La crisis energética en Cuba ha alcanzado un punto de inflexión crítico este febrero de 2026. Ante la incapacidad de la isla para garantizar el suministro de combustible de aviación (Jet A-1), el gobierno de Rusia ha anunciado la suspensión temporal de todas sus operaciones aéreas comerciales hacia el país caribeño. Esta medida no solo representa un duro revés para la economía cubana, sino que subraya el aislamiento logístico que enfrenta la nación tras el endurecimiento de las presiones internacionales y el cese de suministros clave desde el exterior.

Freepik

Repatriación de emergencia y cese de operaciones

La agencia federal rusa de aviación civil, Rosaviatsia, confirmó que las aerolíneas Rossiya (filial de Aeroflot) y Nordwind operarán únicamente vuelos de «solo ida» desde Moscú hacia los principales polos turísticos como La Habana y Varadero. El objetivo de estas frecuencias es estrictamente la repatriación de aproximadamente 4,000 turistas rusos que se encuentran varados en la isla.

Una vez completado este proceso de evacuación en los próximos días, el programa de vuelos quedará totalmente suspendido hasta que las autoridades cubanas puedan asegurar nuevamente el reabastecimiento de las aeronaves. Por su parte, el turoperador Pegas Touristik ya ha dejado de comercializar paquetes turísticos hacia Cuba, recomendando a los ciudadanos rusos abstenerse de viajar hasta nuevo aviso.

Un efecto dominó en las aerolíneas internacionales

El anuncio de Rusia se suma a una cadena de cancelaciones que comenzó con las aerolíneas canadienses. Air Canada, Air Transat y WestJet ya habían suspendido sus servicios, dejando a otros miles de viajeros en la incertidumbre. Compañías europeas como Iberia y Air Europa han tenido que recurrir a estrategias de emergencia, incluyendo escalas técnicas en países vecinos como República Dominicana para repostar combustible antes de emprender el vuelo de regreso a Europa, lo que eleva significativamente los costos operativos.

Las causas del desabastecimiento: Sanciones y logística

El gobierno cubano notificó oficialmente que desde el pasado 9 de febrero el país se quedó sin reservas de combustible para la aviación internacional. Esta situación es atribuida por La Habana a lo que califican como un «asedio petrolero» intensificado por la administración de Estados Unidos, que ha amenazado con aranceles a terceros países que suministren crudo a la isla.

A este escenario se suma la detención del suministro proveniente de Venezuela tras eventos políticos recientes en ese país, y la reducción de envíos por parte de México, que bajo presión de Washington ha limitado su apoyo a ayuda humanitaria (alimentos) en lugar de hidrocarburos.

Impacto en la economía y la vida cotidiana

El turismo es el motor principal de la entrada de divisas a Cuba, y Rusia se consolidaba como el segundo mercado emisor más importante después de Canadá. La pérdida de estos vuelos en plena temporada alta supone un daño patrimonial incalculable. Internamente, la crisis se refleja en una «compactación» de los servicios hoteleros para ahorrar electricidad y la implementación de una semana laboral de cuatro días en el sector público para mitigar el consumo energético.


Fuentes

WP Radio
WP Radio
OFFLINE LIVE
Scroll al inicio