Cuidados básicos de un perro: los controles y hábitos que ayudan a mantenerlo saludable
Los controles veterinarios, las vacunas, la desparasitación y una alimentación adecuada son fundamentales para prevenir enfermedades y mejorar la calidad de vida de los perros. También es importante controlar su peso, salud dental, piel, comportamiento y nivel de actividad.

Mantener saludable a un perro requiere más que una buena alimentación y paseos diarios. Los controles veterinarios preventivos permiten detectar enfermedades a tiempo y mantener al día vacunas y tratamientos antiparasitarios.
Un perro adulto sano debería realizar al menos un control veterinario al año. Los cachorros, animales mayores o perros con enfermedades crónicas pueden necesitar revisiones con mayor frecuencia.
Durante la consulta se suelen controlar el peso, los dientes, ojos, oídos, piel, corazón, pulmones y articulaciones, además de observar posibles cambios de comportamiento.
Vacunas y desparasitación
El calendario de vacunación depende de la edad, antecedentes y estilo de vida del animal. Los cachorros necesitan un esquema inicial y los adultos deben recibir los refuerzos indicados por el veterinario.
También es fundamental mantener una desparasitación interna y externa adecuada para prevenir problemas causados por pulgas, garrapatas y parásitos intestinales.
La importancia de cuidar los dientes
La acumulación de placa y sarro puede provocar inflamación de las encías, mal aliento, dolor y pérdida de dientes.
El cepillado regular con productos específicos para perros ayuda a prevenir estos problemas. No se debe utilizar pasta dental para humanos, ya que algunos de sus componentes pueden resultar perjudiciales.
Peso, alimentación y ejercicio
Mantener un peso saludable ayuda a reducir el riesgo de problemas articulares y metabólicos. La alimentación debe adaptarse a la edad, tamaño, actividad y condición del animal.
El ejercicio, los paseos, el juego y la estimulación mental también son importantes para su bienestar, siempre de acuerdo con sus características físicas y edad.
Señales de alerta
Algunos síntomas requieren una consulta veterinaria rápida, entre ellos dificultad para respirar, convulsiones, desmayos, dolor intenso, vómitos o diarrea persistentes, sangre en vómitos u orina, incapacidad para orinar, abdomen muy hinchado o debilidad extrema.
Una rutina de controles veterinarios, vacunas, desparasitación, cuidado dental, alimentación equilibrada, ejercicio y observación diaria permite detectar problemas a tiempo y contribuir al bienestar del perro durante las distintas etapas de su vida.
Fuente: elmostrador