Académicas iraníes critican la guerra y la represión: “La democracia no llegará con bombas”

Expertas advierten que el conflicto amenaza con destruir años de lucha social en Irán

Dos académicas iraníes han expresado su rechazo tanto a los bombardeos liderados por Estados Unidos e Israel contra Irán como a la represión ejercida por el propio gobierno iraní. Según las especialistas, la democracia y los derechos humanos en el país no pueden imponerse mediante intervenciones militares, sino que deben surgir de los propios movimientos sociales dentro de la sociedad iraní.

Las declaraciones se producen en medio de un conflicto armado que ha dejado cientos de víctimas civiles y que ha intensificado el debate internacional sobre el futuro político del país.


“La democracia no puede llegar con misiles”

Mansoureh Shojaee, activista por los derechos de las mujeres e investigadora en la Universidad Vrije de Ámsterdam, cuestionó las declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump, quien aseguró que la libertad del pueblo iraní está cerca tras los ataques del 28 de febrero.

Para Shojaee, la idea de que una intervención militar extranjera pueda traer democracia es equivocada. La investigadora sostiene que los cambios políticos duraderos solo pueden surgir de la propia sociedad iraní.

Según explica, Irán tiene una larga historia de movimientos sociales que han luchado contra el autoritarismo, particularmente dentro del movimiento feminista. En ese sentido, insiste en que los iraníes no necesitan que potencias extranjeras “les entreguen la democracia mediante bombas”.


Víctimas civiles y dificultades de comunicación

El conflicto ha provocado graves consecuencias para la población civil. El embajador iraní ante las Naciones Unidas, Amir Saeid Iravani, informó que más de 1.300 civiles han muerto desde el inicio de los ataques, incluidos menores de edad.

Además del impacto humano, la guerra también ha interrumpido las comunicaciones dentro del país. Muchos iraníes en el extranjero afirman que no pueden contactar con sus familiares debido a cortes en internet y en los sistemas de telefonía.

Shojaee señaló que, desde el inicio de los bombardeos, no ha podido comunicarse con su familia ni con colegas activistas que permanecen en Irán.


Un país ya golpeado por protestas y crisis económica

Naghmeh Sohrabi, profesora de Historia de Medio Oriente en la Universidad Brandeis de Estados Unidos, explica que la guerra ocurre en un momento en que Irán ya atravesaba fuertes tensiones internas.

Durante los últimos años el país ha enfrentado protestas masivas, represión estatal, sanciones internacionales y una profunda crisis económica. Según organizaciones de derechos humanos, miles de personas murieron durante la represión de manifestaciones recientes.

La académica señala que muchos ciudadanos estaban cuestionando al régimen y buscando alternativas políticas antes del inicio del conflicto armado. Sin embargo, advierte que los bombardeos cambian completamente las prioridades de la población.

Cuando la población enfrenta ataques y destrucción, afirma, la supervivencia se vuelve más urgente que la búsqueda de reformas políticas.


Ataques a civiles y acusaciones cruzadas

Uno de los episodios más graves del conflicto ocurrió cuando una escuela de niñas fue alcanzada por un ataque con misiles el 28 de febrero, dejando más de 160 muertos según las autoridades iraníes.

Irán responsabilizó a Estados Unidos e Israel por el bombardeo, aunque ninguno de los dos países ha confirmado su participación directa en el ataque. Washington aseguró que no apunta a infraestructura civil y señaló que investiga lo ocurrido.

Por su parte, Israel acusa al gobierno iraní de atacar a su población y sostiene que el programa nuclear de Irán representa una amenaza para la seguridad regional.

El gobierno iraní insiste en que su programa nuclear tiene fines pacíficos y respondió a los ataques con operaciones contra objetivos en países del Medio Oriente que albergan bases militares estadounidenses.


“No es la guerra del pueblo iraní”

Para Shojaee, el conflicto actual no representa al pueblo iraní, sino que se trata de una confrontación entre Estados.

La investigadora sostiene que ni Estados Unidos, ni Israel, ni el propio gobierno iraní pueden garantizar derechos humanos, democracia o paz en el país. En su opinión, estos objetivos solo pueden alcanzarse mediante el fortalecimiento de la sociedad civil y el diálogo interno.

También subraya la importancia del apoyo internacional, pero señala que este debería provenir principalmente de organizaciones de derechos humanos y no de intervenciones militares.


Democracia y guerra: una relación poco frecuente

Sohrabi señala que la historia muestra pocos casos en los que la democracia haya surgido a partir de guerras destructivas.

En la mayoría de las situaciones, explica, los conflictos armados debilitan los movimientos sociales, destruyen instituciones civiles y retrasan procesos de democratización.

Por esa razón, sostiene que es posible oponerse simultáneamente a la guerra y a la represión del régimen iraní, una posición que comparten cientos de académicos e intelectuales que han firmado declaraciones públicas contra ambas situaciones.


El papel histórico de las mujeres iraníes

Las académicas también recuerdan que las mujeres han sido protagonistas en las luchas sociales del país durante décadas.

Desde las protestas contra la imposición del velo obligatorio tras la Revolución Islámica de 1979 hasta el movimiento reciente “Mujer, Vida, Libertad”, surgido tras la muerte de Mahsa Amini en 2022, las mujeres han liderado demandas de mayor igualdad y libertades civiles.

Aunque el gobierno no modificó formalmente algunas leyes, las investigadoras señalan que las presiones sociales han generado cambios visibles, especialmente en las ciudades, donde cada vez más mujeres deciden no usar velo.

Sin embargo, advierten que la guerra amenaza con frenar o incluso revertir esos avances.


Un futuro que solo los iraníes pueden decidir

Las expertas coinciden en que el futuro político de Irán debe ser decidido por su propia sociedad.

Antes del inicio de los ataques, dentro del país ya existían debates entre distintos sectores que discutían posibles modelos políticos, desde reformas al sistema actual hasta propuestas republicanas o incluso restauraciones monárquicas.

Para Sohrabi, esos debates muestran que la sociedad iraní está pensando activamente en su futuro. Pero advierte que mientras continúe la violencia —ya sea por represión interna o ataques externos— será imposible saber qué tipo de país quieren construir los propios iraníes.


Fuentes

WP Radio
WP Radio
OFFLINE LIVE
Scroll al inicio