
Paraguay vive una grave crisis bancaria y política tras el cierre de Ueno Bank
Miles de ahorristas afectados, protestas en distintas ciudades y un pedido de juicio político contra el presidente Santiago Peña marcan una jornada de profunda tensión en Paraguay.
Paraguay atraviesa momentos de gran incertidumbre financiera y política tras la decisión del Banco Central del Paraguay de iniciar un procedimiento de resolución de Ueno Bank, una medida que provocó la suspensión de sus servicios bancarios y dejó a numerosos clientes sin acceso inmediato a sus ahorros.
La decisión fue adoptada por unanimidad por el Directorio del Banco Central el pasado 2 de noviembre, luego de detectarse graves problemas de solvencia en la entidad financiera. Según el organismo regulador, el índice de solvencia del banco había caído por debajo del 50 por ciento del mínimo legal exigido.
La noticia generó preocupación e indignación entre los clientes, muchos de los cuales acudieron a las sucursales con la esperanza de retirar sus depósitos, encontrándose con las puertas cerradas y sin posibilidades de realizar operaciones.
En distintas ciudades del país comenzaron a registrarse manifestaciones y reclamos. En Ciudad del Este, centenares de personas se concentraron frente a una sucursal bancaria para exigir explicaciones y reclamar la devolución de sus ahorros. En Ñemby, la tensión llegó a tal punto que la Policía debió intervenir después de que un cliente rompiera un vidrio de una sucursal, resultando herido. Situaciones de incertidumbre también se vivieron en Concepción y en diferentes puntos de Asunción.
El Banco Central del Paraguay aseguró que se encuentra trabajando para proteger los depósitos y aplicar los mecanismos establecidos por la legislación vigente. Actualmente, el sistema de garantía contempla una cobertura de hasta 228 millones 300 mil guaraníes por depositante y entidad financiera, equivalente a 75 salarios mínimos.
De acuerdo con informaciones difundidas por medios internacionales, aproximadamente el 97 por ciento de los depositantes tendría saldos comprendidos dentro de esa garantía. Sin embargo, la preocupación persiste, especialmente entre quienes mantienen cantidades superiores al límite establecido.
Las autoridades señalaron que el procedimiento contempla un plazo de hasta 15 días para la restitución de los depósitos garantizados, aunque se realizan gestiones para acelerar la devolución del dinero.
Pero las consecuencias de esta crisis van mucho más allá de los clientes particulares.
Uno de los aspectos que genera mayor preocupación está relacionado con el Instituto de Previsión Social, el IPS, que tendría aproximadamente 355 millones de dólares invertidos en Ueno Bank. También se informó que alrededor de 32 mil jubilados mantienen depósitos vinculados a la entidad.
Aunque el IPS aseguró que continuará cumpliendo con el pago de las jubilaciones, la situación abrió nuevos interrogantes sobre la administración y la seguridad de los recursos destinados a los trabajadores y jubilados paraguayos.
Mientras tanto, la crisis bancaria adquirió una dimensión política de enorme trascendencia.
Legisladores de la oposición anunciaron que impulsarán un pedido de juicio político contra el presidente de la República, Santiago Peña, y el vicepresidente Pedro Alliana, al considerar necesario esclarecer las responsabilidades políticas e institucionales relacionadas con el funcionamiento y la supervisión de la entidad financiera.
Entre los parlamentarios que participaron de estos anuncios se encuentran Esperanza Martínez, Rafael Filizzola, Celeste Amarilla, Eduardo Nakayama y Líder Amarilla.
Los opositores también anunciaron su intención de promover denuncias penales para investigar posibles responsabilidades de autoridades del Banco Central, del Instituto de Previsión Social y de directivos de Ueno Bank.
Por el momento, el juicio político constituye una iniciativa anunciada por sectores de la oposición y no una decisión aprobada por el Congreso Nacional