
Brasil enfrenta retrasos burocráticos que podrían frenar su avance como hub tecnológico en América Latina
Brasil ha estado impulsando su transformación digital con la meta de convertirse en un polo global de centros de datos y tecnología, pero los retrasos en la regulación y la burocracia amenazan con frenar el crecimiento de este sector estratégico. A pesar del potencial del país, con abundante energía renovable y un mercado interno amplio, la falta de claridad en las normas ha generado incertidumbre para los inversionistas.
Incentivos fiscales y medidas provisionales
En septiembre de 2025, el gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva aprobó la Medida Provisional Nº 1.318 (REDATA), un régimen especial de incentivos fiscales para empresas que inviertan en centros de datos. La medida prometía exoneraciones tributarias de hasta 7.500 millones de reales (US$1.410 millones) durante tres años, a cambio de compromisos como destinar el 2% de las inversiones a investigación y desarrollar al menos el 10% de los servicios para el mercado interno.
No obstante, hasta ahora ninguna empresa ha podido acceder a estos beneficios, debido a que la reglamentación necesaria aún no se ha implementado y la medida provisional vence en febrero de 2026. La incertidumbre se extiende también al proyecto de ley de Inteligencia Artificial, que busca consolidar la medida en el marco legal permanente, pero que también enfrenta retrasos legislativos.
Renan Lima, presidente de la Asociación Brasileña de Centros de Datos (ABDC), declaró a O Globo:
«Nos enfrentamos a una incertidumbre jurídica y fiscal, y no sabemos qué escenario será aprobado en relación con REDATA y el proyecto de ley de IA.»
Riesgo para las inversiones y competitividad
La Asociación Brasileña de Empresas de Tecnologías de la Información y la Comunicación (Brasscom) proyecta inversiones en el sector de entre US$10.000 y 20.000 millones durante 2026, pero la falta de claridad regulatoria podría hacer que empresas brasileñas queden fuera de la carrera tecnológica, mientras los gigantes internacionales continúan considerando a Brasil un destino estratégico.
Actualmente, Brasil cuenta con 162 centros de datos, principalmente en el sudeste del país. Sin embargo, los retrasos burocráticos podrían limitar la expansión de estas instalaciones, afectando sobre todo a empresas medianas.
Ejemplos de proyectos estratégicos
A pesar de los obstáculos, algunas empresas han seguido adelante con grandes inversiones:
- ByteDance, matriz de TikTok, construirá un megacentro de datos en Ceará, con capacidad inicial de 200 MW y cinco centros planificados. La inversión supera los 580.000 millones de reales (US$109.050 millones) y apunta principalmente a exportación de servicios de datos. La obra incluye un parque eólico para energía renovable y se encuentra dentro de la Zona de Procesamiento de Exportaciones (ZPE), lo que le garantiza beneficios fiscales y aduaneros.
- Digital Belt y Tether: Ceará también planea posicionarse como hub de minería de bitcoin aprovechando la red de fibra óptica estatal de más de 6.000 km, enfocándose en el uso de energías renovables.
Preocupaciones ambientales y sociales
El proyecto de ByteDance recibió inicialmente una licencia ambiental simplificada, considerada de bajo impacto, pero el Ministerio Público Federal solicitó una pericia adicional sobre su impacto ambiental. Existen preocupaciones por el consumo de agua, especialmente de la Lagoa do Cauípe, ya afectada por sequías recurrentes en los últimos 21 años. Además, comunidades locales e indígenas han expresado inquietudes sobre los efectos del proyecto en el entorno social y ambiental.
Ceará, con 13 centros de datos, es el tercer estado con más instalaciones del país y cuenta con infraestructura TIER III, certificando alta fiabilidad operativa. Además, es un hub estratégico por la presencia de 16 cables submarinos que conectan a las Américas con el resto del mundo.
Inteligencia artificial y soberanía digital
El gobierno de Lula anunció en 2024 un plan para contar con uno de los cinco supercomputadores más potentes del mundo, con una inversión de R$23.000 millones (~US$4.324 millones) en cuatro años. Sin embargo, la falta de ley de inteligencia artificial y marco de soberanía digital limita la competitividad de Brasil frente a otros países que ya avanzan en estas áreas con rapidez.
Regulación de Big Tech y debate electoral
Brasil también enfrenta desafíos en la regulación de las Big Tech, donde las acciones han sido puntuales pero carecen de una visión integral. Recientemente, la Secretaría Nacional del Consumidor, la ANPD y la Fiscalía General solicitaron a la empresa que controla X la adopción de medidas para prevenir el uso indebido de su IA Grok en contenidos sexualizados ilegales.
Además, el Tribunal Superior Electoral (TSE) abrió una consulta pública sobre normas electorales que podría obligar a las plataformas digitales a retirar contenido antidemocrático de forma proactiva, incluso sin orden judicial, generando debates sobre censura preventiva y sobrecontrol automatizado.
Brasil tiene un enorme potencial para consolidarse como hub tecnológico en América Latina, gracias a su energía renovable, infraestructura y ubicación estratégica. Sin embargo, la falta de regulación clara y la burocracia ponen en riesgo la llegada de inversiones clave y la competitividad frente a otros países que ya ofrecen certidumbre legal y fiscal. El éxito dependerá de la rapidez en aprobar REDATA, la ley de IA y otras regulaciones digitales, así como de la gestión de los impactos ambientales y sociales.
Fuentes
- Infobae: Brasil corre el riesgo de perder la carrera por convertirse en un polo global de centro de datos y tecnología
- Digital Policy Alert: Provisional Measure No. 1.318 – REDATA
- TI Inside: Brasscom pide instalación inmediata de REDATA
- La República: TikTok anuncia inversión en centro de datos en Brasil
- HSF Kramer: Brasil y su relación con la UE en el sector digital
- Tech Policy Press: Desafíos regulatorios para Brasil en tecnología