El hábito antes de dormir que puede mejorar el descanso y la calidad de vida, según un psicólogo
El psicólogo y especialista en longevidad Marcos Apud recomienda cenar al menos tres horas antes de acostarse para favorecer el descanso, la recuperación del organismo y el bienestar general.

El psicólogo y especialista en longevidad Marcos Apud, autor del libro Neurolongevidad, sostiene que uno de los hábitos más importantes para mejorar el bienestar es acostarse con el estómago vacío. En una entrevista con LA NACION, explicó que el horario de la última comida influye en la calidad del descanso y en la recuperación del organismo durante la noche.
Según el especialista, problemas como el cansancio constante, la falta de energía y las dificultades de concentración pueden estar relacionados con rutinas que no respetan los ritmos biológicos naturales.
La importancia de los hábitos para vivir mejor
Apud lleva más de dos décadas investigando cómo las costumbres diarias influyen en el envejecimiento y la salud cerebral. Su trabajo se relaciona con el biohacking, un enfoque que busca mejorar el funcionamiento del organismo mediante cambios en la alimentación, el ejercicio, la exposición a la luz y el manejo del estrés.
Su objetivo, explica, no consiste únicamente en vivir más años, sino en mantener una buena calidad de vida, energía y capacidad de recuperación a medida que pasan los años.
Cenar tres horas antes de acostarse
Una de sus principales recomendaciones es terminar de cenar al menos tres horas antes de dormir. De esta manera, sostiene, el sistema digestivo puede llegar a la noche en reposo y favorecer los procesos naturales de recuperación.
También aconseja evitar las pantallas antes de acostarse, ya que la exposición a la luz azul puede interferir con la producción de melatonina, hormona relacionada con la regulación del sueño.
Otros cambios que recomienda para descansar mejor
Entre las prácticas que propone se encuentran el ayuno, las duchas frías, la actividad física y el respeto de los ritmos circadianos. También sugiere realizar las tareas que requieren mayor concentración durante las horas de más actividad biológica y limitar el consumo de líquidos en la última hora del día.
Según Apud, incorporar estos hábitos de manera constante puede contribuir a reducir la fatiga, mejorar la claridad mental y favorecer un descanso más reparador.
El especialista destaca que pequeños ajustes cotidianos, especialmente adelantar la cena y mantener horarios regulares, pueden representar una diferencia importante en el bienestar a largo plazo.
Fuente: El Confidencial, con declaraciones de Marcos Apud a LA NACION.