Putin abre la puerta a un encuentro con Zelenski, pero limita el objetivo de la reunión
Según el Kremlin, el presidente ruso solo se reuniría con su par ucraniano para firmar documentos que pudieran poner fin a la guerra. Finlandia y Noruega transmitieron el interés de Zelenski en un encuentro, mientras otros gobiernos europeos expresaron reparos.

Vladimir Putin planteó que un encuentro con Volodímir Zelenski tendría como objetivo firmar documentos que potencialmente pusieran fin a la guerra, en lugar de negociar sus condiciones, según la versión difundida por el Kremlin tras los contactos con los dirigentes de Finlandia y Noruega.
El presidente finlandés, Alexandr Stubb, y el primer ministro noruego, Jonas Gahr Støre, transmitieron al mandatario ruso el interés de Zelenski en reunirse personalmente. La respuesta de Moscú volvió a situar las condiciones de ese eventual encuentro en el centro de los contactos diplomáticos.
El Kremlin explica para qué aceptaría Putin una reunión
El diplomático ruso Yuri Ushakov explicó que ambos dirigentes nórdicos comunicaron a Putin el “gran interés” del presidente ucraniano en mantener un encuentro. Según su relato, el jefe del Kremlin reservó esa posibilidad para la firma de documentos que pudieran cerrar el conflicto.
La posición expuesta diferencia una eventual reunión entre los presidentes de las conversaciones necesarias para preparar un acuerdo. El material difundido no incluye una fecha para ese encuentro ni anuncia documentos consensuados entre Rusia y Ucrania.
Moscú vuelve a ofrecer su capital para conversaciones directas
Ushakov reiteró una propuesta que Rusia ya había formulado anteriormente. “Si Zelenski quiere entablar negociaciones directas, que venga a Moscú”, sostuvo, y agregó que allí se le garantizarían las condiciones necesarias, incluidas las relacionadas con su seguridad.
La invitación fue presentada como parte de la postura rusa ante el interés transmitido por Finlandia y Noruega. No se informó de una aceptación de Zelenski para viajar a la capital rusa ni de preparativos concretos para una visita.
La posibilidad de un negociador europeo sigue abierta
Durante sus declaraciones, Ushakov consideró prematuro hablar de la designación de un posible negociador europeo. Entre los nombres mencionados para desempeñar ese papel figura Stubb, aunque no se anunció un nombramiento ni una función acordada entre las partes.
El diplomático también reconoció que los dirigentes finlandés y noruego podrían recibir críticas por haber llamado a Putin. Sin embargo, restó importancia a las consecuencias políticas de esos contactos al afirmar que “no se los comerán”.
Dinamarca y Suecia expresan reparos al acercamiento
La reanudación de las conversaciones con el presidente ruso generó escepticismo entre los primeros ministros de Dinamarca y Suecia. Las diferencias muestran que los contactos impulsados por los dirigentes nórdicos no cuentan con una valoración uniforme entre los gobiernos europeos.
La primera ministra danesa, Mette Frederiksen, defendió que Europa debe mantenerse unida “en vez de ir en solitario”. También afirmó que no observa señales de que Rusia “quiera la paz”, al cuestionar las expectativas que pueden despertar estas conversaciones.
Zelenski reclama pasos concretos sobre energía e infraestructura
Por su parte, Zelenski aseguró que los aliados de Kiev trasladaron un mensaje concreto al presidente ruso. Según el mandatario ucraniano, dejaron clara la necesidad de adoptar medidas reales de desescalada relacionadas con la energía y la infraestructura de su país.
Su declaración puso el foco en acciones verificables dentro del conflicto, mientras el Kremlin explicó sus condiciones para una eventual reunión presidencial. Las versiones difundidas no anunciaron compromisos concretos de desescalada derivados de las llamadas.
Los contactos recuperan canales interrumpidos desde el inicio de la guerra
La conversación con Stubb fue el primer contacto entre Putin y el presidente finlandés. En el caso de Støre, el anterior intercambio con el mandatario ruso se remontaba a marzo de 2022, poco después del comienzo de la campaña militar contra Ucrania.
Finlandia ingresó en la OTAN después del inicio de la guerra. Noruega, que comparte alrededor de 200 kilómetros de frontera con Rusia, pertenece a la Alianza Atlántica desde 1949 y también participa de estos contactos desde su posición como país aliado.
Fuente: EFE