Científicos hallan posibles nuevas especies en las profundidades de la Antártida

Una expedición científica recolectó una gran diversidad de organismos en aguas antárticas, algunos de los cuales podrían ser especies nuevas. El viaje también permitió estudiar el calentamiento oceánico, el retroceso del glaciar Denman y un inusual iceberg color jade.

Una expedición científica encontró una amplia variedad de organismos marinos en una de las regiones menos exploradas del planeta. Algunos ejemplares nunca habían sido documentados y podrían corresponder a especies nuevas para la ciencia.

El hallazgo fue realizado durante un viaje de 60 días a bordo del rompehielos australiano RSV Nuyina, según la información difundida por la Corporación Australiana de Radiodifusión.

Criaturas sorprendentes bajo el hielo

Los investigadores recolectaron cerdos marinos, arañas marinas, mariposas de mar, pulpos, estrellas de mar y crustáceos. Ahora deberán analizar los ejemplares para determinar cuáles pertenecen a especies desconocidas.

Jan Strugnell, profesor de la Universidad James Cook y líder del estudio, destacó la diversidad encontrada y señaló que parte del material recolectado probablemente sea nuevo para la ciencia.

Una mariposa de mar puso huevos

Uno de los hallazgos más importantes fue un ejemplar de Clio pyramidata, un caracol marino conocido como mariposa de mar por la forma en que se desplaza dentro del agua.

El animal puso huevos en uno de los contenedores del barco. Este hecho permitió a los especialistas observar por primera vez su proceso de desarrollo y estudiar una etapa de su vida que permanecía prácticamente desconocida.

Animales adaptados a las profundidades

La expedición también encontró ejemplares de Protelpidia murrayi, un tipo de pepino de mar conocido como cerdo marino. Puede vivir entre 400 y 900 metros de profundidad, carece de ojos y posee un cuerpo gelatinoso.

Además, los científicos observaron arañas marinas del tamaño de una mano. Pese a su nombre, no son arañas convencionales y están más relacionadas con organismos como los cangrejos.

El objetivo era estudiar el calentamiento

La misión buscaba medir los efectos del aumento de la temperatura en el océano Antártico y evaluar la situación del glaciar Denman, que retrocedió aproximadamente cinco kilómetros entre 1996 y 2018.

Los investigadores intentan determinar cuánto calor alcanza la plataforma de hielo. Para comprender ese proceso necesitan realizar mediciones cercanas al glaciar y analizar las propiedades del agua circundante.

Un extraño iceberg color jade

Durante el viaje, el equipo también encontró un iceberg de tonalidad verde azulada. La profesora Delphine Lannuzel explicó que el color podría estar relacionado con una elevada concentración de hierro.

Los óxidos presentes en el hielo absorberían parte de la luz y producirían el característico tono jade. El fenómeno agregó otro descubrimiento singular a una expedición que reveló cuánto queda todavía por conocer de la Antártida.

Fuente: El Cronista

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