De médica en Cuba a camarera en España, la historia laboral de Ismaray
Ismaray emigró hace ocho meses y todavía no puede ejercer su profesión en España. Mientras avanza hacia ese objetivo, trabaja a tiempo completo en un establecimiento hostelero y comparte los desafíos de su nueva vida.

Ismaray ejercía como médica en Cuba, pero desde que emigró a España trabaja como camarera. Llegó hace ocho meses buscando una oportunidad y ahora comparte su experiencia migratoria en el canal familiar de YouTube La Tribu Pérez.
Aunque todavía no ha podido incorporarse al sistema sanitario español, consiguió un contrato indefinido y de jornada completa. El empleo le permite sostenerse económicamente y cumplir requisitos necesarios para alquilar una vivienda.
Su historia refleja una situación habitual entre profesionales inmigrantes que, al llegar a otro país, deben aceptar temporalmente trabajos alejados de su formación mientras intentan reconstruir su carrera.
Más de 287.000 cubanos residen en España
España alberga a más de 287.000 personas de origen cubano, de acuerdo con los datos del Instituto Nacional de Estadística citados en la información original.
Más de 95.000 habrían llegado entre 2022 y 2024, en un período marcado por el crecimiento de la migración cubana.
Ismaray forma parte de esa comunidad que intenta abrirse camino en el mercado laboral español, aunque eso implique comenzar en un sector completamente diferente.
Un turno partido y cuatro horas de viaje
La médica cubana trabaja de 10.30 a 14.30 y vuelve al establecimiento de 18.30 a 22.30. Entre ambos turnos dispone de un descanso de cuatro horas.
El principal inconveniente es la distancia entre su casa y el trabajo. Cada trayecto demora aproximadamente una hora, por lo que dedica alrededor de cuatro horas diarias a desplazarse.
La combinación del turno partido y los viajes convierte su jornada en una rutina extensa, pese a que su horario efectivo de trabajo es de ocho horas.
Ocho horas de pie durante la jornada
Una de las condiciones que más sorprendió a Ismaray fue la exigencia de permanecer de pie mientras se encuentra trabajando, incluso cuando no hay clientes en el establecimiento.
Según relató, no se permite sentarse durante el horario laboral. Después de varias horas, el dolor en los pies puede volverse intenso, aunque asegura que su cuerpo se ha adaptado progresivamente.
Su testimonio describe las normas de su lugar de trabajo y no implica que todos los establecimientos hosteleros de España apliquen las mismas condiciones.
El teléfono solamente ante una urgencia
Otra diferencia que encontró con respecto a su experiencia laboral en Cuba es la prohibición de usar el teléfono móvil durante la jornada.
En su actual empleo solamente puede utilizarlo por cuestiones laborales o ante una urgencia personal.
Ismaray había trabajado siempre en el sector estatal cubano y reconoce que algunas de las reglas del ámbito privado español le resultaron desconocidas al principio.
Aprender hostelería desde cero
Cuando se presentó a la entrevista laboral, Ismaray no tenía experiencia como camarera. La responsable del establecimiento le explicó que buscaban una persona dispuesta a aprender y capaz de trabajar con rapidez.
La cubana tuvo que familiarizarse con la plancha, la cafetera y otras herramientas profesionales que nunca había utilizado.
Después del período inicial de aprendizaje, asegura que ya puede manejar correctamente las distintas tareas del establecimiento y agradece haber recibido la oportunidad.
Cuánto cobra como camarera
Ismaray mostró a sus seguidores la nómina correspondiente a junio, cuya cifra ascendía a 1.432,49 euros. Según explicó, sus ingresos mensuales suelen mantenerse cerca de esa cantidad.
A ese dinero se agregan las propinas, aunque representan un complemento reducido porque los clientes realizan y recogen sus pedidos en la barra.
El dinero se deposita en un bote y se distribuye cada sábado entre cuatro trabajadores. Ismaray contó que recibió entre cinco y 17 euros por semana.
Su objetivo continúa siendo ejercer la medicina
La hostelería representa para Ismaray una fuente de ingresos y un primer paso para establecerse en España, pero su meta profesional continúa vinculada con la medicina.
Por ahora mantiene su empleo como camarera mientras intenta avanzar hacia el lugar donde quiere desarrollar su carrera.
La cubana cerró su relato con un mensaje dirigido a quienes atraviesan procesos similares y los animó a no desesperarse, continuar trabajando y luchar por sus objetivos.
Fuente: P Activos