Israel encuentra en la nueva derecha latinoamericana un aliado estratégico frente a su creciente aislamiento internacional

El avance de gobiernos conservadores en América Latina está transformando las relaciones diplomáticas con Israel. El respaldo de Donald Trump, los intereses geopolíticos y la influencia de sectores evangélicos explican parte de un acercamiento que contrasta con las críticas internacionales por la guerra en Gaza.

Mientras Israel enfrenta un escenario internacional marcado por cuestionamientos a su actuación militar en la Franja de Gaza, una serie de cambios políticos en América Latina está favoreciendo el fortalecimiento de sus relaciones diplomáticas con varios gobiernos de la región.

El avance de presidentes de derecha y centroderecha ha permitido restablecer vínculos que habían sido suspendidos por administraciones anteriores y abrir nuevas oportunidades de cooperación política, económica y estratégica.

La importancia que Israel atribuye a este acercamiento quedó reflejada en la decisión de su Cancillería de declarar 2026 como el Año de América Latina.

El internacionalista Gonzalo Paz, doctor en Relaciones Internacionales por la Universidad de Georgetown, describió a BBC Mundo este período como una etapa de fortalecimiento de los vínculos entre Israel y los países latinoamericanos.

El fenómeno ocurre en medio de las consecuencias de la guerra iniciada después del ataque de Hamás contra Israel el 7 de octubre de 2023, que dejó aproximadamente 1.200 muertos y 251 personas tomadas como rehenes.

La posterior ofensiva israelí en Gaza provocó una devastación humanitaria y más de 73.000 muertes, según cifras del Ministerio de Salud del territorio citadas en el informe, que Naciones Unidas considera fiables.

En ese contexto, el acercamiento de varios gobiernos latinoamericanos representa para Israel una oportunidad de ampliar sus apoyos diplomáticos.

Colombia, Bolivia y Chile modifican sus relaciones con Israel

Uno de los cambios más significativos se produjo en Colombia, donde el gobierno de Gustavo Petro había roto relaciones diplomáticas con Israel en 2024 como rechazo a la ofensiva militar en Gaza.

La decisión incluyó el cierre de la embajada colombiana en Tel Aviv y el retiro del embajador, en medio de fuertes enfrentamientos verbales entre Petro y el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu.

Sin embargo, la llegada de Abelardo de la Espriella a la Presidencia colombiana, según el material analizado, marcó un giro profundo en esa política exterior.

El nuevo mandatario restableció las relaciones diplomáticas, decidió reabrir la embajada en Jerusalén y reconoció la soberanía israelí sobre los Altos del Golán, una posición que hasta entonces solamente había adoptado Estados Unidos.

El traslado de embajadas a Jerusalén tiene especial importancia diplomática porque el estatus de la ciudad continúa siendo uno de los principales asuntos pendientes del conflicto israelí-palestino.

Bolivia también reanudó sus relaciones con Israel después de la llegada de Rodrigo Paz a la Presidencia en noviembre de 2025.

En Chile, José Antonio Kast modificó la línea diplomática de su antecesor, Gabriel Boric, al designar un nuevo embajador en Israel después de más de dos años sin representación diplomática.

Por su parte, Costa Rica manifestó interés en ampliar la cooperación económica mediante conversaciones sobre un posible tratado de libre comercio.

Estos movimientos fueron interpretados por el académico Ariel Kacowicz, de la Universidad Hebrea de Jerusalén, como parte de una reacción regional en cadena.

Javier Milei y los nuevos gobiernos conservadores impulsan el acercamiento

El presidente argentino Javier Milei aparece entre los dirigentes latinoamericanos más comprometidos con el fortalecimiento de las relaciones con Israel.

Desde su llegada al poder en diciembre de 2023, Milei ha realizado varias visitas al país y ha expresado públicamente su identificación con el sionismo.

Argentina e Israel también impulsaron los denominados Acuerdos de Isaac, una iniciativa destinada a reforzar la cooperación y los vínculos políticos entre Israel y gobiernos de la región.

Según el análisis recogido por BBC Mundo, el giro latinoamericano responde en buena medida a los resultados electorales recientes.

De las últimas dieciséis elecciones presidenciales mencionadas en el informe, once fueron ganadas por candidatos de derecha, centroderecha o derecha radical.

El investigador Anthony Pereira, director ejecutivo del Centro Stone de Estudios Latinoamericanos de la Universidad de Tulane, considera que el acercamiento a Israel permite a los nuevos mandatarios marcar diferencias con los gobiernos de izquierda que los precedieron.

No obstante, otros especialistas advierten que el fenómeno no puede explicarse exclusivamente por la ideología.

