Construcciones informales y edificios antiguos agravaron los daños del terremoto en Colombia
Especialistas señalan que la elevada informalidad en la construcción y la existencia de edificios antiguos, algunos sin mantenimiento o levantados antes de las normas sismorresistentes más recientes, contribuyeron a los graves daños provocados por el terremoto de magnitud 7,4.

El terremoto de magnitud 7,4 que golpeó Colombia dejó edificios colapsados, viviendas destruidas y graves daños en diferentes ciudades y municipios. Aunque el país cuenta desde hace décadas con normas de construcción sismorresistente, especialistas identificaron factores que aumentaron la vulnerabilidad de numerosas estructuras.
Entre los principales problemas aparecen la elevada informalidad en la construcción y la antigüedad y falta de mantenimiento de determinados edificios, especialmente aquellos levantados antes de las normativas antisísmicas más recientes.
Un terremoto profundo que afectó gran parte del territorio
El movimiento sísmico se produjo pasadas las 7 de la mañana del lunes en José del Palmar, departamento del Chocó, a una profundidad superior a los 100 kilómetros.
Según explicó el ingeniero civil Albert Ortiz, la gran cantidad de energía liberada permitió que el movimiento llegara con fuerza a la superficie y alcanzara una extensa parte del territorio colombiano.
Además del Chocó, Cali, Pereira y Manizales estuvieron entre las ciudades gravemente afectadas, junto con numerosos municipios pequeños ubicados en sus alrededores.
Más de 200 muertos y miles de estructuras afectadas
De acuerdo con la información proporcionada, más de 200 personas murieron y al menos 2.000 resultaron heridas, mientras continuaban las operaciones de rescate y recuperación.
El segundo balance nacional presentado por el presidente Abelardo de la Espriella contabilizaba 1.136 viviendas destruidas, 48 edificios colapsados, 8.357 viviendas averiadas y 807 centros educativos dañados.
Las autoridades y especialistas continuaban evaluando el verdadero alcance de los daños estructurales.
La construcción informal aparece como uno de los grandes problemas
Uno de los factores señalados por los expertos es el elevado porcentaje de edificaciones realizadas sin una adecuada planificación o supervisión profesional.
El especialista Rafael Camilo Gutiérrez Melgarejo indicó que la informalidad en la construcción en Colombia ronda el 60 %, una proporción que considera especialmente elevada.
Este tipo de construcciones puede carecer de supervisión de ingenieros estructurales y de criterios técnicos adecuados para enfrentar movimientos sísmicos de gran intensidad.
Edificios construidos antes de las normas actuales
Otro problema es la existencia de numerosas construcciones levantadas antes de la implementación de los reglamentos antisísmicos modernos.
Colombia estableció su primer reglamento oficial de construcción sismorresistente en 1984, después del devastador terremoto de Popayán ocurrido un año antes. Posteriormente, las regulaciones fueron modificándose y su actualización más reciente mencionada en la información corresponde a 2010.
Esto significa que todavía existen edificios construidos bajo criterios anteriores y que no cuentan necesariamente con las características de seguridad incorporadas posteriormente por la ingeniería.
El mantenimiento también puede marcar la diferencia
Los especialistas advierten que no basta con construir correctamente. Los edificios también necesitan controles, reparaciones y mantenimiento a lo largo de los años.
Muchas estructuras afectadas tienen alrededor de 30 años de antigüedad y, especialmente en edificios residenciales, reforzarlas puede representar una inversión difícil de afrontar para los propietarios.
Según Ortiz, reforzar en Colombia una construcción residencial de cinco o seis pisos puede alcanzar aproximadamente US$ 1 millón.
Las normas modernas incorporaron las lecciones de terremotos anteriores
Los avances en ingeniería permitieron modificar con el paso de los años la manera de construir columnas, vigas, muros y otros componentes esenciales de los edificios.
Esto no significa necesariamente que todas las construcciones antiguas hayan sido realizadas incorrectamente, sino que fueron levantadas cuando las exigencias técnicas eran diferentes y todavía no se conocían algunas de las soluciones incorporadas posteriormente.
Los daños también pueden presentarse en elementos no estructurales, como mampostería, fachadas o bloques de ladrillo, muy utilizados en las construcciones colombianas.
Colombia enfrenta una larga recuperación
Los especialistas anticipan que la recuperación podría extenderse durante meses. Una de las primeras tareas será evaluar los edificios afectados y determinar cuáles pueden seguir siendo utilizados y cuáles representan un riesgo.
Después comenzará un proceso de reparación, reforzamiento y reconstrucción que podría ser prolongado.
El terremoto volvió así a poner en evidencia que, además de contar con normas antisísmicas, la supervisión de las construcciones, la actualización de los edificios antiguos y su mantenimiento son fundamentales para reducir los daños frente a futuros movimientos de gran magnitud.
Fuente: CNN