Rainmaker atribuye 71 millones de litros de lluvia a siete misiones con drones en Alaska

Rainmaker atribuye a una operación de siembra de nubes unos 71 millones de litros de lluvia en Alaska. Su informe menciona siete misiones en tres horas y 374,3 gramos de yoduro de plata, aunque el fragmento disponible no permite evaluar cómo se calculó el aporte de la intervención.

Rainmaker Technology Corporation.

Rainmaker asegura que una operación de siembra de nubes con drones en Alaska generó aproximadamente 71 millones de litros de lluvia. Según las cifras de su informe, la intervención utilizó 374,3 gramos de yoduro de plata durante siete misiones realizadas en tres horas.

La empresa también reporta una superficie mojada de 249,53 kilómetros cuadrados. Los datos corresponden a la estimación presentada por Rainmaker; el fragmento proporcionado no incluye una verificación independiente ni explica cómo se distinguió la lluvia atribuida a la operación de la que habría ocurrido naturalmente.

Siete misiones concentradas en una operación de tres horas

El informe sitúa las siete misiones dentro de una ventana de tres horas. La cantidad total de yoduro de plata utilizada durante ese período fue de 374,3 gramos, de acuerdo con el resumen difundido sobre la intervención en Alaska.

El material no detalla la ubicación exacta, la fecha del ensayo, las condiciones meteorológicas ni las características de los drones. Tampoco especifica cómo se distribuyó el compuesto entre las misiones o qué instrumentos se emplearon para medir las precipitaciones.

El volumen anunciado está acompañado de un intervalo de estimación

Además de la cifra aproximada de 71 millones de litros, Rainmaker presenta un rango de 41,70 a 89,35 acres-pie entre los percentiles 5 y 95. El acre-pie es una unidad de volumen, por lo que ese dato corresponde a la cantidad de agua estimada.

La existencia de un intervalo indica que el resultado no se presenta como una medición exacta y única. Sin embargo, el fragmento no describe el método estadístico utilizado ni aporta información suficiente para interpretar el grado de incertidumbre del cálculo.

La afirmación requiere conocer cómo se atribuyó la lluvia

La superficie mojada y el volumen de agua son datos distintos: uno describe la extensión territorial y el otro la cantidad de precipitación estimada. Por sí solos, no permiten establecer cuánto del resultado se debió específicamente a la siembra de nubes.

Con la información disponible, el resultado debe mantenerse como una afirmación de Rainmaker sobre su propia operación. Para evaluar su alcance haría falta conocer el informe completo, las mediciones y el procedimiento utilizado para calcular la lluvia adicional atribuida a los drones.

Fuente: okdiario

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