El académico Daniel Wajner sostiene que también interviene el estilo de liderazgo de algunos presidentes populistas, que buscan construir una identidad política mediante decisiones opuestas a las de sus antecesores.

Donald Trump aparece como un factor decisivo en la nueva alianza

La influencia del presidente estadounidense Donald Trump constituye otro elemento central para comprender el acercamiento entre Israel y América Latina.

Desde su regreso a la Casa Blanca, Trump ha reafirmado su respaldo al gobierno de Benjamin Netanyahu y ha colocado la seguridad israelí entre las prioridades de su política exterior.

Varios presidentes conservadores latinoamericanos mantienen una relación política estrecha con Washington y comparten posiciones con la administración republicana.

Para los analistas consultados, fortalecer las relaciones con Israel también puede funcionar como una señal de alineamiento con Estados Unidos.

Gonzalo Paz explica que existe entre algunos dirigentes regionales la percepción de que apoyar a Israel facilita indirectamente el acercamiento al gobierno estadounidense.

Anthony Pereira describe este fenómeno como una relación triangular entre Washington, Israel y los gobiernos latinoamericanos de derecha, especialmente en asuntos de seguridad, inteligencia y geopolítica.

La cooperación regional impulsada por Trump mediante iniciativas como el denominado Escudo de las Américas también refleja el interés de su administración en consolidar alianzas políticas y estratégicas en el continente.

Paraguay y Santiago Peña, protagonistas del acercamiento a Jerusalén

Paraguay ocupa un lugar destacado dentro de esta nueva configuración diplomática.

El presidente Santiago Peña anunció en diciembre de 2024 el traslado de la embajada paraguaya desde Tel Aviv a Jerusalén, una decisión que reforzó los vínculos políticos entre ambos países.

Según el análisis publicado por BBC Mundo, el anuncio se produjo pocos días después de un encuentro de Peña con Donald Trump en París, donde ambos conversaron sobre el asunto.

La medida situó a Paraguay entre los países latinoamericanos que respaldan la posición israelí sobre Jerusalén, pese a que el futuro de la ciudad continúa siendo objeto de controversia internacional.

El reconocimiento diplomático tiene una importancia que trasciende el funcionamiento de una embajada, debido a las disputas históricas sobre la soberanía y el estatus de Jerusalén.

Los palestinos aspiran a establecer la capital de un futuro Estado independiente en Jerusalén Este, mientras Israel considera a Jerusalén su capital.

Para los especialistas citados, decisiones como la paraguaya reflejan tanto las afinidades políticas con Israel como la búsqueda de relaciones más estrechas con Washington.

La influencia evangélica y el peso de la religión en la política exterior

Más allá de los intereses diplomáticos, la religión también desempeña un papel importante en el respaldo que Israel recibe de determinados sectores políticos latinoamericanos.

El crecimiento de las iglesias evangélicas y su participación en la vida pública ha contribuido a que algunos dirigentes conservadores incorporen el apoyo a Israel entre sus posiciones políticas.

Ariel Kacowicz señala que el peso de estas comunidades constituye un factor cada vez más relevante para comprender la evolución de las relaciones regionales con el Estado israelí.

En Colombia, por ejemplo, Abelardo de la Espriella desarrolló alianzas con sectores evangélicos durante su campaña presidencial y utilizó referencias bíblicas para transmitir su visión política.

En Honduras, organizaciones evangélicas expresaron su respaldo al presidente Nasry Asfura, cercano a Trump y Netanyahu.

El investigador Tom Ziv, especializado en las relaciones entre Israel y las comunidades cristianas evangélicas, ha estudiado cómo determinadas interpretaciones religiosas influyen en las simpatías hacia el Estado israelí.

Anthony Pereira sostiene que esta cercanía puede resultar políticamente beneficiosa para los gobiernos conservadores, al permitirles fortalecer su relación con sectores del electorado que respaldan a Israel por motivos teológicos.

Sin embargo, el apoyo religioso no representa necesariamente una posición compartida por todas las comunidades cristianas ni por el conjunto de la población latinoamericana.

El acercamiento diplomático también genera críticas entre organizaciones de izquierda, movimientos propalestinos y sectores que cuestionan las operaciones militares israelíes en Gaza.

La nueva relación entre Israel y América Latina refleja así una combinación de cambios electorales, afinidades ideológicas, intereses estratégicos y factores religiosos.

En un escenario internacional complejo, el gobierno israelí encuentra en varios países latinoamericanos un respaldo político que considera especialmente valioso, mientras continúa el debate sobre las consecuencias humanitarias de la guerra y el futuro del conflicto israelí-palestino.

Fuente: BBC Mundo.

WP Radio
WP Radio
OFFLINE LIVE
Scroll al inicio