Científicos identifican dos subtipos de autismo con diferentes bases biológicas en el cerebro

Una investigación internacional identificó dos grandes subtipos de autismo vinculados a diferentes mecanismos biológicos del cerebro, un hallazgo que podría impulsar terapias más personalizadas en el futuro.

Un equipo internacional de científicos logró identificar dos grandes subtipos de autismo asociados a distintos procesos biológicos en el cerebro, un descubrimiento que podría transformar la comprensión de este trastorno y abrir el camino hacia tratamientos más precisos y personalizados.

Los resultados refuerzan la idea de que el autismo no constituye una única condición con una sola causa biológica, sino que podría abarcar diversos subtipos con características cerebrales diferentes.

Un nuevo enfoque para comprender el autismo

Durante años, los investigadores intentaron clasificar las distintas formas de autismo mediante el análisis de comportamientos, síntomas o factores genéticos.

Sin embargo, esta investigación, publicada en la revista científica Nature Neuroscience, es una de las primeras en identificar subtipos basados directamente en patrones de conectividad cerebral observados mediante técnicas avanzadas de neuroimagen.

Según los especialistas, este enfoque permite comprender mejor los mecanismos biológicos que intervienen en el desarrollo del trastorno.

El estudio comenzó con modelos animales

Los investigadores analizaron imágenes cerebrales obtenidas mediante resonancia magnética funcional en 20 modelos genéticos diferentes de ratones que presentaban características asociadas con el autismo.

A través de estas observaciones lograron identificar dos patrones principales de funcionamiento cerebral.

El primero mostró una disminución en la comunicación entre distintas regiones cerebrales, fenómeno conocido como hipoconectividad.

El segundo reveló una actividad superior a la normal entre las áreas del cerebro, denominada hiperconectividad.

Dos mecanismos biológicos diferentes

Los científicos descubrieron que ambos patrones estaban relacionados con procesos biológicos distintos.

La hipoconectividad se asoció principalmente con alteraciones en las sinapsis, es decir, en los mecanismos que permiten la comunicación entre las neuronas.

Por otro lado, la hiperconectividad estuvo vinculada con cambios en la actividad genética y en determinados procesos del sistema inmunológico.

Estos hallazgos sugieren que diferentes mecanismos pueden conducir a manifestaciones similares del trastorno.

Los resultados también fueron confirmados en humanos

Tras los hallazgos iniciales en modelos animales, el equipo analizó imágenes cerebrales de casi 2.000 personas provenientes de distintos centros de investigación.

La muestra incluyó a 940 personas diagnosticadas con autismo y más de 1.000 participantes sin la condición.

Los resultados mostraron que los mismos patrones de hipoconectividad e hiperconectividad observados en los ratones también estaban presentes en los cerebros humanos.

Además, se mantuvieron las asociaciones con alteraciones sinápticas, procesos inmunitarios y factores genéticos.

Hacia una medicina más personalizada

Los investigadores estiman que estos dos subtipos representan aproximadamente el 25% de las personas con autismo incluidas en el estudio.

También identificaron diferencias conductuales y características específicas en la organización de las redes neuronales de cada grupo.

Aunque reconocen que podrían existir otros subtipos aún no detectados, consideran que este hallazgo constituye un paso importante hacia la llamada medicina de precisión.

Un avance para el futuro

Los autores destacan que comprender las diferencias biológicas detrás del autismo permitirá desarrollar diagnósticos más precisos y tratamientos adaptados a las características de cada paciente.

Además, sostienen que los marcadores basados en la actividad cerebral podrían ayudar a identificar aspectos del trastorno que actualmente no pueden detectarse únicamente mediante evaluaciones conductuales.

Para los especialistas, este descubrimiento representa una nueva etapa en la investigación del autismo y podría mejorar significativamente la calidad de vida de millones de personas en el futuro.

Fuente: WIRED


WP Radio
WP Radio
OFFLINE LIVE
Scroll al inicio