Nueva York permitirá mesas al aire libre durante todo el año
El alcalde Zohran Mamdani firmó una ley que permitirá a los restaurantes mantener sus mesas y estructuras al aire libre durante los 12 meses del año.

La medida revierte la política adoptada durante la gestión de Eric Adams, que obligaba a desmontar estos espacios durante el invierno.
Menos gastos para los restaurantes
La nueva normativa busca brindar mayor estabilidad a los establecimientos gastronómicos que ofrecen servicio sobre las calles.
Los propietarios cuestionaban los gastos de instalar, retirar, almacenar y volver a montar las estructuras en cada temporada.
Con la autorización anual, los negocios podrán evitar parte de esos costos y organizar con mayor previsibilidad su actividad.
Mamdani defiende una ciudad más viva
Durante la audiencia previa a la firma, Mamdani presentó la reforma como una decisión relacionada con la vida urbana de Nueva York.
El alcalde aseguró que la nueva política busca hacer que la ciudad se sienta todavía más activa.
Para presentar el proyecto, uno de los salones del Ayuntamiento fue ambientado como una pizzería italiana, con manteles a cuadros, luces y elementos de mesa.
La firma se realizó posteriormente en un espacio al aire libre instalado detrás de City Hall.
Los pequeños negocios celebran el cambio
James Kwon, propietario de Village Square Pizza, consideró que la decisión tendrá un impacto importante sobre las pequeñas empresas.
El empresario destacó que pocas veces se adoptan medidas dirigidas directamente a aliviar los gastos de este sector.
Los restaurantes sostienen que la continuidad anual de los comedores exteriores puede mejorar la planificación y proteger sus márgenes de rentabilidad.
El antiguo sistema resultaba costoso
Andrew Rigie, director ejecutivo de la New York City Hospitality Alliance, también respaldó la nueva normativa.
Según explicó, pagar por montar una estructura, desmontarla, almacenarla y volver a instalarla no resultaba sostenible desde el punto de vista financiero.
La organización considera que la nueva ley elimina un gasto logístico innecesario para numerosos restaurantes de la ciudad.
Vecinos advierten sobre ruido y limpieza
La propuesta también recibió críticas de residentes preocupados por el impacto de las estructuras en algunos barrios.
Carol Putre-Czyz, integrante de la East Fifth Street Block Association, denunció problemas de ruido, tránsito, ratas y ocupación nocturna de estos espacios.
También afirmó que alrededor de algunos comedores se producen situaciones relacionadas con venta de drogas y otras conductas que afectan a quienes viven en los pisos superiores.
Preocupación por el tránsito
Los sectores críticos aseguran que las estructuras instaladas sobre la calzada reducen el espacio disponible para la circulación.
La coexistencia de comedores, ciclovías y carriles exclusivos para autobuses puede generar mayor congestión, especialmente al finalizar la jornada.
Los vecinos reclaman más controles y una evaluación específica del impacto que produce el sistema en cada zona.
Un debate que continuará abierto
La nueva ley representa un alivio para los restaurantes que dependen de sus espacios exteriores, pero mantiene abierta la discusión sobre el uso de las calles.
El desafío será equilibrar la actividad económica con el tránsito, la limpieza, el descanso de los residentes y la convivencia urbana.
Mientras los empresarios celebran la autorización durante todo el año, parte de la comunidad insiste en que el modelo debe estar acompañado por una supervisión más estricta.
Fuente: Infobae