Amazonía precolombina estuvo poblada únicamente por pequeños grupos dispersos.

Agricultura adaptada a la selva

Los habitantes cultivaban alimentos como maíz, mandioca y batata.

Para producirlos, modificaron el terreno y desarrollaron soluciones adaptadas a las lluvias, la humedad y otras condiciones de la región amazónica.

Los asentamientos combinaban viviendas, jardines y campos agrícolas, lo que evidencia una forma de urbanismo integrada con el ambiente.

Ciudades construidas principalmente con tierra

A diferencia de otras civilizaciones americanas conocidas por sus construcciones de piedra, estas comunidades utilizaron principalmente tierra.

Esa característica ayudó a que las estructuras se confundieran durante siglos con las formas naturales del paisaje.

La vegetación terminó cubriendo plataformas y caminos hasta volverlos prácticamente invisibles para quienes recorrían la zona.

El misterio de su desaparición

Los arqueólogos todavía desconocen cómo se gobernaban estas comunidades y qué tipo de relación existía entre los diferentes centros urbanos.

Tampoco se ha establecido con certeza por qué los asentamientos fueron abandonados aproximadamente entre los años 300 y 600 después de Cristo.

Una de las hipótesis analiza la posible influencia de la actividad del cercano volcán Sangay, pero aún no existe una conclusión definitiva.

Un hallazgo que cambia la historia amazónica

El descubrimiento cuestiona la visión de la Amazonía como un territorio casi intacto antes de la llegada de los europeos.

Las evidencias indican que algunas comunidades indígenas levantaron asentamientos extensos, desarrollaron áreas agrícolas y construyeron redes de comunicación capaces de conectar diferentes centros.

Los investigadores consideran que otras ciudades podrían permanecer ocultas bajo el dosel amazónico y ser reveladas mediante nuevas exploraciones con tecnología LiDAR.

Fuente: Gizmodo

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