Científicos transforman células humanas del páncreas para que produzcan insulina
Investigadores desactivaron el gen ALDH3B2 y consiguieron que células ductales humanas adquirieran características de las células beta. Trasplantadas en ratones con diabetes, produjeron insulina y redujeron la glucosa durante seis semanas.

Un grupo de investigadores consiguió transformar células humanas del páncreas que normalmente no fabrican insulina en células capaces de producirla y liberarla ante la presencia de glucosa.
El avance podría abrir una nueva vía para recuperar parte de la capacidad natural de producir insulina que se pierde o resulta insuficiente en las personas con diabetes.
Sin embargo, el procedimiento continúa en etapa experimental y todavía se encuentra lejos de convertirse en un tratamiento para pacientes.
Los científicos trabajaron con células ductales, encargadas de formar los conductos del páncreas.
Estas células cumplen una función diferente a las células beta, responsables de fabricar y liberar insulina para regular la glucosa en la sangre.
La destrucción o el deterioro de las células beta desempeña un papel central en la diabetes, por lo que aumentar su cantidad se ha convertido en uno de los principales objetivos de la investigación médica.
Desactivaron el gen ALDH3B2
Mediante manipulación genética, los investigadores eliminaron la función de un gen denominado ALDH3B2.
Al silenciarlo, algunas células ductales cambiaron de identidad y adquirieron características similares a las de las células beta.
Las nuevas células consiguieron producir insulina y liberarla como respuesta al aumento de la glucosa.
La transformación aumentó hasta el 8,5%
Las células ductales poseen cierta capacidad natural para modificar su función, aunque este fenómeno ocurre de manera limitada.
En las condiciones estudiadas, menos del 1% de estas células se transforma espontáneamente en una célula con características similares a las beta.
Después de desactivar ALDH3B2, la proporción aumentó hasta aproximadamente el 8,5% en células humanas.
Las células fueron probadas en ratones
Para comprobar su funcionamiento dentro de un organismo, los científicos trasplantaron las células humanas modificadas a ratones inmunodeficientes con diabetes inducida.
Después del procedimiento, detectaron insulina humana en los animales.
También observaron que sus niveles de glucosa descendieron hasta valores cercanos a los normales.
El efecto se mantuvo durante seis semanas
La reducción de la glucosa permaneció durante las seis semanas en las que se desarrolló el seguimiento.
Este resultado permitió comprobar que las células reprogramadas no solamente fabricaban insulina en el laboratorio, sino que podían responder dentro de un organismo vivo.
Aun así, la prueba se realizó en animales y no demuestra todavía que el procedimiento sea seguro o eficaz en seres humanos.
Transformar células que ya existen
Algunas investigaciones buscan producir nuevas células beta en el laboratorio para después trasplantarlas al paciente.
Aunque esa estrategia presenta resultados prometedores, requiere procedimientos técnicos complejos que dificultan su aplicación práctica.
El nuevo estudio propone aprovechar células que ya existen en el páncreas y cambiar su función mediante la desactivación de determinados interruptores genéticos.
El próximo desafío está dentro del páncreas
Los investigadores todavía no consiguieron generar esta transformación directamente dentro del páncreas.
El experimento requirió modificar las células fuera del organismo antes de trasplantarlas a los ratones.
El objetivo futuro será encontrar una manera segura de conseguir que las propias células ductales de una persona produzcan insulina sin necesidad de extraerlas o trasplantarlas.
Un posible medicamento en lugar de edición genética
El gen ALDH3B2 produce una enzima, por lo que los científicos consideran que podría desarrollarse un medicamento capaz de bloquear su actividad.
Un fármaco de este tipo podría provocar una transformación celular similar sin recurrir directamente a técnicas de edición genética como CRISPR.
Esa posibilidad todavía deberá someterse a numerosos estudios para evaluar su seguridad, precisión y duración.
Un avance prometedor pero todavía experimental
El hallazgo demuestra que las células humanas del páncreas conservan una capacidad mayor de reprogramación de la que se conocía.
También identifica un gen que podría convertirse en un blanco para futuras terapias destinadas a restaurar la producción de insulina.
Por ahora, los resultados representan un paso inicial de investigación y no modifican los tratamientos disponibles para las personas con diabetes.
Fuente: WIRED