Cada 100 gramos adicionales de ultraprocesados se asocian con mayores riesgos para la salud
Una revisión de 51 estudios que reunió información de más de 8,8 millones de personas vinculó el aumento del consumo de productos ultraprocesados con enfermedades cardiovasculares, cáncer, diabetes, trastornos digestivos y mortalidad. Los investigadores aclararon que los resultados muestran asociaciones y no permiten establecer una relación causal.

El consumo de 100 gramos adicionales de alimentos ultraprocesados por día se relacionó con un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares, cáncer, síndrome metabólico, diabetes y mortalidad por cualquier causa.
La investigación, publicada en Family Medicine and Community Health, analizó si existían niveles seguros para el consumo de estos productos industriales listos para comer o calentar.
Entre ellos se encuentran los snacks, las gaseosas, las bebidas energéticas, las comidas preparadas, el pan de molde, la avena instantánea y las salchichas.
Más de 8,8 millones de participantes
La revisión reunió 51 estudios de cohortes prospectivos con información de 8.819.894 personas de América, Europa, Asia y Oceanía.
Los participantes fueron observados durante periodos de entre dos y 32 años y tenían edades promedio comprendidas entre los 23 y los 77 años.
El consumo fue calculado mediante cuestionarios de frecuencia alimentaria, recordatorios de las comidas ingeridas durante 24 horas e historiales de alimentación.
Los resultados no demuestran causalidad
Los autores aclararon que los hallazgos no permiten afirmar que los ultraprocesados sean directamente responsables de las enfermedades detectadas.
Los estudios se basaron en evaluaciones dietéticas subjetivas, excluyeron a los menores de 18 años y pudieron estar condicionados por otros factores sociales o relacionados con el estilo de vida.
Por esa razón, los resultados deben interpretarse como asociaciones estadísticas y no como una demostración de causa y efecto.
Los riesgos asociados con un mayor consumo
La investigación relacionó el mayor consumo de ultraprocesados con un aumento del 24% en los eventos cardiovasculares y del 12% en el riesgo de cáncer.
También encontró asociaciones con un 23% más de obesidad o sobrepeso, un 24% más de síndrome metabólico o diabetes y un 27% más de depresión o ansiedad.
El incremento alcanzó el 31% para las enfermedades digestivas, el 11% para la hipertensión y el 18% para la mortalidad por cualquier causa.
Qué ocurre al sumar 100 gramos diarios
Cada aumento de 100 gramos diarios se relacionó con un 14% más de riesgo de eventos cardiovasculares y un 4% más de cáncer.
La misma cantidad adicional se asoció con un aumento del 3% en la mortalidad por cualquier causa y del 2% en el riesgo de síndrome metabólico o diabetes.
Además, un incremento del 10% en el peso o en la energía procedente de estos productos se vinculó con un 16% más de riesgo de síndrome metabólico o diabetes.
Por qué pueden afectar la salud
Los ultraprocesados suelen tener una elevada densidad energética y contener grandes cantidades de azúcar y sal. Al mismo tiempo, generalmente aportan menos fibra, proteínas, vitaminas y minerales.
También incorporan diferentes aditivos y atraviesan procesos industriales extensos que modifican considerablemente su composición y estructura física.
Los investigadores señalaron que la combinación de varios aditivos podría producir un denominado “efecto cóctel” sobre el organismo.
Posibles efectos sobre el intestino
Los estudios de laboratorio incluidos en el análisis indicaron que la estructura alterada de estos productos puede afectar negativamente al microbioma intestinal.
Esos cambios también podrían favorecer la inflamación y la resistencia a la insulina, dos procesos relacionados con diferentes enfermedades crónicas.
Durante la elaboración y el calentamiento pueden formarse compuestos como la acrilamida y la acroleína, esta última asociada con una mayor incidencia de enfermedades cardiovasculares.
Cómo se clasifican los alimentos
El sistema Nova divide los alimentos en cuatro categorías según su nivel de procesamiento. La primera incluye productos sin procesar o mínimamente procesados, como frutas, verduras, leche y pescado.
La segunda comprende ingredientes culinarios procesados, como sal, azúcar, aceite de oliva y manteca. La tercera incorpora alimentos procesados, entre ellos mermeladas, encurtidos y frutas enlatadas.
La cuarta categoría corresponde a los ultraprocesados, que pueden contener conservantes, emulsionantes, edulcorantes, colorantes y saborizantes que no suelen encontrarse en una cocina convencional.
El nivel socioeconómico también puede influir
El bioestadístico Adam Jacobs advirtió que el estatus socioeconómico representa un posible factor de confusión dentro de los resultados.
Según explicó, quienes consumen menos ultraprocesados suelen tener un nivel socioeconómico más alto, mientras que la pobreza constituye por sí misma un importante indicador de mala salud.
Esto abre la posibilidad de que, en determinados casos, el consumo elevado de estos productos refleje desigualdades económicas y sociales más amplias.
Otros factores relacionados con el estilo de vida
Las jornadas laborales por turnos, el estrés y otros hábitos cotidianos también podrían influir tanto en la elección de los alimentos como en la aparición de problemas de salud.
Los especialistas señalaron que pocos estudios tuvieron suficientemente en cuenta estas variables, lo que limita la posibilidad de establecer conclusiones definitivas.
Además, el consumo de ultraprocesados suele formar parte de patrones de comportamiento más amplios que resultan difíciles de evaluar por separado.
Recomiendan reducir su consumo
Las enfermedades relacionadas con estos productos pueden presentarse conjuntamente en una misma persona, una situación conocida como multimorbilidad.
Los investigadores concluyeron que reducir el consumo de ultraprocesados y sustituirlos por opciones mínimamente procesadas podría contribuir a prevenir enfermedades crónicas.
La recomendación también podría resultar relevante para la atención primaria, aunque serán necesarias nuevas investigaciones para comprender mejor la relación entre estos alimentos y la salud.
Fuente: Infobae