China amenaza a Taiwán tras expulsar con cañones de agua a un pesquero de una zona disputada

Beijing advirtió que las autoridades taiwanesas deberán afrontar las consecuencias después de que un patrullero utilizara chorros de agua a presión contra una embarcación china cerca de las islas Pratas. El incidente volvió a elevar las tensiones en el mar de China Meridional, donde ambos gobiernos mantienen una disputa territorial.

El Gobierno chino advirtió que Taiwán deberá asumir las consecuencias por haber utilizado cañones de agua contra un pesquero de China continental que permanecía en una zona marítima restringida cerca de las islas Pratas, en el mar de China Meridional.

El incidente ocurrió el 1 de octubre, cuando una patrulla de la Guardia Costera taiwanesa intervino para retirar una embarcación que, según las autoridades de Taipéi, realizaba actividades pesqueras ilegales dentro de aguas bajo su jurisdicción.

El portavoz de la Oficina de Asuntos de Taiwán de China, Chen Binhua, calificó la operación de “peligrosa y brutal” y acusó a las autoridades taiwanesas de generar una confrontación innecesaria.

Beijing reclama la soberanía de las islas Pratas

Durante una conferencia de prensa, Chen sostuvo que China posee “soberanía indiscutible” sobre las islas Pratas, también conocidas como Dongsha, y sobre las aguas que las rodean.

Aunque el archipiélago se encuentra actualmente bajo administración de Taiwán, Beijing lo considera parte de su territorio y rechaza las restricciones impuestas a las embarcaciones procedentes de China continental.

El funcionario defendió las actividades de los pescadores chinos, asegurando que sus operaciones en la zona son legales. También afirmó que su Gobierno continuará protegiendo la seguridad y los bienes de sus ciudadanos.

Las autoridades chinas acusaron además a Taipéi de tratar a los pesqueros continentales como amenazas, una postura que, según Beijing, incrementa el riesgo de nuevos enfrentamientos.

Tres advertencias antes de utilizar agua a presión

La Guardia Costera de Taiwán ofreció una versión diferente de lo ocurrido.

Según su informe, el patrullero Yunlin detectó a dos embarcaciones chinas, identificadas como Yue Hui Dong Yu 75066 y Jin Sha, fondeadas a aproximadamente 27 millas náuticas, unos 50 kilómetros, al este de las islas Pratas.

El primer pesquero abandonó el área después de recibir una advertencia. Sin embargo, el Jin Sha permaneció en el lugar pese a que los agentes intentaron comunicarse con su tripulación en tres oportunidades.

Ante la falta de respuesta, el patrullero utilizó su cañón de agua durante 30 segundos hacia el aire, desde una distancia aproximada de 200 metros. Posteriormente, dirigió el chorro hacia la cabina de mando durante otros 90 segundos.

La autoridad marítima taiwanesa aseguró que durante toda la operación se evitó alcanzar directamente a los marineros que permanecían sobre la cubierta.

El pesquero quedó sin propulsión y recibió asistencia

Después de la intervención, el Jin Sha quedó sin propulsión, por lo que la Guardia Costera taiwanesa permaneció junto a la embarcación para prestar asistencia a sus ocupantes.

Los agentes entregaron 35 raciones de comida caliente a los tripulantes y posteriormente remolcaron el pesquero fuera de las aguas consideradas restringidas por Taipéi.

De acuerdo con la información oficial, la embarcación fue entregada a las 06:15 horas al buque chino Hai Yang Shi You 681, que se encargó de trasladarla de regreso.

Taiwán presentó estas acciones como parte de una intervención destinada a hacer cumplir las restricciones marítimas y garantizar la seguridad de los pescadores.

Taiwán denuncia un aumento de las incursiones pesqueras

La Guardia Costera taiwanesa sostiene que las embarcaciones procedentes de China continental han incrementado sus incursiones en áreas marítimas bajo administración de Taipéi.

Según las autoridades, algunos de estos barcos realizan actividades pesqueras no autorizadas y obtienen capturas que pueden alcanzar varias toneladas.

En medio de esta situación, la Guardia Costera informó también sobre la captura de otros dos pesqueros chinos que presuntamente operaban de manera ilegal cerca del archipiélago de Pescadores, situado a unos 50 kilómetros de la costa occidental de Taiwán.

Estos episodios reflejan las dificultades para controlar las actividades marítimas en una región donde las reclamaciones territoriales y las operaciones pesqueras generan frecuentes desacuerdos.

Un nuevo foco de tensión entre China y Taiwán

El enfrentamiento se suma a las disputas que mantienen Beijing y Taipéi por la soberanía y el control de diferentes espacios marítimos.

China considera a Taiwán parte de su territorio, mientras que las autoridades taiwanesas administran la isla y defienden su capacidad para ejercer jurisdicción sobre las zonas que controlan.

Las declaraciones de Chen Binhua aumentaron la tensión al advertir que Taipéi deberá responder por lo ocurrido, aunque Beijing no precisó qué medidas podría adoptar.

Por su parte, Taiwán sostiene que sus patrullas actuaron para impedir actividades pesqueras no autorizadas y que la operación se desarrolló evitando daños directos a los tripulantes.

El incidente evidencia cómo una intervención contra un pesquero puede convertirse rápidamente en un conflicto diplomático entre China y Taiwán, en una región marcada por disputas de soberanía y seguridad marítima.

Fuente: Infobae, con información de Europa Press y Lianhe Zaobao.

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