El petróleo baja pero los ataques y el transporte caro frenan el alivio en los precios
El Brent retrocede hacia los USD 108 tras la suspensión de algunas sanciones estadounidenses y la recuperación de las exportaciones del golfo Pérsico. Sin embargo, los ataques contra buques e instalaciones energéticas y los elevados costos logísticos limitan la caída y complican el mercado de combustibles.

El petróleo retrocede este lunes, aunque la recuperación del suministro todavía no provoca una caída sostenida de los precios. El Brent, referencia europea, baja alrededor de un 1,5% y se sitúa cerca de los USD 108 por barril, después de haber llegado a perder casi un 3% durante la sesión.
El WTI estadounidense, por su parte, retrocede hacia los USD 100. El movimiento coincide con la suspensión de algunas medidas estadounidenses contra la energía rusa y con una recuperación de las exportaciones de Oriente Medio, mientras continúan los ataques sobre rutas e infraestructuras estratégicas.
La decisión de Trump abre expectativas de mayor oferta
Donald Trump invocó razones de interés nacional para suspender nuevas sanciones y aranceles contra compradores de energía rusa antes de su entrada en vigor. Según la información publicada, la decisión alimentó las expectativas de que Moscú encuentre menos obstáculos para colocar sus barriles.
La suspensión no elimina todas las restricciones contra Rusia ni garantiza un aumento inmediato de sus exportaciones. El secretario de Estado, Marco Rubio, señaló que el presidente dispondrá de hasta 60 días para evaluar el impacto de esas medidas sobre la economía global.
El golfo Pérsico recupera buena parte de sus envíos
El economista Robin Brooks calcula que las exportaciones de crudo del golfo Pérsico han recuperado el 91% de los volúmenes anteriores a la guerra, tomando enero y febrero como referencia. Según sus datos, los envíos saudíes se encuentran un 10% por encima de aquellos niveles.
El analista atribuye parte de la recuperación a los convoyes escoltados por la Marina estadounidense a través de Ormuz. El aumento de otros productores habría compensado buena parte de la reducción de las exportaciones iraníes descrita en el informe.
Los ataques mantienen la incertidumbre
La mejora de los flujos convive con nuevos incidentes. El viernes, dos petroleros fueron atacados en aguas del golfo Pérsico, frente a Arabia Saudí, según los reportes recogidos en la publicación.
En Rusia, una oleada de drones ucranianos provocó el domingo incendios en una terminal petrolera y un depósito de San Petersburgo. La terminal exporta aproximadamente 120.000 barriles diarios de productos refinados, según datos de Kpler citados por CNBC, aunque todavía se desconoce el alcance de los daños.
Transportar el petróleo sigue siendo costoso
Para Brooks, la diferencia entre una oferta que se recupera y unos precios todavía elevados se explica por los fletes, los seguros y el temor a nuevas interrupciones. Su estimación sitúa en al menos USD 20 por barril el efecto de ese riesgo y del encarecimiento logístico.
Esa cifra constituye una valoración del analista, no una caída asegurada. La normalización de la navegación podría aliviar los precios, pero su evolución también dependerá de la continuidad de las exportaciones y de lo que ocurra con las instalaciones energéticas.
El combustible no necesariamente bajará al mismo ritmo
Una reducción del crudo no implica un abaratamiento equivalente de la gasolina o el diésel. El mercado de productos refinados continúa bajo presión por los ataques contra refinerías rusas y las dificultades para recuperar su funcionamiento.
Cuando Rusia no puede procesar parte de su petróleo, puede intentar exportarlo sin refinar. Eso aumenta la disponibilidad de materia prima, pero no resuelve por sí solo la escasez de los combustibles que necesitan los consumidores y las empresas.
El mercado espera algo más que nuevos barriles
Priyanka Sachdeva, responsable de análisis de Phillip Nova, interpretó la decisión de Trump como un intento de contener los precios antes de las elecciones estadounidenses. Sin embargo, advirtió que la medida no resuelve los problemas físicos del transporte por Ormuz.
La recuperación del suministro ofrece una señal favorable, pero la seguridad de las rutas sigue siendo decisiva. Mientras persistan los ataques y el sobrecosto de mover el petróleo, el alivio para los países importadores y los consumidores puede demorarse.
Fuente: elEconomista.es